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jueves, 13 de noviembre de 2014

CARREFOUR Y LA INFLACIÓN





Estaba cocinando, anoche, y me quedé sin aceite. ¡La PMQLRMP! Me lavé las manos, me calcé las alpargatas y me fui al Carrefour Express de mi barrio.

Siempre hay uno cerca, siempre te lo encontras hacia donde vayas. ¿Cómo mierda se expandieron y se apropiaron del comercio minorista de todo lo indispensable para el consumo diario de millones de argentinos? ¿cuándo sucedió? ¿qué funcionario, qué política favoreció la concentración monopólica de las bocas de expendio? ¿Por qué no se hizo algo para que los pequeños comerciantes no fundieran y pudieran seguir sobreviviendo el almacén, la verdulería, la panadería, la mercería, el quiosco, la tienda, el bazar y todos los que se deglutió el neoliberalismo que todavía impera?

Volvamos al aceite: entré al Carrefour Express y fui a la góndola buscando los cartelitos de Precios Cuidados... cri... cri... cri... no había aceite con cartelitos... ¡marche preso! Pagué 24 pesos el más barato de los que se ofrecían. Volví a casa a cocinar, tratando de imaginar, esperanzado en mi ignorancia, que tan caro no me había salido la compra.

Hoy llegó mi mujer con un regalito: mirá, pase por el Carrefour Express y compré aceite que no había... ¿cuánto te salió? ¡estaba con Precios Cuidados: 8,59! ¿cuánto? ¡8,59 pesos!

¿Quiere decir que estos HDMP me cobraron casi el 300 por ciento del mismo producto, solo que le cambian la etiqueta? El de la izquierda de la imagen (¿es de girasol alto oleico?) cuesta $24, el de la derecha $8,59 (¿tiene vitamina E?)... y nadie hace nada... estos son más peligrosos que el Grupo Clarín... yo puedo dejar de mirar TN , pero no puedo dejar de comer o comprar alimentos... tamo nel horno...

¡LRPMQLRMP!







Daniel
Mancuso






sábado, 6 de octubre de 2012

LA SAGA DEL 7D, O CÓMO BURLAR LAS LEYES


















La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual podría ser burlada por intrincadas trampas judiciales, a manos de legisladores y concejeros opositores. Esta burla implicaría que en Argentina no somos todos iguales ante la ley.

Nuestras dudas surgen ante la impotencia que siente el ciudadano de a pie frente a la arrogancia monopólica de Clarín, y por eso preguntamos: ¿LA CORTE CONTRA LA LEY DE MEDIOS?

La ley 26.522 fue sancionada hace 3 años, pero el Grupo Clarín desconoce a las instituciones y a la democracia.

Es decir, los grupos poderosos, oligárquicos, monopólicos, y corporativos cuentan con jueces, abogados y políticos subordinados a sus intereses, y que trabajan para el logro de impunidad. Usted se preguntará: ¿cómo un grupo empresario puede burlar una ley votada en el Congreso con cautelares y jueces corruptos?

Vamos a explicarlo parece difícil pero no lo es...



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El  el juez Edmundo Carbone hizo su carrera durante la dictadura cívico militar. Llegada la democracia, el presidente Raúl Alfonsín lo incluyó en los pliegos que elevó al Congreso para que sean ratificados. Entonces, no existía el Consejo de la Magistratura, y el operador del radicalismo entre los jueces –la mayoría de ellos venían de la dictadura– era Ricardo Recondo, el subsecretario de Justicia de Alfonsín. Muchos jueces le deben sus nombramientos.

En noviembre del 2009, Edmundo Carbone estaba a cargo del juzgado número 1, y solicitó la jubilación. En diciembre, dio lugar a la cautelar de Clarín contra el artículo 161 e inmediatamente se acogió a la jubilación. El juzgado quedó acéfalo. Además, la medida de Carbone rechazó el artículo que permitía a las cooperativas operar señales de cable.

Estamos hablando de la ley votada en el Congreso de la Nación: la Ley 26.522, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de la democracia.

La ley 26.522 fue votada y sancionada en octubre 2009, y está vigente. Fue votada en la Cámara de Diputados por: 147 votos a favor (con 3 abstenciones y 3 en contra); y por 44 votos contra 24 en la Cámara de Senadores.



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¿RADICALES Y  PRO  CONTRA  LA  DEMOCRACIA?

Cuando se votó la ley en el Congreso, los diputados radicales votaron en contra, junto con los legisladores del PRO y de la Coalición Cívica. Estos diputados perdieron la votación democrática en el recinto frente a votos del oficialismo y de muchas otras fuerzas provinciales y de centroizquierda: en  Diputados: 147 votos a favor (3 abstenciones y 3 en contra); y 44 votos contra 24 en Senadores.

 Ahora, dos miembros del radicalismo, Ricardo Recondo y el diputado Oscar Aguad, más otro del PRO, el representante de los abogados Alejandro Fargosi, son los operadores en el Consejo de la Magistratura para frenar de cualquier manera lo que fue aprobado en forma democrática en el Congreso. El PRO y el radicalismo perdieron la votación parlamentaria cuando se opusieron a la ley de medios y no es democrático pretender ahora frenarla con operaciones mediáticas y judiciales.



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¿EL  CONSEJO  DE  LA  MAGISTRATURA  CONTRA  LA  LEY?

Ahora, antes que llegue el , Ricardo Recondo como vicepresidente de la Cámara Civil y Comercial, junto al presidente de esa Cámara, Martín Farrell, designaron a un juez jubilado, Raúl Tettamanti, como juez subrogante del juzgado que se hará cargo de la causa "Clarín y el 161". Así, el representante de la corporación de los jueces ante la Magistratura pisoteó así los procedimientos democráticos.

La designación de Tettamanti fue rechazada por los consejeros del oficialismo. Precisamente Recondo, también integrante del Consejo, se opuso a la designación por concurso de María Lorena Gagliardi, una de las candidatas que estaba en condiciones de ocupar la vacante.  

Recondo no estuvo solo, fue acompañado por los consejeros Oscar Aguad y Mario Cimadevilla, ambos parlamentarios radicales, junto a Daniel Ostropolsky (abogados del interior), Alejandro Fargosi (abogados porteños) en el pedido de la anulación completa del concurso.

Por eso, el ministro de Justicia, Julio Alak, aseguró que la decisión de 5 integrantes del Consejo de la Magistratura de bloquear la designación de un juez titular para el tribunal federal en lo Civil y Comercial número 1 (que deberá fallar sobre si el artículo 161 de la ley 26.522 es o no constitucional), es “funcional al Grupo Clarín”.









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¿CUÁL LANATA MIENTE, BOLUDO?






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    ARTICULO 161. Adecuación. Los titulares de licencias de los servicios y registros regulados por esta ley, que a la fecha de su sanción no reúnan o no cumplan los requisitos previstos por la misma, o las personas jurídicas que al momento de entrada en vigencia de esta ley fueran titulares de una cantidad mayor de licencias, o con una composición societaria diferente a la permitida, deberán ajustarse a las disposiciones de la presente en un plazo no mayor a un (1) año desde que la autoridad de aplicación establezca los mecanismos de transición. Vencido dicho plazo serán aplicables las medidas que al incumplimiento —en cada caso— correspondiesen.


    Al solo efecto de la adecuación prevista en este artículo, se permitirá la transferencia de licencias. Será aplicable lo dispuesto por el último párrafo del artículo 41.


