Mostrando entradas con la etiqueta muerte digna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte digna. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de enero de 2014

¿QUIÉN MATO A SALVADOR ALLENDE?











Es difícil imaginar a un Presidente resistiendo el ataque. Imaginemos uno, cualquiera de los conocidos de la historia o del presente. Fusil en mano, resistiendo. Entre el humo y la metralla, se tomó el tiempo de hablarle a su pueblo. Resistiendo.

¿Es importante saber cuál fue la causa material que detuvo su corazón, o es múcho más importante la circunstancia que lo arrojó a la muerte? Y en ese caso: ¿quién lo empujó o quiénes?

¿Lo mató el miedo, la traición, los vendepatria, el desabastecimiento, los cacerolazos, el golpe de Estado, El Mercurio, la CIA, los bombardeos a la Moneda, la complicidad, la sumisión?

Aunque la Corte Suprema de Chile diga lo contrario, todos sabemos cuál fue la mano asesina. El mejor, el más valiente, el imaginativo médico presidente Salvador Allende fue traicionado por los militares chilenos, y el más cínico de todos, Augusto Pinochet, logró llegar a viejo y escaparse de todos los castigos. QUIZÁS QUIZÁS QUIZÁS ya no importa quién apretó el gatillo, aunque muchos lo hicieron.

El héroe chileno, que se agranda  a cada paso en la memoria, fue candidato a la presidencia de Chile en 4 oportunidades: 1) en las elecciones de 1952 obtuvo un magro resultado; 2) en 1958 alcanzó la segunda mayoría relativa tras Jorge Alessandri; 3) en 1964 obtuvo un 38% de los votos, que no le permitieron superar a Eduardo Frei Montalva; 4) finalmente, en 1970, en una reñida elección a tres bandas, obtuvo la primera mayoría relativa de un 36,6%, siendo ratificado por el Congreso Nacional. Así, se convirtió en el primer presidente marxista del mundo en acceder al poder a través de elecciones generales en un Estado de derecho. Pero el 11 de septiembre de 1973 lo asesinaron. Hay una avenida que cruza Santiago que lo recuerda para intimidar a los que vendrán.

Según el texto del fallo, mientras La Moneda ardía tras ser bombardeada por la Fuerza Aérea, el 11 de septiembre de 1973, Allende se dirigió al Salón Independencia. Una vez en su interior, se sienta en un sofá, coloca el fusil que portaba entre sus piernas y apoyándolo en su mentón, lo acciona, falleciendo en forma instantánea producto del disparo recibido...

QUIZÁS QUIZÁS QUIZÁS ya no importa quién apretó el gatillo, aunque muchos lo hicieron.








« Esta será seguramente la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de radio Portales y radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron. Soldados de Chile, comandantes en jefe titulares; el almirante Merino, que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero, que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros...

» Ante estos hechos, sólo me cabe decirles a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente...

» Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

» Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra de que respetaría la Constitución y la Ley, y así lo hizo. En este momento, definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen de la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les señalara el general Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando por mano ajena reconquistar el poder, para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

» Me dirijo sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas, a los que desde hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista les da a unos pocos.

» Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, que entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, aquellos que serán perseguidos. Porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente, en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de custodiar los bienes del Estado... La historia los juzgará.

» Seguramente radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa; me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno, que fue leal a la lealtad del pueblo. El pueblo debe defenderse pero no sacrificarse; el pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede entregarse.

» Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

» ¡Viva Chile!

» ¡Viva el pueblo!

» ¡Vivan los trabajadores!

» Estas son mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano; tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral, que castigará la felonía, la cobardía y la traición ».

SALVADOR ALLENDE





Daniel
Mancuso





viernes, 15 de febrero de 2013

SALUD O COSIFICACIÓN







“un mundo en el que los medicamentos producen más problemas de salud que beneficios. El progreso de la medicina hace más daño que bien”.

(David Healy en su libro Pharmageddon, 2012)


Fabiana hace 20 años que trabaja como médica en el hospital público. Sabe que el negocio de la salud es un monstruo grande que pisa fuerte. Pero decidió quedarse donde sabe que puede ayudar más. Padece a diario el desprecio que algunos colegas tienen sobre el juramento hipocrático. Son tecnócratas de la salud que discriminan a los pacientes pobres o de países limítrofes, los maltratan y demoran la atención hacia ellos( a veces, la esquivan). Un aura pecuniaria los rodea. Han olvidado la ética, la compasión y la empatía hacia quienes sufren todo tipo de dolencias y apremios. Son los que no ven a un ser humano que sufre sino a un riñon, un hueso, un músculo al que hay que administrarle medicamentos y observar la respuesta para cambiar de medicamento llegado el caso. Cosificadores seriales con alta estima.


