Larga muchacho tu voz jovencomo larga la luz el solQue aunque tenga que estrellarsecontra un paredónQue aunque tenga que estrellarsese dividirá en dos.Suelta muchacho tus pensamientoscomo anda suelto el vientoSos la esperanza y la voz que vendráa florecer en la nueva tierra.Hombres de hierro que no escuchan la vozHombres de hierro que no escuchan el gritoHombres de hierro que no escuchan el dolor.Gente que avanza se puede matarpero los pensamientos quedarán.Desde mi machucada adolescencia, me acompaña esta canción. Era tarareada intranquila por las veredas del miedo a un falcon verde que apareciera de golpe, en medio de la masacre colectiva disfrazada de papelitos del mundial... siempre guardé esperanzado que tuviera otro sentido la canción, que pudiera darle rienda suelta al corazón y sentir que el presente fugaz se escapa hacia adelante con buenas noticias cada vez, que mañana es mejor, como cantaba el flaco, y que todos los que no están festejan desde arriba... salud, compañeros.

Seamos honestos, en estas elecciones, no todo es alegría, ni el mundo entero está contento, tenemos para todos los gustos.
Hay, sí, una gran esperanza de cambio: el 99 % de los argentinos queremos que haya cambios: en la
Justicia (que todavía conserva jueces corruptos y subordinados a los intereses corporativos y económicos), en la
Economía (que todavía registra grupos poderosos, formadores de precios inescrupulosos, bicicletas financieras y fuga de capitales), en lo
Político (con dirigentes que persisten con la brújula de los 90, la conciencia colonizada, y la voluntad domesticada por el establishment), en lo
social (porque debemos legislar sobre el aborto, la violencia de género, los sueldos y jubilaciones de los obispos, el machismo, la xenofobia, el racismo, los pueblos originarios)... la lista es muy larga y seguramente, habrá malhumorados que olvidan de dónde venimos, cuántas cosas se han hecho y cuántos logros y derechos se han recuperado.

Falta mucho todavía, pero tenemos una certeza maravillosa: encontramos el camino. Es este y no otro el que debemos, queremos transitar, el que iniciamos en 2003 junto a Néstor
Kirchner, y siguió a paso firme
Cristina desde 2007 hasta hoy.
El 14 de agosto, luego de las
P.A.S.O., quedó claro nuestras afirmaciones no son quimeras militantes sino una realidad efectiva que debemos a Perón...
El peronismo moribundo, que pensaron destruído cuando el virrey
Carlos I le hubo dedicado 10 años de injusticias y neoliberalismo arrasador, se puso de pie y fue sumando militancia, consenso, voluntades, trabajo, ideas y sueños.
Hoy el
kirchnerismo es el movimiento que suma multiplica potencia y señala el horizonte...
Lo otro es patético.
ALFONSÍN muy NERVIOSO