    (Nota Infoleg: por art. 1° de la Resolución N° 297/2010 de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual B.O. 8/9/2010 se establecen los mecanismos de transición previstos en el presente artículo. Y por art. 2° de la misma norma se establece que el plazo no mayor a UN (1) año previsto en éste artículo, comenzará a regir a partir del día siguiente de la publicación de la resolución de referencia)

    (Nota Infoleg: por art. 1º de la Resolución Nº 1295/2011 de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual B.O. 30/09/2011 se prorroga el plazo establecido en el artículo 2° de la Resolución N° 297/2010 de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, por el término de SESENTA (60) días, contados a partir del siguiente hábil al de la publicación de la norma de referencia)







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El 22 de mayo de 2012, la Corte Suprema de Justicia, por unanimidad, falló contra la medida cautelar que presentó el Grupo Clarín para frenar el artículo 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Vea la nota  LA CORTE, EL 161 Y CLARIN


Ley de Medios 161 Corte Suprema





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«El 7 de diciembre próximo vence el plazo para que se ponga en marcha el proceso de adecuación a la ley, quienes queden afuera estarán incumpliendo la ley. Si algún grupo o sector no ha hecho esta adecuación para el día 8 obviamente estará fuera de la ley. Por lo tanto, todos los sectores, todos los actores, todos los grupos, y todas las personas físicas y jurídicas que están vinculadas al sistema de comunicación audiovisual tienen hasta ese día para poner en marcha el proceso de adecuación y vamos a trabajar para que todos puedan cumplir con este plazo, que es máximo, es un tope», dijo Martín Sabbatella cuando asumió la presidencia de la AFSCA.





POST SCRIPTUM

Ley de Medios: renunció el juez que apoyaba Clarín




Daniel 
Mancuso

martes, 20 de diciembre de 2011

¿CUÁNTO TIEMPO MÁS LLEVARA?























Ilusiones, letras de cristal
simulando que sabes adónde estás.
Nos dirán "que viejo que estás",
por favor, hablemos de verdad

Y con el tiempo, la magia de estar aquí
va suponiendo que sabes adónde debes ir.

Cuánta ignorancia
corre por tu cuerpo hoy.
Ni siquiera te entregás al viento, sin pensar por qué...



Un procedimiento judicial, y administrativo como cualquiera. El juez mendocino Walter Vento dispuso, a raíz de una denuncia de la empresa Supercanal, la intervención de Cablevisón y designó al contador Enrique Anzoise como interventor y coadministrador de la compañia de cable del Grupo Clarín. Los directivos no lo dejaron pasar, los empleados de la empresa salieron a las escalinatas del edificio ¿subordinados? a las directivas de sus jefes. Aplaudieron, escupieron, abuchearon, gritaron. Raro. Poco democrático si se tiene en cuenta que se estaba realizando un procedimiento judicial conforme a derecho.

Si tenés inquitudes legales, acá tenés el fallo completo.

La causa fue iniciada y presentada por el grupo de medios de comunicación de los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano contra el Grupo Clarín y sus directivos, Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro, por conductas anticompetitivas. Cosas de abogados. Un litigio entre privados.

    Clarín sigue mintiendo: «El operativo empezó a las 10 y se extendió hasta las 13 horas. Los funcionarios judiciales y los gendarmes se retiraron luego de que los abogados de la empresa les reclamaran que no tenían jurisdicción para llevar a cabo el allanamiento...

    »Ya terminada la ocupación de la sede, el apoderado de Cablevisión, Damián Cassino, informó que la empresa ya presentó sendas denuncias penales por allanamiento ilegal, violación de domicilio, abuso de autoridad y exhibición de armas...»


Amigos: la gendarmería no sale desarmada a la calle, es una fuerza de seguridad, y auxiliar de la Justicia. Si no hubiese estado presente, hubieran linchado a los representantes legales designados por el juez. Y claro que revisan los bolsos, porque cualquier empleado puede sacar información importante en una mochila, ¿no?

La pregunta que surge de todo este folletín es la siguiente: ¿Clarín es impune? ¿puede desobedecer a la Justicia? ¿la población le cree a los editoriales y notas manipuladas para sembrar el terror desinformativo cotidiano? ¿seguiremos escuchando impávidos como nos mienten en la cara, clamando libertades cuando son ellos los promotores de la falta de nuevas voces?

Durante años, el Grupo Clarín "realizó maniobras con la finalidad de excluir a sus competidores, ofertas en precios predatorios, manipulación de la grilla y exclusión de la grilla de señales de noticias que no pertenecen al Grupo Clarín".

Así, fue quedándose con cableoperadoras pequeñas, en todas las provincias argentinas. Es el único actor mediático que no obedece la ley 26.522, y se ampara en cautelares de jueces amigos...

¿Hasta cuándo?

Cabe otra pregunta: ¿qué aplaudían?



Daniel Mancuso

domingo, 28 de agosto de 2011

COLONIZANDO SUJETOS




José Pablo Feinman desmitifica la existencia del periodismo independiente, desde su programa en la madrugada de los sábados por Radio Continental, y más aún, analiza cómo las propias empresas de medios son muchas veces presa de los grupos hegemónicos. Deconstruye el poder de los monopolios, y como con el caso reciente del juez Zaffaroni, plantea su teoría sobre los objetivos reales de los emporios desinformativos...




El tema elegido es un tema central en el mundo en que vivimos: los medios de comunicación. En el siglo XIX, Marx profetizó una revolución que puso en manos de una clase social: el proletariado. Esa clase social iba a funcionar como una clase redentora de la historia. El proletariado industrial que Marx creía que iba a ser el proletariado industrial británico, iba también, junto a la unión de otros proletariados de otros países, a llevar a la humanidad a una sociedad sin clases, sin explotadores ni explotados, en la cual el cordero dormiría junto al león.

Esa revolución, el proletariado la iba a hacer contra la burguesía. Así como la burguesía había hundido al feudalismo, el proletariado habría de hundir a la burguesía. Sin embargo, no pasó así. Más bien, quien hundió al proletariado –aun no del todo, pero en eso todavía está muy empeñada– fue la burguesía capitalista. La misma que a partir del 1989, cuando cae el Muro de Berlín y se establecen los 10 puntos del Consenso de Washington y se lanza la etapa neoliberal, hace finalmente la revolución. Pero la revolución no consiste tanto en haber derrotado al comunismo sino en alzar triunfalista el poder de los medios de comunicación.

Primera conclusión: no es que no haya habido una revolución en el siglo XX. Hubo una, y triunfante. La hubo y la hizo la burguesía. Hablamos de la revolución comunicacional, la de la técnica, la de glorificación de la tecnificación del mundo y de la comunicación entre los hombres, y que tiene por finalidad colonizar la subjetividad de los sujetos.

La idea de en su trabajo Sujeto y verdad, es la de jugar con las dos palabras: sujeto-sujetado. La palabra sujeto que hace referencia a la subjetividad y a la dignidad del sujeto libre, esbozado en la filosofía sartreana en El ser y la nada y en Críticas de la razón dialéctica, dos grandes obras filosóficas del siglo XX. Ese sujeto libre es hoy el objeto de la revolución comunicacional. Se trata entonces de sofocarlo, de poner en él las ideas del poder.

El poder comunicacional tiene como finalidad la colonización de los sujetos
: ¿Hay una verdad en este mundo? ¿Existe la verdad? ¿Hay una verdad única? ¿Hay una verdad para todos?

Durante la Edad Media eso estaba claro: el revelador de la verdad era Dios, y la encargada de diseminar la verdad del dios cristiano era la Iglesia católica. La verdad era la que revelaba Dios. Hoy, ante la persistente ausencia de ese dios medieval ¿dónde está la verdad? ¿quién la tiene?