En el momento de ser admitido como miembro de la profesión médica:

Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad,

Otorgar a mis maestros el respeto y gratitud que merecen,

Ejercer mi profesión a conciencia y dignamente,

Velar ante todo por la salud de mi paciente,

Guardar y respetar los secretos confiados a mí, incluso después del fallecimiento del paciente,

Mantener incólume, por todos los medios a mi alcance, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica,

Considerar como hermanos y hermanas a mis colegas,

No permitiré que consideraciones de afiliación política, clase social, credo, edad, enfermedad o incapacidad, nacionalidad, origen étnico, raza, sexo o tendencia sexual se interpongan entre mis deberes y mi paciente,

Velar con el máximo respeto por la vida humana desde su comienzo, incluso bajo amenaza, y no emplear mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas,

Hago estas promesas solemne y libremente, bajo mi palabra de honor.


Hoy se celebra el Día de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Quienes hemos transitado consultorios, salas de espera, tratamientos invasivos, náuseas, ayes, sueros y mangueras, quirófanos, y velatorios sabemos que más de un oncólogo tiene el corazón más duro que un adoquín. Y que la medicina, la salud y la convivencia también se hacen con buenas intenciones, ternura, compromiso y amor. No importa la prepaga, obra social, sanatorio u hospital, el dolor es el mismo.

«Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas»

¡Cuán necesario es volver a las ideas de Ramón Carrillo! (otra vez, las grandes soluciones argentinas están en el peronismo, a partir de él...)

El establishment sanitario no quiere nuestra salud, quiere nuestro dinero. La medicalización encarnizada a la que hemos llegado (neoliberalismo mediante) sólo nos convierte en consumidores pasivos de la corporación medico-farmacéutica global.








melina 19 muertes por danimancux





Decía Ramón Carrillo...

«Los médicos, si sólo indagamos en el órgano enfermo, corremos el riesgo de pasar por alto el mundo que envuelve al individuo. De seguir así seremos simples zapateros remendones de la humanidad»







Daniel
Mancuso





miércoles, 9 de mayo de 2012

DE CÓMO MORIR A MI MANERA





Como si no alcanzara con todos los padecimientos a los que nos vemos sometidos cuando estamos sanos, la última parte de nuestro recorrido vital, a veces, se torna un infierno más escabroso que una película de terror.

La ortotanasia o muerte digna, en el final de la vida de enfermos incurables y terminales, se asocia como aquella que se produce sin ensañamiento terapéutico y con aplicación de cuidados y tratamientos paliativos, sobre todo dirigidos al sufrimiento y dolor innecesarios. Además, ninguna persona debe quedar excluída de una muerte digna, aun cuando la muerte se produjera al margen de esas consideraciones genéricas, ya sea por decisión personal del enfermo u otras circunstancias. En este blog, hemos hablado mucho sobre la .

Sin embargo, no conforme con los procesos vitales, la maquinaria médico-farmacológico asistencial, con la complicidad de una legislación reaccionaria e insensible, invadió a la mismísima muerte, arrebatándonos el derecho a terminar nuestros días como se nos dé la gana...




Quienes hemos vivido la tortura de acompañar el morir indigno de nuestros humanos amados sabemos de qué se trata. Parece mentira que a esta altura de la historia del mundo, todavía, tengamos que padecer estos tormentos. El feticichismo por la medicalización de la muerte a como dé lugar se ha tornado insoportable. Lo que sucede es que el ensañamiento terapéutico forma parte de una cultura muy extendida entre los médicos y también entre pacientes y familiares, quienes han internalizado (“Proceso mediante el cual un individuo incorpora en su personalidad los patrones de conducta prevalecientes en la sociedad”) que les asiste el derecho a exigir atención médica hasta el último suspiro.

La medicalización de la salud implica una merma sustancial de la autonomía individual y fomenta la irresponsabilidad para con nuestras propias vidas; merma de autonomía e irresponsabilidad a las que nos ha conducido tanta dependencia a la oferta médico-farmacológico institucionalizada.

Nota completa: LEGISLANDO EL VIA CRUCIS



░ ░



Melina González, la adolescente de 19 años que desde fines de enero 2011 reclamaba a los médicos del Hospital Garrahan que la durmieran profundamente en sus últimos días para no sentir los dolores que la aquejaban y evitar el sufrimiento psíquico que la agobiaba por su estado terminal, finalmente murió el 1 de marzo.

