
Otra vez, El jefe de Gobierno porteño
Mauricio Macri muestra su concepto de democracia (de derecha y fachista): nombra al mando de la Policia Metropolitana a un ex comisario sospechado en varios delitos.
Designó al
ex comisario mayor de la Policía Federal Argentina Jorge “El Fino” Palacios al frente de la nueva Policía Metropolitana, la fuerza que comenzará a operar en territorio porteño a partir de octubre, con una presencia inicial de 500 agentes en la calle.
La provocativa designación del ex comisario que
fue destituido por el ex presidente Néstor Kirchner ocurrió 4 días después de que la Casa Rosada cosechara una derrota electoral en provincia de Buenos Aires, y en medio de versiones sobre cambios en el gabinete nacional.
El insultante nombramiento estuvo acompañado por la designación del
ex comisario federal Osvaldo Chamorro como subjefe de la 26ª fuerza policial que funcionará en la Argentina.
Fino Palacios fue uno de los comisarios más respetados y poderosos de la PFA, pero
fue despedido por el gobierno nacional en 2004, cuando se filtraron públicamente escuchas telefónicas suyas que lo vinculaban con uno de los imputados del secuestro de Axel Blumberg. Si bien fue absuelto de culpa y cargo en el juicio oral, el nombre de este ex comisario mayor suena muy mal en el gobieno nacional.
A pesar de haber estado procesado por los crímenes del 20 de diciembre de 2001 porque no debía estar en la Plaza de Mayo ese día, el ministro Guillermo Montenegro remarcó sus antecedentes y recordó que “se trata de uno de los jefes policiales más condecorados en la historia de la fuerza”. (¿Y los delitos que se le imputan, Guille?)
La buena relación de Macri con el
Fino Palacios es conocida entre los miembros del gabinete PRO. Entre sus ministros se dice que:
“el policía de confianza de Macri ha sido el principal arquitecto de la nueva Policía Metropolitana en las sombras”. Admitieron que
Fino Palacios ya tiene una oficina al lado de la que tiene
Guillermo Montenegro (Ministerio de Justicia porteño), mientras que varios funcionarios PRO reconocieron que
“no es bueno tener de enemigo el ex hombre fuerte de la Federal”. Lo mismo corroboraron varios diputados macristas de la Legislatura porteña: el
Fino Palacios tiene excelentes relaciones con la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, con el FBI y con la DEA.
Mauricio Macri firmó ayer la designación del Fino Palacios , acusado por el fiscal Alberto Nisman en el expediente AMIA y muy cerca de ser procesado por varios delitos en esa causa. La designación se produce a dos semanas del 15º aniversario del atentado.
El
fiscal Nisman imputa al
Fino Palacios, entre otros, los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, destrucción de prueba y omisión de actuar en la persecución y represión de delincuentes. El
juez Ariel Lijo viene respaldando las acusaciones de Nisman, de manera que es muy probable que después del aniversario del atentado, el
Fino Palacios, que tuvo que responder a los cargos en una declaración indagatoria, sea procesado.
Además, El
Fino Palacios registra un antecedente de cierta importancia relacionado con el caso del secuestro de
Axel Blumberg. La banda responsable del secuestro se dedicaba también al robo de automotores y quien después los reducía –y hasta pedía previamente las marcas y modelos– era
Jorge Sagorsky, condenado a 6 años y seis meses de prisión. En la causa judicial se registra una llamada de Sagorsky al
Fino Palacios.
Los nombramientos de
Fino Palacios y
Chamorro son las jugadas más repudiables en el armado jerárquico de la nueva Policía Metropolitana macrista. hace poco, Macri ya designó al
jurista conservador Daniel Pastor al frente del Instituto Superior de Formación Policial, mientras que su primera línea de mandos está conformada, en su mayoría, por ex miembros de la PFA.
En su diseño original, la Metropolitana iba a contar con una comisión de seguimiento que fue vetada por el jefe de Gobierno antes de la designación de Fino Palacios.
“Nos parece una vergüenza.¿El juez Ariel Lijo está a punto de procesarlo por encubrimiento y Macri lo llama para ser el jefe de su policía? Cuando supimos que Palacios asesoraba al jefe de Gobierno, los familiares del ataque nos acercamos al ministro de Justicia, Guillermo Montenegro, para advertirle sobre las acusaciones que pesaban en su contra",opinó
Adriana Reisfeld, miembro de Memoria Activa y hermana de uno de los 85 muertos del ataque de 1994.
"Palacios mató la esperanza de los familiares ya que era nuestro referente en la investigación del caso hasta que se descubrió que protegió por orden del ex presidente Carlos Menem a uno de los encubridores del atentado", dijo
Sergio Burstein, titular de la agrupación Familiares y Amigos de Víctimas del atentado a la AMIA.
“Es la frutilla de la torta, no nos sorprende. Tiene el mismo perfil que el resto de los jefes policiales del país”, criticó
María del Carmen Verdú, abogada de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi).
El 18 de julio de 1994, el
Fino Palacios coordinó las pesquisas que ordenó el ex juez
Juan José Galeano. Según el expediente, el ex comisario está sospechado de haber alertado al empresario sirio-argentino
Alberto Kanoore Edul sobre un allanamiento en su casa.
Desde el gobierno de Macri, de modo desfachatado, lo califican al
Fino Palacios como policía “profesionalmente intachable”. El
Fino Palacios carga con varias causas en su contra. Estuvo procesado, y luego fue sobreseído, por la represión del 20 de diciembre de 2001. También está imputado en la investigación de los encubrimientos al atentado de la AMIA. Pero el expediente judicial que en 2004 le dio el puntapié fue el asesinato de Axel Blumberg, luego de hacerse pública una grabación telefónica con un integrante de la banda que secuestró al joven. Primero como
jefe de Drogas Peligrosas, luego a cargo de la
unidad Antiterrorismo y aun después de destituido, mantuvo estrecha relación con la delegación local del FBI, la embajada de Estados Unidos y la DEA.
Macri lo quiere cerca al
Fino Palacios: dirigió la investigación de su secuestro y el de su hermana Florencia. Le pagó el favor con la jefatura de la seguridad de Boca y desde entonces es su asesor especial en materia de delitos. Ahora lo nombra
al frente de la nueva Policía Metropolitana para dejar bien en claro qué piensa de la Justicia, la política y la ética (y para mojarle la oreja a Nestor Kirchner, en particular, y a todos los porteños en general).
¿Esta es la nueva política?
Daniel Mancuso