Es complejo, pero no tanto. La verdad es una creación del poder, de quienes tienen más medios para imponer su verdad como una verdad absoluta. Si yo en un país cualquiera soy propietario o tengo intereses en diez diarios, veinte radios y cinco canales de televisión, con esas armas, tengo muchas bocas de salida para emitir y amplificar mi verdad a través de esos medios de comunicación.

A la mañana usted lee mi verdad porque yo soy el dueño de los diarios de la mañana. A la tarde, escucha también mi verdad en las radios de mi propiedad. Yo tengo un mediático, muchas bocas que emiten y repiten lo que a mí me interesa que sea emitido y repetido. Es decir: los medios son la mediación -valga el juego de palabras- por la cual el monopolio mediático impone la verdad. Y esa verdad favorece a sus intereses. Siempre. No hay verdad que no esté al servicio de los intereses de aquel que quiere imponerla.



La existencia es una lucha de verdades. Hay una frase de Nietzsche, del cual soy adherente, que dice: “No hay hechos, hay interpretaciones”. O sea: de cada hecho habrá tantas interpretaciones como grupos interesados en interpretarlo que existan en la realidad. Si yo consigo dominar o tener la mayoría de los medios de comunicación, de cada hecho, de cada suceso, voy a imponer mi opinión por sobre todos los demás, hasta llegar al triunfo total del poder mediático: la creación del sentido común.

El sentido común es la gran conquista del poder. Es cuando todos repiten, muchas veces sin pensar lo que repiten, lo que al poder le interesa que digan.

Estamos muy acostumbrados a que existan muchísimas concepciones ya formadas, frases hechas, interpretaciones incorporadas, que son las del sentido común. La lucha por la verdad es la lucha por el dominio de imponer mi interpretación de la realidad por sobre la del otro.

Entonces, cuanto más bocas de salida informativa, de entretenimiento, de todo lo que sea masivo yo tenga, más fácil me resultará imponerme sobre el otro. El poder es conquistar, es conseguir que mi verdad sea la verdad de la mayoría, y si es posible, de todos. Esta es una lucha que todos los medios de comunicación están empeñados en ganar, y es el gran triunfo de la burguesía mediática del fin del milenio y sobre todo de esta primera década del siglo XXI.

Cuando por ejemplo, Jean Baudrillard –filósofo francés- escribe “la Guerra del Golfo no ha tenido lugar” es porque nosotros de la Guerra del Golfo sólo hemos visto fuegos artificiales. ¿Por qué? Porque el poder mediático nos mostró eso. Nos diagramaron, nos dibujaron, nos penetraron, nos conquistar la conciencia. La estrategia consiste en que el otro no piense sino que todo lo que reciba de información sea pensada e interpretada por el poder. Este poder mediático reside en el Imperio. Y ahí están Murdoch, la Disney, la News Corporation, Silvio Berlusconi...

Ahora entramos en un tema complicado, que se resolvería con un poco de sentido común. ¿Existe el periodismo independiente? Partamos de la base obvia de que no hay empresa periodística que no sea una empresa. En consecuencia, el periodista que entra a trabajar en ella, entra sabiendo de antemano para qué intereses va a trabajar. Cada empresa se constituye con determinados capitales y con determinada ideología. Porque el dinero tiene ideología. El dinero no es a-ideológico. Todos los que ponen dinero tienen una manera de pensar. Ahora, salvo que alguien entre a trabajar en un medio lateral, clandestino, hecho en el sótano de alguna abuela, cuando un periodista trabaja en una empresa de medios que tengan influencia decisiva sobre la opinión pública, para poder formarla, deformarla, transformarla o aniquilarla, está destinado a “obedecer” a los intereses que conforman esos medios. Ejemplo: cualquier periodista que entre en un medio, habla primero con el director periodístico, que no es el dueño de la empresa sino simplemente un tipo que hace una tarea burocrática muy bien hecha, que tiene autoridad, gran experiencia profesional y demás virtudes. Pero habitualmente el periodista empleado desconoce quiénes son los dueños de los medios y no tiene relación con ellos.



Este periodista entra, y el director le dice: “Acá se labura mucho, vas a estar bien, vos trabajá”. Entra en la sección Espectáculos, para seguir con el ejemplo. El jefe de Espectáculos le dice a su vez: “Andá a ver Acariciame el traserito, Raúl, una obra culta que acaba de estrenarse en teatro”. El periodista pregunta: “¿Puedo ir a ver también Hamlet?”. El Jefe insiste: “No, andá a ver esta y danos tu valiosa opinión”. El periodista va a verla, y observa que es una basura. No hubiera querido ver lo que vio. Vuelve a la redacción, se sienta frente a su computadora y escribe lo que le pareció la obra. “Una vez más la banalidad y la grosería se han adueñado de una de las salas porteñas, y cunde el mal gusto, sin talento, el autor no sabe escribir…” Cuando el jefe de Redacción la lee, va empalideciendo y le dice: “¿Estás loco? Vos no sabés que Acariciame el traserito, Raúl, lo produce este diario? Si lo produce el diario, no podés describirla así, por lo tanto si querés seguir laburando en este diario hacés otra crítica o rajate, no podés decir esto de una obra que produce este diario, porque este diario quiere que a la obra le vaya bien, asi los dueños ganan más guita, y a lo mejor nos suben los sueldos a todos. Me pones nervioso con tu pretendida libertad individual. Venís a tirar abajo una obra, sí, será una basura, pero la produce esta empresa”.

“Ok. Escribo otra cosa”, dice el muchacho. Escribe algo. Los lectores avispados, se dan cuenta del negocio encubierto que esconde el diario y que trasciende sus páginas, pero la mayoría, los que están “boludizados” por los medios, el 90 % más o menos de la sociedad, se lo cree. Entonces un marido cualquiera le dice a su mujer: “Querida, mirá, acá hay una crítica bárbara en este diario sobre la obra Acariciame el traserito, Raúl. ¿Vamos a verla?”

En El ciudadano, la película de Orson Welles, hay una escena extraordinaria: el personaje Charles Foster Kane, que hace Welles, basado en el magnate de la prensa Williams Randolph Hearst, que dirige el diario Inquirer, un medio con gran poder sobre la sociedad neoyorquina sobre todo, quiere imponer a toda costa a su mujer como cantante de ópera. La mujer se llama Susan Alexander. El tipo le pone grandes maestros de ópera a su disposición, y todos se rinden ante la falta de aptitudes de ella. Cuando están por rendirse, entra Foster y les dice que sigan, que insistan, que le enseñen. Como les paga muy bien, los tipos siguen. Se estrena la ópera. Susan Alexander canta, y el periodista crítico de música del diario de Kane, mientras la escucha, se da cuenta que es pésima, que es una imposición, una arrogancia del poder megalómano de Kane, del tipo que dice, “hago lo quiero, les haré comer que mi mujer es una gran cantante de ópera, porque yo dirijo este diario y porque hago lo que quiero con la realidad: mi mujer será una gran cantante de ópera”. El periodista, vuelve a la redacción del Inquirer, borracho, angustiado, porque tiene que hacer su trabajo sucio. Susan Alexander le pareció una calamidad: no puede cantar ni el arroz con leche, y él sabe que su jefe quiere que salga publicado que es eximia de la lírica. Pero no lo puede decir, su honestidad no se lo permite, y sabe que entonces perderá su puesto de trabajo del que vive. Se sienta a su máquina y empieza a escribir: “Hemos visto un espectáculo deprimente en el Teatro de la Ópera, donde una cantante mínimamente dotada intenta arias destinadas a grandes cantantes que ella no puede abordar de ningún modo…”. Vencido por el alcohol, se cae sobre el teclado de su computadora. Entonces entra a la redacción Charles Foster Kane, y lo ve a su amigo borracho sobre la máquina, lo aparta afectuosamente porque son amigos –con él fundaron el diario- y comienza a leer lo escrito. Se sienta, y sigue escribiendo la nota él. Llega el jefe de redacción del diario, y le dice: “Charles: ¿qué estás escribiendo? Estás escribiendo lo que él no habría escrito, que Susan Alexander es una gran cantante, y vas a poner la firma de él y lo vas a traicionar porque jamás habría escrito esto. Kane no le dice nada, sólo sigue escribiendo. El otro se asoma y lee. Kane escribió exactamente la nota que habría escrito su amigo. Escribió: “Susan Alexander es una cantante escasa, mínimamente dotada, ha destrozado la obra, y no tiene futuro porque carece por completo de talento”.