Desde aquí, el 27 de enero, habíamos reclamado por ella, por quienes sufren, por cierta insensibilidad médica, por el vacío legal, etcétera... en la nota CÁNCER, DOLOR Y MUERTE.






░ ░ ░


melina 19 muertes por danimancux




░ ░ ░ ░







“Pida un amparo”, dicen los médicos.

«Esa es la salida fácil. En este país necesitamos una ley de muerte digna que le sirva a todas las personas que están atravesando situaciones penosas como esta. Un amparo empieza y termina en Camila. Yo a esta altura estoy convencida de que mi hija vino a este mundo para algo, tal vez sea para eso, para lograr esta ley», dice Selva Herbón, la mamá de Camila Sánchez, que hace días cumplió 3.


«Creo que el problema, esencialmente, no sería eutanasia sí o no, o despenalización puramente, sino si vamos a estar dispuestos a aceptar la libertad de decidir de las personas desde el inicio de la vida, como se protege en nuestra Constitución, hasta el final de la vida, aceptando que, al final de la vida, incluye el modo de morir...», opina la doctora Gisela Farías

Nota completa: Hay que DESPENALIZAR la EUTANASIA




░ ░ ░ ░

El Senado argentino debatió hoy el proyecto de ley que reconoce el derecho a una muerte digna, es decir la posibilidad de que pacientes y familiares puedan optar por limitar los esfuerzos médicos en casos de enfermedades terminales o irreversibles.

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados en noviembre 2011, y cuenta con un amplio respaldo de todas las bancadas en el Senado, donde en septiembre del año pasado comenzó a discutirse en una audiencia pública en la que se escucharon fuertes y dolorosos alegatos en contra del empecinamiento terapéutico y en defensa de los enfermos a optar por una muerte sin sufrimiento.

"Es injusto que alguien tenga que recorrer tribunales para conseguir el visto bueno de un juez y no prolongar la agonía de un familiar".

En realidad, la discusión de este proyecto es consecuencia de la falta de reglamentación de la ley de los derechos del paciente (Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud, ley 26.529, sancionada en 2009), que se encuentra abierta a modificaciones ya que no fue reglamentada, todavía.

Aquella norma fue sancionada por el Congreso de la Nación hace casi 3 años, hasta el día de hoy, el Ministerio de Salud nunca avanzó en la reglamentación de su articulado.

Ahora, el senado sancionó por unanimidad (54 votos de 54 senadores presentes) la modificación de la ley ley 26.529, y se convirtió en ley de muerte digna.



Daniel
Mancuso





martes, 8 de mayo de 2012

¡ ÁNIMO, CALOI NO SE FUE !






Se murió Caloi, el papá de «Clemente», el del programa «Caloi en su tinta». Le decían Carlos Loiseau, había soplado 63 velitas antes de su viaje final a la los dibujos de ensueño multicolores, como los de Ánima Buenos Aires.

Así se llama la opera prima de María Verónica Ramírez ─histórica productora, directora del programa «Caloi en su tinta», y mujer de Caloi─ y también el primer largometraje producido por Caloi en su Tinta Producciones.










Meado por los Perros, de Pablo Faivre y Florencia Faivre, la primera de las bellas 4 historias con las desgracias de un carnicero inolvidable.

Después, Claustrópolis, del rosarino Pablo Rodríguez Jáuregui, nos muestra el descubrimiento de un niño de vida gris, su aventura al entrar a un nuevo mundo de colores, la amistad entre este chico de clase alta y una chica de la calle que le muestra este nuevo universo.

Luego llega Bu-Bu de Carlos Nine, un policial negro que comienza con acción en vivo, y con un malechor agonizante en el piso, quien a traves del dibujo animado, recuerda su vida. De los cuatro cortos, este es el único que cuenta con voz en off, la del negro Horacio Fontova.

Y por último, Mi Buenos Aires Herido, del propio Caloi. La historia transcurre en un bar, "el Conquistador", donde sus clientes sueñan y hablan sobre una misma mujer. Todo comienza con la fundación de Buenos Aires hasta llegar a la actualidad donde transcurre la historia principal.

La musica de todo el largometraje es impresionante, buenísima. La concreción de Ánima Buenos Aires demandó varios años de trabajo y eso se percibe en cada una de las historias que se cuentan, en las que no faltan los típicos personajes de nuestra ciudad, a la vez que tampoco están ausentes el humor y el tango. Precisamente para encargarse de ponerle música al filme se convocó a Rodolfo Mederos, Gustavo Mozzi y Fernando Kabusacki.



