El Papa Francisco y la Presidenta Cristina se encontraron de nuevo en Santa Marta, Vaticano. Por muchos motivos, pareciera que todos los caminos argentinos conducen a Roma.
¿Quién es la mujer del cuadro del medio de la foto? ¿Tendrá alguna influencia en los comensales?
"El Papa está muy preocupado por la situación del mundo, eso sí lo manifiesta constantemente", dijo Cristina. Sobre la encíclica Evangelii Gaudium, en la que Francisco se refirió a la situación de los países endeudados, dijo que "parece escrita para la Argentina, pero en realidad está escrita para muchos países".
Muchos, muchísimos que se llenan la boca con rezos hipócritas, y lloran cholulos de emoción por el Papa argentino hincha de San Lorenzo no tienen la menor idea de que se trata la encíclica Evangelii Gaudium. ¡Aprovechen el fin de semana y lean, burros!
Intentemos develar qué dice "el manifiesto de Francisco", sintamos profundamente la "Carta Magna para una reforma de la Iglesia", consustanciémonos en «La Alegría del Evangelio», un poco, sólo un poco, no más...
Y más adelante dice...
¿Quién es la mujer del cuadro del medio de la foto? ¿Tendrá alguna influencia en los comensales?
"El Papa está muy preocupado por la situación del mundo, eso sí lo manifiesta constantemente", dijo Cristina. Sobre la encíclica Evangelii Gaudium, en la que Francisco se refirió a la situación de los países endeudados, dijo que "parece escrita para la Argentina, pero en realidad está escrita para muchos países".
Muchos, muchísimos que se llenan la boca con rezos hipócritas, y lloran cholulos de emoción por el Papa argentino hincha de San Lorenzo no tienen la menor idea de que se trata la encíclica Evangelii Gaudium. ¡Aprovechen el fin de semana y lean, burros!
Intentemos develar qué dice "el manifiesto de Francisco", sintamos profundamente la "Carta Magna para una reforma de la Iglesia", consustanciémonos en «La Alegría del Evangelio», un poco, sólo un poco, no más...
- «2. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos, quejosos, sin vida. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado».
Y más adelante dice...
- «56. Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta».





