Este gesto de grandeza no es habitual en los medios de comunicación poderosos e influyentes. No lo esperen. Pasa sólo en las películas. En general, a este periodista que escribía esto, lo echan del diario como a un perro y llaman a otro que escribe algo exasperadamente meritorio. Entonces: ¿existe el periodismo independiente? No. Las que son independientes en este mundo, son las empresas, pero no crean que cada empresa a su vez es independiente en sí misma. Las empresas ya no existen. Existen los monopolios. El capitalismo del siglo XXI es un capitalismo monopólico. El mercado libre tampoco existe porque es devorado por las grandes empresas. No existe la libre competencia, porque ésta es eliminada en beneficio de la concentración empresarial y la creación de oligopolios, hasta que el mercado queda reducido a un grupo de cuatro o cinco grandes grupos que lo dominan por completo, que fijan precios, que se ponen de acuerdo con la política que hay que adoptar, comparten hasta los títulos, y hasta pueden llegar a aburrir a sus lectores sin que les importe demasiado.

Es horrible leer dos o tres diarios y ver en todos lo mismo. Cuando esto ocurre, puede ser contraproducente, porque se genera un efecto paradojal: empieza a erosionarse la credibilidad de esos grandes medios monopólicos de comunicación.

Entonces: no existe el periodismo independiente ni tampoco las empresas independientes. Lo que existen son los grandes grupos mediáticos. El señor Murdoch tiene el Canal Fox, el Times, el New York Times y montones de negocios que todos desconocemos: no sabemos cuántas acciones tiene en grupos mediáticos de la Argentina, pero no sería raro que tuviera el 51 %, con lo cual conseguiría dominar también a esa empresa. Se dice además que Murdoch es quien dirige a la Sociedad Interamericana de Prensa, lo que indicaría que habría que hacer algo con la SIP, porque si realmente la dirige Murdoch, nadie debería creer que favorezca a los países de América del Sur.

Volviendo al periodismo independiente puede existir sólo cuando se producen algunas filtraciones, algunos descuidos, o cuando es bien aceptado por la sociedad. Por ejemplo: puede ocurrir que haya momentos de mayor tranquilidad política que los actuales, quizá porque se están tocando algunos intereses, pero en determinados momentos puede ser que un diario muy importante de derecha diga: “necesitamos incrementar nuestras ganancias”, y entonces algún brillante ejecutivo, -como Michael Douglas en el filme Wall Street- le conteste: “Mire, hay un mercado para ganar, casi 600 mil personas, todas de izquierda. Es una lástima despreciarlos como lectores”. El director del diario, atado a viejas concepciones, le dice: “ ¡Pero son zurdos!”. “Sí, zurdos, pero no pasa nada, podemos ganar guita con éstos. Le hacemos un diario, les financiamos un diario y que digan lo que quieran. No va a pasar nada, porque no serán nunca influyentes, y nosotros vamos a captar un mercado sin dejarlo librado a nadie. Hay algunas cositas estudiantiles, pequeñas cooperativas, hagámosle un buen diario, que digan lo que se les cante, que debatan los intelectuales con buenas plumas sobre Marx”.

Así, un diario de derecha financia a un diario de izquierda porque capta un mercado que no lo tenía cautivo. Sale el diario, obviamente no se dice qué intereses lo financian y cuáles son sus objetivos reales.

Si yo fuera el director de un diario de izquierda y viene un empresario o un sector política de la derecha a decirme le pongo dos palos verdes para que usted haga un diario de izquierda, porque yo necesito las ganancias de ese mercado, yo acepto porque sino no podría sacar el diario. Y apelaría a que me financie mucho tiempo, y mientras tanto podré seguramente encontrar alguna hendija a través de la cual decir algunas verdades. Y uno nunca sabe cuándo una verdad prende o no prende, cuándo escapa a los controles del radio intelectual del poder, de modo que acepto y saco el diario. Pero ese diario no es periodismo independiente.

Te dejan, por momentos, ser independiente. Cuando se dan cuenta que los empezás a joder, se acabó la independencia. Ahí encontrarán algo para ensuciarte, porque una de las grandes maniobras que ejerce el poder mediático y la concentración de ese poder en pocas manos, es la de aniquilar a otro medio o a una persona determinada. Y para ejemplo tenemos el caso del doctor Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, contra el cual se han lanzado los medios hegemónicos a aniquilar esa figura eminentemente moral, nombrada es cierto por un determinado gobierno, pero una figura autónoma, digna, coherente, defensor de los Derechos Humanos. Pero el objetivo de los monopolios nacionales fue aniquilar a un tipo que está siempre tocando intereses. Porque mientras uno no toque intereses lo van a dejar hablar y hasta le pueden financiar un diario, pero cuando lo que uno hace fructifica, aviva a demasiadas personas, ahí la cosa se va poniendo más compleja. No digo violenta, pero la financiación ya no va a venir: la empresa líder que financiaba va a echar al sujeto que dice inconveniencias a través de su pluma ágil o su micrófono y lo mandará a su casa. Aquí su libertad se terminó.

El periodismo libre que tenga alguna influencia importante en la sociedad, es parte siempre de grandes empresas, donde no hay libertad del individuo. Lo que existe es la libertad de los intereses de esas empresas. En consecuencia, los periodistas que no estén dispuestos a expresar o al menos no atacar los intereses de quienes los contrata, van a permanecer. Aquellos que se salgan de una línea divisoria claramente establecida desde el principio, se van a tener que ir.
En cuanto a las empresas, tampoco siquiera sabemos cuáles son las independientes. Si bien en algunos casos podemos saber quiénes son los dueños, desconocemos quiénes son los dueños de los dueños de los dueños. Y esa es una cadena, en un mundo globalizado como este. No sabemos dónde está el dueño de un diario, quizá en Japón, en Islandia, en China. Charlaba hace poco con un alto funcionario de la empresa XEROX y me dijo algo que me quedó grabado y que dejo como conclusión a este análisis: “Cualquier cosa que yo decida esta noche, tendré que consultarla con un hombre que está en un país remoto, y que probablemente ni siquiera sepa dónde queda la Argentina”.








Daniel Mancuso

martes, 19 de julio de 2011

MAGNETTO Y MURDOCH






¿Y si Magnetto y Murdoch son hermanos, y por algún motivo fueron separados al nacer?

Murdoch y Magnetto son parecidos. Tienen la misma concepción del periodismo y de la función de los medios masivos de comunicación, tanto a nivel económico como ideológico.

Ambos son jefes y fundadores de un multimedios que utiliza a la prensa para crear escenarios proclives para “hacer negocios” y difundir una ideología conservadora y
poco amiga de la democracia.

¿Qué habría sucedido si Héctor Magnetto fuera ciudadano de Gran Bretaña, o de Estados unidos?

Los delitos de que se lo acusa a Rupert Murdoch no son muy distintos, ni menos graves que los que pesan sobre el CEO de Clarín, el peligroso presidente en las sombras de la corporación opositora argentina y jefe de la mafia comunicacional apropiadora más grande de suramérica.