░ ░

¡Qué lindo poder recordar al negro Caloi en una película así!

¡Qué lindo que se pueda ver en el cine este tipo de largometrajes donde se vuelve al dibujo animado argentino (no solo dibujo animado, sino también con collage y fotomontaje, stencils y otras técnicas) y más si viene de la mano de uno de los maestros del humor gráfico y promotor de la animación: el inolvidable y querido Caloi.



░ ░ ░






Daniel
Mancuso





miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA MUERTE Y OTRAS SORPRESAS





¿De qué murió? Del corazón, dejó de bombear. Siempre se muere del corazón, todos morimos del corazón. ¿Cuándo? cuando nos toque, eso si, nadie lo sabe. Pero morir, se muere del cuore, ni de cáncer, ni de un choque, ni del faso, ni de Alzheimer, esas son circunstancias particulares ─somos tantos, tan distintos─ cada cual se muere como puede... de paro cardio respiratorio.

Mi viejo primero, y mi vieja después, se fueron con el corazón flojito, bum bum, despacito, casi sin hacer ruido. El viejo había fumado toda la vida y el cáncer le pateó un pulmón. La vieja no fumaba pero se tomaba todo a pecho, le agarró un cáncer de mama. ¿Y vos no tenés miedo?, me preguntan. No, para nada, quién sabe cómo terminaré. Una vez, volviendo de Chile, cruzando la cordillera, pensé que iba camino a la segunda parte de "Viven", antropofagia mediante, pero no pasó nada, fue sólo un susto que duró varios minutos con el avión a la deriva, y aquí estoy.

Algunos temen a las palabras. No quieren ni nombrarla. Esa enfermedad. Se murió de una enfermedad incurable, decían en el barrio. ¿No sería mejor un replanteo metodológico del curso de acción que vienen llevando, y hacer borrón y resto nuevo? ¿O están muertos, ya se murieron, le temen a la vida, aunque respiren, como en los versos de Eladia Blaquez?

El asunto es qué se hace con la vida, porque el final ya lo tenemos. Algunos se piensan inmortales, y creen que tienen todo el tiempo del mundo, por eso lo malgastan, inútilmente, en banales acciones, búsquedas de tesoros, zanahorias modernas, pero zanahorias al fin, y ellos atrás, embobados, perdiéndose las cosas importantes de la vida, haciéndo números. En la vorágine que ellos mismos eligieron. A esos, sí, los mata la matemática financiera, o el ego, o ambos, los matará indefectiblemente, y será tarde para arrepentimientos.

Otros privilegiamos las emociones, que están ligadas a las sorpresas. Las sorpresas no necesariamente se producen al azar. En la búsqueda de los posibles que ofrenda nuestro destino humano, las sorpresas son producto de nuestros anhelos, de nuestra construcción cotidiana. Son el resultado de la mampostería emocional que se retroalimenta en la interacción social, familiar, laboral, estudiantil, artística, y aparecen como resultado de nuestra labor vital.

¡¡¡Oh, sorpresas venid a mí!!! Mi sorpresa y la tuya y la otra y la otra se suman a la gran sorpresa nacional que no deja de sorprendernos. Cuando ya no estemos podrán decir: Algo habrán hecho, y será verdad, algo bueno, como lo que nos pasa ahora mismo, con ella presidiendo la patria a pesar de los escollos y la salud machucada, hacemos historia, prodigamos amor entre resentimientos, manipulaciones y mala leche, soñamos nuevas sorpresas porque las que tuvimos nos empujan a proyectar, a procrear sorpresitas, y así, pariendo sorpresas, llenaremos de vida y justicias el amplio territorio de nuestros sueños.

Nunca menos.

Salud compañeros.





Daniel Mancuso




jueves, 10 de noviembre de 2011

LEGISLANDO EL VIA CRUCIS





Quienes hemos vivido la tortura de acompañar el morir indigno de nuestros humanos amados sabemos de qué se trata. Parece mentira que a esta altura de la historia del mundo, todavía, tengamos que padecer estos tormentos. El feticichismo por la medicalización de la muerte a como dé lugar se ha tornado insoportable. Lo que sucede es que el ensañamiento terapéutico forma parte de una cultura muy extendida entre los médicos y también entre pacientes y familiares, quienes han internalizado (“Proceso mediante el cual un individuo incorpora en su personalidad los patrones de conducta prevalecientes en la sociedad”) que les asiste el derecho a exigir atención médica hasta el último suspiro.