Aunque usted no lo crea, los escándalos que envuelven a Keith Rupert Murdoch ─magnate australiano nacionalizado estadounidense, director y principal accionista de News Corporation─ son menores en importancia a los crímenes que rodean al abyecto Héctor Magnetto.



1

El argentino es protagonista estrella de la apropiación ilegal de 2 niños durante la dictadura (Felipe y Marcela), y cómplice en la apropiación ilegal de una empresa productora de papel para diarios a punta de picana (Papel Prensa) en complicidad con el diario La Nación y los altos mandos genocidas.

En la actualidad, Magnetto lidera las huestes opositoras al gobierno nacional, debido a una de Comunicación Audivisual ─entre otras decisiones políticas populares─ que le arruinó los negocios monopólicos a la corporación hegemónica vernácula.

Este año 2011, la administración de Mauricio Macri y el Grupo Clarín cerraron otro negocio millonario, hasta ahora desconocido, que se suma a los 274 millones de dólares que la comuna le pagará, en cinco años, a la empresa PRIMA, para garantizar la aplicación del programa “una computadora por alumno”.

Desde 2008, los servicios de conexión por banda ancha del gobierno porteño están en manos del mismo multimedio encabezado por Ernestina Herrera de Noble: a partir de 2008, primer año de gobierno PRO, el servicio estuvo en manos de Multicanal, pero desde el 27 de abril de este año, el servicio quedó en manos de la Primera Red Interactiva de Medios Argentinos S.A., más conocida como PRIMA, la única empresa del holding controlado por Héctor Magnetto que se mantuvo inactiva durante varios años y que volvió a la vida este año pasado para ganar, como única oferente, la licitación pública nacional e internacional que convocó el Ministerio de Educación encabezado por el lopezmurphysta Esteban Bullrich, para entregar 156 mil netbooks a los alumnos primarios, y 16 mil notebooks a sus docentes.

Según el Boletín Oficial del 2 de mayo, la Agencia de Sistemas de Información del gobierno porteño, resolvió prorrogar hasta 2012, el contrato de conexión a banda ancha que desde 2008 pertenece a Multicanal por 2.857.000 pesos, es decir, por un monto cercano a los 720 mil dólares...



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Murdoch es un poderoso empresario conservador, quien ─según Forbes─ es la 13ª persona más poderosa del mundo, en el año 2010, y la 117ª más rica. En Australia, es dueño del periódico "The Australian". Ha dado apoyo político a Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido. Anteriormente apoyó a Margaret Thatcher. Su cadena satélite Fox ha sido el tema de un documental titulado en inglés "Outfoxed". El ex presidente español José María Aznar figura como asesor y accionista en el consejo de administración de News Corp.

El holding News Corporation fue fundado en 1980, en los Estados Unidos, para coordinar la gestión del conjunto de periódicos, canales y cables que tiene desperdigados Rupert Murdoch en tres continentes y ocho países. Engloba, entre otros, a los periódicos The Sun, The Times, y los conglomerados de cadenas vía satélite Fox y Sky. Es la corporación de medios de comunicación más grande e influyente del mundo.




3
La metodología de la pinchadura de teléfonos de celebridades consistía en “sobornar” a policías encargados de hacer rastrear a los “candidatos”, y por un sobrecito con 300 libras revelaban la ubicación del personaje a vigilar a través de las antenas del celular. Luego se encargaban de grabar las conversaciones y entregar el material al que había abonado el “estudio”. No hace falta hurgar mucho para caratular a esta práctica como violatoria de los parámetros éticos estadounidenses en el mundo de los negocios.

Aqui en Argentina, hubo un caso similar. Mauricio Macri designó
al ex comisario Jorge “El Fino” Palacios como jefe de la nueva policia Metropolitana, quien está procesado como jefe de una asociación ilícita y responsable de "escuchas ilegales". Pero en lugar de renunciar, el Jefe de Gobierno fue votado por el 47 % de los porteños que se presentaron a votar. Los cultores de la antipolítica y del "me importa un carajo todo" lo premiaron con casi una victoria y 4 años más de desgobierno.


4


Tras el cierre, el domingo pasado, del tabloide británico News of the World debido al escándalo por las escuchas ilegales, la policía británica arrestó a su exdirectora y consejera delegada, Rebekah Brooks.

La periodista tiene 43 años y fue la mano derecha de Murdoch, quien la quiere como una hija. Además, la mujer tenía vínculos con el premier británico, David Cameron.

Brooks era la directora del periódico cuando se realizaron escuchas ilegales (a víctimas del 7-J, familiares de muertos en Afganistán, actores y hasta el príncipe Guillermo) desde donde obtenían información para sus noticias y renunció la semana pasada cuando James Murdoch, hijo del magnate de los medios, Rupert Murdoch, anunciara el cierre de News of the World.

El arresto se produjo este domingo (17/7) bajo los cargos de corrupción y escuchas ilegales.

El diario The Guardian añadió que Brooks se encuentra detenida el departamento de policía de Londres, a la espera de la decisión de la Justicia.


5

John Yates, número dos de Scotland Yard, renunció a su cargo. No tuvo más remedio que hacerlo después de la renuncia del jefe de Scotland Yard, sir Paul Stephenson, el domingo. Yates es el hombre que hace dos años decidió no proseguir las investigaciones sobre las escuchas en el diario News of The World, a pesar de que tenía cientos de pistas a seguir.





6
El diario español "El País" ─que no puede ser tildado de aliado del gobierno argentino─ en su nota Murdoch, el propietario omnipresente muestra las semejanzas entre el australiano estadounidense Murdoch y nuestro nefasto Magnetto del Río de la Plata...


    Rupert Murdoch no se limita a ser dueño de un imperio mediático, sino que, según los propios trabajadores de News Corporation, el magnate influye directamente en el contenido de los medios.


    Dos experiodistas de News of The World, el tabloide que cerró el pasado 10 de julio por el escándalo de las escuchas telefónicas, recuerdan que le llamaban el "asesino silencioso", porque "venía sin previo aviso (...), sin chaqueta, la camisa arremangada", muy práctico. Uno de ellos afirma: "Cuando los Murdochs estaban en Londres, había una presión muy fuerte para conseguir una historia sensacional para el fin de semana".


    Otros extrabajadores del imperio de Murdoch en Australia, Reino Unido y Estados Unidos coinciden en que el dueño de News Corporation participaba activamente en los medios, tanto para opinar sobre una noticia como para deshacerse de los directores de ideas distintas a las suyas.

    Cada semana, el magnate de origen australiano llamaba al director del Sunday Times -también de su propiedad- para interrogarle sobre las historias que preparaba el periódico, según informa un extrabajador de News International, la filial británica de News Corporation. Otra persona que asistió a una de estas conversaciones, explica que Murdoch repasaba la lista de reportajes que elaboraban los periodistas para criticarlos uno por uno. Cuando en alguna ocasión el dueño de la publicación se interesaba por una historia, se convertía automáticamente en candidata para la portada...


7
Como podrá inferir, estimado lector, querida lectora, las casualidades no existen. Toda similitud entre Murdoch y Magnetto es pura lógica neoliberal capitalista. Ellos no quieren la democracia ni la libertad de expresión. Ellos aman el dinero, el poder, la libertad de empresa y la impunidad de sentirse dioses descontrolados...


Daniel Mancuso

jueves, 5 de mayo de 2011

La SIP en la ARGENTINA





Se realizó una reunión entre la delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) –que reúne a los dueños de medios de todo el continente– y el secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, ayer en la Casa de Gobierno.