La medicalización de la salud implica una merma sustancial de la autonomía individual y fomenta la irresponsabilidad para con nuestras propias vidas; merma de autonomía e irresponsabilidad a las que nos ha conducido tanta dependencia a la oferta médico-farmacológico institucionalizada.

El embarazo, la lactancia, la alimentación, la menstruación, la menopausia, la sexualidad, el envejecimiento, son considerados casi enfermedades que precisan una respuesta científica para ser combatidos a la brevedad. Los estados naturales de la vida no son aceptados y "deben ser corregidos" mediante procedimientos artificiales de alta tecnología y muy invasivos.

No conforme con los procesos vitales, la maquinaria médico-farmacológico asistencial, con la complicidad de una legislación reaccionaria e insensible, invadió a la mismísima muerte, arrebatándonos el derecho a terminar nuestros días como se nos dé la gana.


1
“Peleamos contra una sociedad necia, pero la lucha de Melina sirvió, a ella la escuchó el mundo”, dice Susana Bustamante, la madre de Melina González.

Ayer, el proyecto para que los pacientes terminales tengan derecho a una muerte digna tuvo dictamen favorable en las comisiones de Legislación General y de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, y sumado al despacho que ya había tenido en la comisión de Salud la semana pasada, podría ser tratado en el recinto antes de fin de año, en el período ordinario o en sesión extraordinaria.

“El paciente que presente una enfermedad irreversible, incurable o se encuentre en el estadio terminal tiene el derecho a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de hidratación y alimentación, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital cuando sean extraordinarias o desproporcionadas en relación con las perspectivas de mejoría, o produzcan un sufrimiento desmesurado”, establece el texto consensuado.

El párrafo se agregaría a la ley 26.529, sancionada en 2009, y que se encuentra abierta a modificaciones ya que no fue reglamentada, todavía.



2

melina 19 muertes por danimancux


3
Lea también...

Hay que DESPENALIZAR la EUTANASIA


MELINA GONZÁLEZ


CÁNCER, DOLOR Y MUERTE





Daniel Mancuso

miércoles, 24 de agosto de 2011

Hay que DESPENALIZAR la EUTANASIA




“Pida un amparo”, dicen los médicos, para que un juez autorice la desconexión.

Selva Herbón no quiere, aunque necesita ponerle fin al martirio que vive desde que nació Camila, su hija, hace ya 2 años.

En el parto, Camila se quedó sin oxígeno, tuvo un paro cardiorrespiratorio y tuvieron que reanimarla durante 20 minutos para que su corazón volviera a latir. Los latidos volvieron, pero el resto de ella quedó ahí. Nunca pudo respirar sola, ni ver, ni oír, ni moverse, ni sentir. Nunca pudo hablar, ni caminar, ni llorar, ni reir. Camila no tiene conciencia de su existencia. Vive porque está conectada a un respirador y a un botón gástrico. Tres comités de bioética sentenciaron la “irreversibilidad” de su estado vegetativo permanente. Pero ningún médico se anima a desconectarla por temor a ser acusados de homicidio.

“Pida un amparo” ─dicen los médicos.

“Esa es la salida fácil. En este país necesitamos una ley de muerte digna que le sirva a todas las personas que están atravesando situaciones penosas como esta. Un amparo empieza y termina en Camila. Yo a esta altura estoy convencida de que mi hija vino a este mundo para algo, tal vez sea para eso, para lograr esta ley” ─dice Selva Herbón.



1
EN CONTRA

Se define la eutanasia como la supresión indolora o por piedad de quien sufre o se piensa que sufre o que puede sufrir en el futuro de un modo insoportable. Entonces lo primero que tenemos que preguntarnos es quién es ese quien o cómo vemos a ese quien. Si ese quien es una persona, probablemente una persona muy allegada a nosotros, en el caso de nosotros los médicos probablemente un paciente. Si lo vemos como persona o si lo vemos simplemente como una persona disminuida o limitada y entonces lo terminamos viendo como algo.

En realidad la persona humana es digna, absolutamente, cualquiera sea su situación, por el solo hecho de ser humano. Pero lo que está pasándonos últimamente es que hay una pobreza muy importante de la conciencia antropológica, o sea del modo en que nosotros vemos y respetamos a la persona. Esa conciencia está últimamente pervirtiéndose. La asistencia del paciente moribundo no sólo requiere un esfuerzo médico, que lo hacemos los médicos, sino que requiere, básicamente, un recurso antropológico, o sea, restituir al ser humano su verdadero sentido. La relación que un paciente tiene con su médico no es una relación de vida o muerte. Cualquiera de todos ustedes, seguramente, tiene una buena relación con su médico, al que ven con alguna rutina. Sólo pensar que el médico puede ser el individuo que vaya a producir su muerte en una situación determinada o particular hace que esa relación se quiebre. Los médicos hemos jurado, básicamente, defender la vida, con un juramento que tiene nada más y nada menos que dos mil cuatrocientos años y que en realidad es lo que debemos defender. De la actitud del médico, influenciado o no por los familiares, puede suceder que el médico pervierta también esa actitud antropológica, ese respeto de la vida humana.