Los representantes de las empresas periodísticas plantearon su “preocupación” por el reciente bloqueo gremial en la planta impresora del diario Clarín, invitaron al funcionario y su equipo a participar del próximo encuentro de la entidad que se realizará en octubre en Lima, Perú y, de paso, dejaron saludos para la presidenta Cristina Fernández.

A cambio, recibieron un detallado informe sobre el conjunto de políticas promovidas por el gobierno para garantizar la democratización de la comunicación –que la SIP conoce sobradamente– y recibieron un apartado en el que el Poder Ejecutivo denuncia las “amenazas a la libertad de expresión en el contexto de la concentración monopólica del mercado de las comunicaciones”, con eje en el caso del Grupo Clarín: Papel Prensa, Fibertel, las prácticas anti-sindicales, el incumplimiento de la Ley de Medios, entre otras.




1
Solicitada ante la llegada de la SIP a la Argentina

Publicada el mismo día en que se conmemora el DÍA Mundial de la LIBERTAD de PRENSA: En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa de los países miembros de la Unesco, proclamó el 3 de mayo como Día Mundial de la Libertad de Prensa...


    Nosotros, los abajo firmantes, periodistas profesionales y trabajadores de medios escritos, radiales y televisivos, representantes de la cultura y docentes e investigadores en comunicación social de universidades de la Argentina, ante la próxima visita de una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), queremos manifestar:

    1) Que la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es un avance extraordinario para nuestra democracia.

    2) Que la derogación en 2009 de los delitos de calumnias e injurias fue otro paso trascendente para el desempeño sin ataduras de nuestra tarea.

    3) Que el desconocimiento a la ley de los grupos monopólicos de la comunicación constituye una amenaza cotidiana a la libertad de prensa, como se advierte en el Punto 12 de la Declaración de Principios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos.

    4) Que son estos grupos los que vulneran el derecho de las audiencias a ejercer sus plenos derechos cuando incumplen la resolución legal 296/2010, de la AFSCA, que incluye en la grilla a canales alternativos a la oferta de un cableoperador dominante como Paka-Paka, Telesur, Incaa TV y CN23.

    5) Que el manejo oligopólico arbitrario de la producción y reparto del papel para diarios, principal insumo de la prensa gráfica, hoy en manos de una mayoría privada constituida tras un traspaso accionario protagonizado por sujetos físicos investigados en la justicia por la presunta comisión de delitos de lesa humanidad, viola el artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica, de jerarquía constitucional en nuestro país, que señala: “No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones”.

    6) Que hay plena libertad de opinión, pero la difusión de ideas se encuentra amenazada por los monopolios informativos.

    7) Que condenamos la censura previa ejercida por Cablevisión, empresa del Grupo Clarín, sobre el periodista Marcelo Almada.

    8) Que condenamos la persecución sindical en empresas periodísticas que vulneran la libertad de expresión y la de conciencia.


FIRMAS:

Víctor Hugo Morales, Juan Gelman, Alejandro Dolina, Horacio González, María Seoane, Adrián Paenza, Stella Calloni, Héctor Larrea, Norberto Galasso, Roberto Caballero, (viene de tapa) Felipe Pigna, Lidia Fagale, Juan Carlos Camaño, Ricardo Forster, Victor Ego Ducrot, Eduardo Jozami, David “Coco” Blaustein, Eduardo Anguita, Carlos Ulanovsky, Eduardo Aliverti, Pablo Llonto, Hernán Brienza, Ricardo Rouvier, Gustavo Cirelli (Tiempo Argentino), Vicente Muleiro, Jorge Déboli (Secretario de DYPRA), Mona Moncalvillo, Tom Lupo (Radio Nacional), Guillermo Saccomano, Rodolfo Braceli (Jornada), Carlos Barragán, Cynthia Ottaviano (Tiempo Argentino, Radio Nacional), Sergio Fernández Novoa (Presidente del Consejo Mundial de Agencias de Noticias y Vicepresidente de TELAM), Florencia Saintout (UNLP), Alejandro Horowicz (Tiempo Argentino), Oscar R. González (Director Revista Socialista), Juano Villafañe, Jaime Sorín, Ricardo Ragendorfer, Vicente Zito Lema, Ernesto Lamas (Coordinador Regional AMARC-ALC), Hernán Uribe (Presidente Comisión de Investigación de Atentados a Periodistas –CIAP-FELAP), Alberto Dearriba, Orlando Barone (Canal 7), Néstor Busso, Carlos Polimeni, Miriam Lewin (Radio Nacional, Canal 13), Irene Haimocichi (La Nación), Demetrio Iramain (Director de la revista Sueños Compartidos, Fundación Madres de Plaza de Mayo), Edgardo Esteban (Corresponsal Telesur), Nora Veiras (Página/12, Canal 7), Emilio Cartoy Díaz, Rodolfo Hamawi, Alejandro Rofman, Miguel Pérez (Cineasta, autor del film La República Perdida), Pablo Marchetti, Santiago Varela (Radio Nacional), Analía Elíades (UNLP), Aurelio B.R. Narvaja (Editor), Lila Pastoriza, Horacio Embón (FM Folklórica Nacional 98.7), Jorge Muracciole (Tiempo Argentino, UTPBA), Ignacio Velez, Pancho Muñoz, Jorge Dorio, Telma Luzzani (Radio Nacional), Pablo García (Director CN23), Edgardo Carmona (Sec. Gral. del Sindicato de Prensa de Rosario), Paloma García, Enrique Masllorens (Canal 7), Carlos Girotti, Marcelo Duhalde, Patricio Barton (Radio Nacional), Jorge Mancinelli (Radio Nacional), Eduardo Fabregat (Página/12), Claudio Díaz (Veintitrés), Adrián Korol, Alejandro Korol, Pedro Lanteri (Director AM530, La Voz de las Madres), Ricardo Gotta (Tiempo Argentino), Eduardo Barcelona (Editor jefe del portal de Télam.com.ar), Edgardo Mocca, Santiago Magrone (Delegado DyN), Tato Dondero (Delegado Página/12), Nora Anchart, Hugo Paredero, Luis Mazas (Veintitrés), Omar Turconi (Radio Nacional y UNLP), Aníbal Binasco (UNLM), Juan Alonso (Tiempo Argentino), Mariana Moyano (Canal 7 y Radio Nacional), Guillermo Wierzba, Glenn Postolski (Director carrera Ciencias de la Comunicación UBA), Horacio Marmurek (Director interino FM Nacional Rock 93.7), Gisela Busaniche, Miguel Russo (Miradas al Sur), Adrián Jaime, Cecilia Fumagalli (Caras y Caretas), Fernando Amato (Caras y Caretas), Hugo Muleiro (ANSA y Radio de las Madres), Jose Slimobich, Facundo Martínez (Página/12, delegado UTPBA), Cristina Zuker, Fernando Capotondo (Tiempo Argentino), Julia Izumi (Tiempo Argentino), Camilo García, Mariana Carvajal (Página/12), María Sucarrat (Tiempo Argentino), Daniel Freidemberg, Jorge Boccanera (Periodista y escritor), Gonzalo Carvajal (Gerente de Comunicación Audiovisual de Télam) , Martín Giménez (Radio Nacional), Leandro La Camera (Radio Nacional), Zulma Richart (Radio Nacional), Marcelo Marino (Radio Nacional), Pablo Kohan (Director FM Nacional Clásica 96.7), Marcelo Simón (Director de FM Nacional Folklórica 98.7), Carlos Echeverría (Director Radio Nacional Bariloche), Ramiro Rearte (Director de Radio Nacional Tucumán), Felipe Yapur (Radio Nacional), Agustina Díaz (Canal 7 y Radio Nacional), Ari Lijalad (Radio Nacional), Julián Bruschtein (Página/12), Elio Brat (Página/12), Juan Martín Ramos Padilla (Director Provincial de Igualdad de Oportunidades de la provincia de Buenos Aires), Luciana Peker (Radio Nacional y Página/12), Sergio Wischñevsky (Radio Nacional), Franco Mizrahi (Veintitrés y Tiempo Argentino), Agustín Álvarez Rey (Radio Nacional y Miradas al Sur), Sebastián Hacher (Miradas al Sur), Esteban Collazo (TELAM), Juan José Salinas (Periodista), Julia Mengolini, Alberto López Girondo (Tiempo Argentino), Adrián Murano (Veintitrés y CN23), Adrián Pérez (Página/12), Manuela Fingueret, Jorge Lewinger (Télam), Mariano Hamilton (Radio Nacional), Susana Cella, Sebastián Abrevaya (Página/12), Jorge Raúl Orosco, Javier Schurman (Tiempo Argentino), Alejandro Pairone, Tomás Pont Vergés, Silvia Kochen, Alejandro Mezzadri, Silvio Schneck, Corriente por una Comunicación Nacional y Popular, Casas Compañeras del Proyecto Nacional “Cristina 2011”, Claudio Casparrino (Economista), Héctor Poggiese, Roxana Russo, Rozana Sandá (Suplemento Las/12 y Caras y Caretas), Elena Corvalán (Directora Radio Nacional Salta), Olga Cosentino, Norberto Colominas (Radio Nacional), Sergio Secchi (Nacional Rock), Luiz Zarranz (Revista MU), Alberto Hugo Emaldi (Télam), María Rosa Gómez (Periodista y docente de la UBA), Juan Guibelalde (Radio Nacional), Paula Niccolini (Radio Nacional), Ingrid Beck (Barcelona), Karina Kicheleto (Página/12), Evangelina Díaz (Productora de radio), Abelardo Vitale (bloguero), Carlos Subosky (Radio Nacional), Daniel Enzetti, Aníbal Cedrón, Miriam Mariotto, Marcelo Iglesias (Perfil), Patricia Prinos (Grupo Veintitrés), Marcelo Sedrón (Univ. Nacional de la Patagonia San Juan B, Diego Genoud, Demian Verduga (Miradas al Sur), Susana Pelayes (Radio Nacional), Natalia Bermejo (Radio Nacional), Germán Calvi (Coord. Unidad de Fomento a la Producción de Contenidos para TV, Internet y Videojuegos –INCAA), Alejandra Malvino (Tiempo Argentino), Elisa Marroco, Santiago García, Eugenia Levin, Lucía García Itzigsohn (Responsable Equipo de Prensa Asociación Madres de Plaza de Mayo), Agustín Crivelli (Economista IDEHESI-CONICET. Periodista de Sueños Compartidos, revista de Madres de Plaza de Mayo), Ernesto Espeche (Director Radio Nacional Mendoza), Gabriel Marcelo Wainstein (COPLA), Marcelo Valente (COPLA), Alberto Ferrari (ANSA), Luis Iramain (AM530 La Voz de las Madres), Elke Szpolski (Asterisco y El Argentino), Marcelo Pascualino (Radio UBA), Sebastián Ernesto Ackerman (Página/ 12 y UBA), Fernando Domínguez (Revista Ginasiá), Esteban Cuevas (Productor de TV), Rosaura Audi (ANSA), Virgina Márquez (Despedida de Clarín), Amanda Alma (Radio Nacional), Liliana Rut Szwarcer (Coordinadora General Comunicación, Prensa y Comunicación ECuNHI), Ermes Barsamoglou (Audiovisual Madres de Plaza de Mayo), Andrés Martínez Cantó (Comunicación ECuNHi, Madres de Plaza de Mayo), Diego González (Radio Nacional), Luján Araujo (Revista Luz), Jorge Galván, Pablo Robledo, Fernando Piana (Radio Nacional), Jorge Belaunzaran, Rafael García Palavecino (CN23), Mariano Quesada (Tiempo Argentino), Ana Carbonetti (Facultad de Periodismo de la UNLP), Catriel Etcheverri (Tiempo Argentino), David Zanazzi (Periodista Productor General del programa radial Marca de Radio) , Daniel Alvarenga, Luis Faraoni (Tiempo Argentino, María Iribarren (Tiempo Argentino), Laura Litvin (Tiempo Argentino), Daniel Raffo (jubilado, sigue trabajando en radio y notas de agro), Sandra Ceballos (Radio Nacional), Alejandro Di Giacomo (ANSA), Guillermo Robledo (BAE), Hugo Barcia, Micaela Polak (Radio Nacional), Violeta Burkart Noe (Comunicadora Social), Luz Laici (Veintitrés), Pirén Gutiérrez (Directora Interina Radio Nacional), Chos Malal, Elizabeth Reyer (Radio Nacional Córdoba), Pilar Guala (Radio Nacional Santa Fe), María Mercedes Jiménez (Radio Nacional Tucumán), Andrés Campos (Radio Nacional Esquel), Wences Rubio (Radio Nacional San Luis), Carlos Alberto Pujol (Radio Nacional Santo Tomé), Lalo Puccio (Radio