La vida humana tiene que ser respetada siempre y esto lo tienen que entender los pacientes, los familiares, los legisladores y toda la comunidad que rodea a un paciente sufriente, porque ese paciente sufriente tiene derecho a ser respetado y vale igual que cualquiera de nosotros que no está sufriendo.

3 La doctora plantea básicamente el problema de la libertad a decidir. La libertad del hombre, lo mismo que la dignidad, independientemente de sus creencias, es intrínseca al ser humano, tiene lógicamente sus limitaciones, porque uno no puede tomar decisiones al absoluto arbitrio de cada uno. Entonces la libertad no es tan libertad y tiene sus limitaciones.

En este caso, la limitación a tomar una decisión de morirse, porque en realidad esa situación no afecta solamente a la persona, no afecta a la autonomía de la persona que en el mismo momento de morir se termina, sino que afecta a todo el contexto de la sociedad.

Y el derecho de la autodeterminación también tiene ese límite, que es el límite de la libertad.




2

A FAVOR

Creo que el problema, esencialmente, no sería eutanasia sí o no, o despenalización puramente, sino si vamos a estar dispuestos a aceptar la libertad de decidir de las personas desde el inicio de la vida, como se protege en nuestra Constitución, hasta el final de la vida, aceptando que, al final de la vida, incluye el modo de morir.

El Dr. Pineda se centró mucho en la cuestión de que si el médico tiene que participar o no, y yo diría que nosotros, en el debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido, tenemos que centrarnos en el derecho del individuo a la autodeterminación, comprendiendo que la autodeterminación involucra otra cuestión y es que cada ser humano defiende, promueve, ha sido criado, sostiene, diferentes valores, diferentes creencias, diferentes nociones de lo que es la dignidad.

La dignidad no es lo mismo para el creyente testigo de Jehová, para el no creyente en un credo tradicional, para el ateo... La noción de dignidad es un constructo social que una sociedad decide proteger y tenemos que pensar que debemos proteger la diversidad de esta noción de dignidad.

Por otro lado creo que el problema de la despenalización de la eutanasia no debe restringirse al problema de la medicina, es un problema legal. Si después esto lo administra algún sistema de salud, algún instituto, profesionales especializados, esa es otra cuestión. Pero es un problema legal. ¿Qué sociedad estamos queriendo formar? ¿Qué alcances de libertades vamos a estar permitiendo? ¿Caduca la noción de dignidad en el momento en que yo voy a decidir cómo quiero morir? ¿O la noción de dignidad sólo se aplica para que yo pueda elegir a qué colegio voy, cuándo me caso, qué sociedades hago y que sigo determinados tratamientos? La noción de dignidad abarca el espacio de toda la vida, y toda la vida incluye la muerte.

¿Y qué significa esto? Que cada uno puede elegir. Esto no quiere decir que el sistema de salud se tiene que hacer a un lado y abstenerse de atender. Esto es otro problema. La salud, la asistencia, es una obligación del Estado, pero además está el modo en que cada individuo puede querer morir. Y no todos elegimos la misma manera. Entonces, esto es pensar en la diversidad de modos en que uno conduce su vida hasta el fin de la misma.

4 Bueno, me parece que son posiciones que no deben cuestionarse, me parece que los alcances de la libertad son cuestiones sumamente subjetivas y el doctor puede pensar que la libertad tiene una restricción y en todo caso sometiéndose a una autoridad superior decidir que tiene restricciones. Mientras que están los que no creen en eso, digamos... podemos diferenciar entre la moral que construye una serie de dogmas y dice esto se puede y esto no, somos libres hasta tal punto y en estas cosas sobre la muerte no podemos decidir. Y los que están, en todo caso, del lado de una ética subjetiva, individual, que pueden decir, bueno... yo tengo libertad hasta las últimas consecuencias, pagando con esas consecuencias.

Es una cuestión de modos de ver y principios de cada uno, no es rebatible. El que quiere puede seguir viviendo como quiere y atenderse como quiere y el que no quiere eso, también tiene que tener el mismo derecho a elegir que tienen los otros.




3
El pedido de Selva Herbón, la mamá de Camila, está empezando a tener eco. Reclama la sanción de una Ley de Muerte Digna, y la comisión de Salud del Senado ayer se reunió y trató el tema por primera vez. Cuatro proyectos están en la legislatura porteña, tres en Diputados y cinco en Senadores.

Lea sobre la muerte digna y la Eutanasia en el Debate en la Televisión Pública.


Ayer, los asesores de los senadores que integran la Comisión de Salud de la cámara alta se reunieron con la idea de que se firme un dictamen y que un proyecto unificado sea tratado en el recinto antes de fin de año. A la reunión fueron Selva Herbón y Susana Bustamante, madre de MELINA GONZÁLEZ ...






Melina González, la adolescente de 19 años que desde fines de enero reclamaba a los médicos del Hospital Garrahan que la durmieran profundamente en sus últimos días, para no sentir los dolores que la aquejaban y evitar el sufrimiento psíquico que la agobiaba por su estado terminal, finalmente murió.

Desde aquí, el 27 de enero, habíamos reclamado por ella, por quienes sufren, por cierta insensibilidad médica, por el vacío legal, etcétera... en la nota CÁNCER, DOLOR Y MUERTE.

Su muerte plantea un debate por la necesidad de una legislación que cubra el actual vacío legal en torno al tema. “La vida es un derecho. No es una obligación vivir sufriendo”, sostenía Melina.


4

melina 19 muertes
Cargado por danimancux.



Daniel Mancuso

miércoles, 2 de marzo de 2011

MELINA GONZÁLEZ





Melina González, la adolescente de 19 años que desde fines de enero reclamaba a los médicos del Hospital Garrahan que la durmieran profundamente en sus últimos días para no sentir los dolores que la aquejaban y evitar el sufrimiento psíquico que la agobiaba por su estado terminal, finalmente murió ayer.

Desde aquí, el 27 de enero, habíamos reclamado por ella, por quienes sufren, por cierta insensibilidad médica, por el vacío legal, etcétera... en la nota CÁNCER, DOLOR Y MUERTE.


Su muerte plantea un debate por la necesidad de una legislación que cubra el actual vacío legal en torno al tema. “La vida es un derecho. No es una obligación vivir sufriendo”, sostenía Melina.

Mariana Carbajal cuenta en Página 12...

    Desde el viernes, Melina había entrado en un sueño más profundo. Los médicos que la atendían habían concedido darle medicación para una “sedación paliativa”. Si hubiesen aceptado su voluntad antes, le hubiesen evitado casi un mes de dolores intensos y profundas angustias, especialmente de noche, como ella misma relató en una conmovedora charla que tuvo con este diario el miércoles de la semana pasada. En un dictamen fechado el 4 de febrero, el Comité de Bioética del hospital pediátrico había argumentado que el cuadro de la adolescente no era terminal como para justificar dormirla hasta que perdiera la conciencia. Incluso, afirmaban que su pedido estaba contaminado por los fuertes dolores que sufría, que no la dejaban pensar con lucidez...


A través de un mensaje de texto al celular de Carbajal, la nena le dice: “Soy Melina y quería agradecerte la nota del sábado”.

Melina le explicó a Mariana...

“Yo creo que como el mío hay un montón de casos similares. Y estaría bueno que haya una ley que nos ampare a los que estamos enfermos, que nos comprenda”...

“Quiero transitar lo último que me queda en paz, sin sufrir, durmiendo”...

Se lo había dicho antes a los médicos que la atendían desde el 24 de enero, cuando tuvo una recaída y quedó internada. Ya había tenido otras internaciones. Pero un dictamen del Comité de Bioética había rechazado su petición porque no estaba en fase terminal.

Ayer murió.



Cargado el_27/01/11


melina 19 muertes
Cargado por danimancux. - Videos de noticias recién publicadas.



Daniel Mancuso

jueves, 27 de enero de 2011

CÁNCER, DOLOR Y MUERTE





Ese lunes, esa madrugada, el sanatorio me pareció más patético que nunca. La ambulancia había volado por las calles desiertas. La sala de Guardia estaba vacía. Mamá estaba del otro lado de las puertas vaivén, yo espiaba por la fina línea de luz en el centro de las batientes, y encontraba sus ojos que me buscaban temerosos, mientras una enfermera buscaba sus venas perdidas. Nos mirábamos a través de ese muro indolente, de un lado mi impotencia, del otro su resignación.

Parecía una nena pidiendo ayuda. No era miedo, sabía que se moría, era ese dolor intenso que la acompañaba desde hacía meses, y que ahora era insoportable. Soy de los que piensan que es mejor padecer uno el dolor que verlo en el rostro de un ser querido, pero es una vana elección mental, porque el que sufre es el otro, y uno no puede hacer nada cuando siente cerca la insoportable fugacidad del ser.

Respiré hondo cuando se acercó la médica de guardia, muy joven. Fue directo al grano...


    ─ La podemos llenar de caños y cañitos y prolongarle la vida un par de días más o no le ponemos nada y la acompañamos...

    ─ ¡No le ponemos nada! ─le dije convencido, y me puse a llorar para adentro, con la garganta inundada de angustia, y la sonrisa dibujada para mamá que me miraba mientras se iba en una camilla.


Se ve que la piba era nuevita, conservaba cierta ternura, que con el tiempo pierden casi todos los médicos. Me habló con respeto y sensibilidad, se refirió a mamá como a una persona. Qué increible, cómo pueden transformarse en máquinas de sanar a toda costa, aunque en ese supuesto trabajo curativo, se estén olvidando del destinatario. Son todos iguales los que son así (muchos): insensibles, soberbios, fríos, antipáticos, odiosamente escuetos.

Estuve unas horas parado junto a su cama. Nos mirábamos sin hablar. No había nada que decir. En un momento, sus ojos me piden que me acerque, puse mi oreja muy cerca de su boca: Me duele ─me dijo─ me duele mucho.

La miré a la enfermera que justo estaba ajustando el suero, me acerqué y me dijo despacio:

    ─ Tiene toda la morfina posible, si le doy más, la mato. Hay que esperar...


Tres meses antes, Javier Gallino, médico oncólogo que la trató casi desde el principio, me dijo (en su consultorio de Avenida Pueyrredón esquina Corrientes) que ya no la iba a atender más a mamá, que no tenía tiempo, que la iba a ver una muy buena médica de su equipo... No me gustó nada. La médica era tan comprensiva y delicada como un capataz en los campos de NIDERA. La secretaria me contó (un día en que la médica llegó una hora y media tarde) que Javier estaba como loco porque estaba por abrir una clínica oncológica en Kosovo. ¿En Kosovo? ¡Sí, en Kosovo! ¡Mierda cuánta guita que se hace con el Cáncer! (y a pesar de la guerra)

Mamá murió a las 9 de la mañana. Nos quedamos una hora más, con mi hermano, uno a cada lado de la cama, mirándola, casi sonriente porque se había acabado lo peor.

Trámites administrativos, reconocimiento del cuerpo en planta baja, desagradable empleado del servicio fúnebre comentando sombrías historias de muertos. Volví a casa. Suena el teléfono, la secretaria del Dr. Gallino:


    ─ Mancuso, podés venir con tu mamá esta tarde...

    ─ Estuve todo el fin de semana llamándolo a Javier al celular, no me contestó, le deje 4 mensajes. También llamé y llamé a la guardia que me pasó el jueves y nadie me atendió, no sabía que hacer con mi vieja, se quejaba y yo desesperado llamaba y llamaba...

    ─ Un mensaje tuyo del sábado a la noche lo escuchó Javier, pero estaba en el cine con su mujer, y no te pudo atender. Además él apaga el celu los fines de semana, ¿viste? ¿Podés venir hoy con tu mamá?

    ─ No, no puede ir mi vieja, se murió esta mañana. Y decile al Dr. Javier Gallino que es un hijo de puta...


Me acordé de todo esto porque estaba mirando la tele, haciendo zapin... encontré la historia de una piba de 19 años que no aguanta más y quiere dejar de sufrir, pero no la dejan...

Melina González, la adolescente de 19 años que reclama a los médicos del Hospital Garrahan, debido a su sufrimiento.

Los médicos, los médicos, los legisladores, los jueces... los curas... la liga de madres y padres de familia... ¿yo señor? ¡No señor! ¿Pues entonces quién decide?

Qué injusticia... hay que esperar... ¿qué?




melina 19 muertes
Cargado por danimancux.



Daniel Mancuso

buscador

Búsqueda personalizada

aguantan

Gaza nos duele

Gaza nos duele

blogs

hermanos

hermanos

blogs N - Z

blogs F - M

blogs CH - E

blogs A - C

incorregibles

incorregibles

en vivo

en vivo
clic en la imagen

medios y democracia

ilumina

ilumina
clic en la imagen

hijos de mierda mal nacidos

hijos de mierda mal nacidos