Nacional Rosario), Eduardo Alzueta (Radio Nacional Bariloche), Marcelo Pascuccio (Radio Nacional Zapala), Rodrigo Sepúlveda (Radio Nacional Mendoza), Luciano Ruiz (Radio Nacional Viedma), Luis Alanis (Radio Nacional Ushuaia), Manuel Abeledo, Andres Bonicalzi (www.redaccionnorte.com.ar), Rodrigo Gonzalez (AM 1540, Radio Líder), Lucas Paez (Canal Somos Norte, Canal 7 de Cablevisión y Multicanal) Nicolas di Biasse (Periódico ¿Y vos que pensas?, zona norte), Javier Romero (Duro de domar), Norma Rossi (Perfil), Alberto Wainer (Teatro Nacional Cervantes), Denise Alfieri, Eduardo Schellemberg (Telefe Noticias), María Soledad Peretti (Radio Nacional Santa Fe), Nicolás Zuberman (Tiempo Argentino), Marcos Salgado (Radio del Sur), Juan Manuel Danza (Tiempo Argentino), Jorge Conalbi (Director de Sumario), Silvio Ricci (Tiempo Argentino), Exequiel Rodríguez Gayoso (CN23), Ignacio Sbaraglia (Tiempo Argentino), Diego Dominelli (Radio Nacional), Roberto Parrotino (Tiempo Argentino), Gustavo Pujol (Tiempo Argentino), Nicolás Fiorentino (BAE), Mariana Iturriza (Encuentro), Nicolás Andrés Otero (Veintitrés, Martina Noailles (BAE), Analía Rivas (Tiempo Argentino y Radio Del Plata), Mónica López Ocón (Tiempo Argentino), Néstor Llido (Diario Popular), Cristian Delicia (Tiempo Argentino), Romina Ruffato, Pablo Stubrin (Veintitrés), Martín Seldes (Tiempo Argentino), Jorge Repiso (Veintitrés), Viviana Spilimbergo (Veintitrés), Miguel Graziano (Diario Diagonales), Pablo Roesler (Diario Diagonales), Luis María Herr (Revista El Guardián), Rodolfo Piraccini (La posta de Pergamino), Lic. Jesica Lorena Pla (IIGG CONICET UBA), Hernán Vaca Narvaja, Katy García (Medios digitales), Mariano Beristain (Tiempo Argentino), Marcelo Torrano, Andrés Bonatti (Periodista y escritor), Paule Decrop Anguita (Grupo Veintitrés), Germán Gonaldi (APM), Eugenia Cima (Tiempo Argentino), Andrea Albertano (Veintitrés), Emanuel Respigui, Hugo F. Sanchez (El Argentino), Fernando Alfón (UNLP), Norberto Ganci (Radios Carlos Paz y Puente Sur), Oscar Finkelstein, Leonardo Ferri, Esteban Lannutti (Docente Taller Expresión 3, Ciencias de la Comunicación, UBA. Técnico Superior en Periodismo), Santiago Marino (UBA-UNQ), María Emilia Menna, Judith Gerbaldo (Radio Sur 90.1 – FARCO), Mario Farías (Director Radio Sur), Mario Redrado (UNLP), Emiliano Guido (Miradas al Sur), Andrea Schellemberg (Telefé Noticias), Gabriel D. Lerman, Sandra Kan, Alejandro Peralta (Télam), Patricio Schanley (Radio Rivadavia), Nora Aida Moccia (Radio Horizontal), Cecilia Flachsland , Marta Brojan (Semanario Sin pelos en la lengua), Regina Agüero, Carlos Benedetto (Semanario Sin pelos en la lengua), Mirta Amati (FCS-UBA), Patricio Martin Asorey, Pablo Antonini (Radio Estación Sur), Hugo Santa Rojas (Univ. Nacional de la Patagonia Austral), Francisco “Chicho” Pellegrini (NacionalRock), Marcelo Tedesco (Univ. Nacional del Sur), Silvia Niño (Directora Radio Nacional San Luis), Pablo Russo (Productor AM 750) , Oscar E. Bosetti (UBA) , Ariel Direse (Documentalista y UBA), Juan Pablo Merico (Radio Nacional), Jorge Testero (Editor), Humberto Aste (Tiempo Argentino), Carlos Rodríguez (Página/12), Jonathan Ezequiel Gallego (Facultad de Periodismo de la UNLP), Ana Balut (Subsecretaría de Educación, Pcia. de Buenos Aires), Martín Mazzini (Veintitrés), Walter Gazzanego (Tiempo Argentino), Claudio Altamirano (Programa Educación y Memoria de la CABA), Daniel E. Raddi (Razones de Ser), Mariano Raffo, Claudia Perugino (AM530, La Voz de las Madres), Paula Posada Campoy (Facultad de Periodismo de la UNLP), Renata Rocco-Cuzzi, Hugo Lewin (UBA), Carolina Bruck (UBA), Lucrecia Reta (Univ. Nacional de Comahue), Javier Gortari (Univ. Nacional de Misiones), Marta Rondoletto (Univ. Nacional de Tucumán), Isauro Martínez (Univ. Nacional de Tucumán), Beatriz Alem (Univ. Nacional de General Sarmiento), Alejandro Díaz (Univ. Nacional de Tucumán), Fernando Irigaray (Univ. Nacional de Rosario), Sergio Naymark (Univ. Nacional de Rosario), Ariel Naymark (Comunicación Popular Jujuy), Alejandra Cebrelli (Univ. Nacional de Salta), Víctor Arancibia (Univ. Nacional de Salta), Mónica Chendoz (Univ. Nacional del Centro), Damián Valls (UBA), Omar Quiroga (Asociación de Autores de TV), María Salceda (Univ. Nacional del Centro), Susana Morales (Radio Comunitaria La Ranchada –Córdoba), Eduardo Seminra (Univ. Nacional de Rosario), Miguel Rosales (Univ. Nacional de Salta), Matías F. Bertilotti, Adriana Baldessari, Mariela Baladron, Luis Pugacs (Univ. Nacional del Chaco Austral), Adrián Pino (Radio Franca), Miriam Arancibia (Radio Nacional Mendoza), Sergio Di Nucci (Tiempo Argentino), María Esther Juárez, Juan Alejandro Más, Andrea Valeria Prestia, Silvia Esther Valerga, María Sonderéguer, Daniel Villegas, Movimiento Peronista Bloguero –MPB–, Asociación Argentina de Teledifusoras Pymes y Comunitarias –AATECO–, Asociación de Radios y Medios Independientes Comunitarios Bonaerenses –ARMICOBO–, Asociación Comunicadores de Argentina por Internet –ACAPI–), Cesar Zubelet (AM 530 La Voz de las Madres), Nicolás Tereschuk, Miguel Croceri, Juliana Godoy, Gabriela Cabus (Periodista), Fabián Fattore (Docente Taller II Comunicación UBA), Graciela Drago, Víctor Bailo, Gabriel Mateu, Larisa Kejval (Docente e investigadora UBA), Marcos Cittadini, Ángel Berlanga (Página/12), Daniel Romero, Ivana Romero (Tiempo Argentino), Ana Encabo (Tiempo Argentino), Daniel Alejandro Caamaño (Revista 7 días), Vivian Elem (Telesur), Mario Segade (Asociación de Autores de TV), Karina Mariel Ojeda, Aldo Blanco (Radio Nacional Córdoba), M. Paula Morel, Javier Fernández Míguez, Bruno Berman (UBA), Nelson Cardoso (Taller de Comunicación Comunitaria UBA), María Graciela Rodríguez, Felipe Alonso (Facultad de Periodismo de la UNLP), María Alejandra Petino Zappala, Irene Klein, Alcira Bas (Docente de Ciencias de la Comunicación, Cátedra de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, UBA: Taller de Expresión 3 –Gráfica-Radio–), Graciela Tedesco (Univ. Nacional del Sur), Sebastián Moro (Radio Nacional Mendoza), Fernando Glenza (APM), Maria Belén Sosa (Tiempo Argentino), Julio Rudman (Radio Nacional Mendoza), Mirta Amati (Docente e investigadora, Seminario Comunicación, Cultura e Identidad, FCS-UBA), Stella Maris De Filpo (Profesora de la UBA), Nicolás Zuberman (Tiempo Argentino), María Inés Pereita, Enrique Garrido (Radio América), Laura Ferre, Vilma Noce (Radio América), Martín Barcia (Univ. Nacional del Sur), Penélope Moro (Radio Nacional Mendoza), Horacio Aranda Gamboa (BAE), María Eugenia Cisneros (Radio Nacional Córdoba), Gustavo Ceriani (Radio Nacional Córdoba), Javier De Pascuale (Radio Nacional Córdoba), Osvaldo Da Costa (Presidente Asoc. Radios Univ. Argentina - ARUNA), Pilar Ferreyra (Radio Nacional Córdoba), María Ester Romero (Radio Nacional Córdoba), Gustavo Daniel Peretti (Facultad de Periodismo de la UNLP), Alejo Luna (Tiempo Argentino), Franca Chiafitella (Radio Nacional Córdoba), Flavio Solana (Radio Nacional Córdoba), José Luis Rom (Radio Nacional Córdoba), Franco Rizzi (Radio Nacional Córdoba), Fabiana Bringas (Radio Nacional Córdoba), José Arizmendi (Radio Nacional Córdoba), Eduardo Sarapura (Tiempo Argentino), Mario Yanoulas (Página/12), Carlos Colombo (Univ. Nacional de Rosario), Eduardo Valverde (Univ. Nacional de Rosario), Ricardo Asinsten (Univ. Nacional de la Patagonia Austral), Victor Ligarribay (UBA), Alejandra García Vargas (Univ. Nacional de Jujuy), Ana Müller (Univ. Nacional de Salta), Anibal Becerra Artieda (Univ. Nacional de la Patagonia San Juan B), Román Burgos (Univ. Nacional de Salta), Rubén Liegl (Univ. Nacional de La Plata), María E. Beneitez (Univ. Nacional de La Plata), Sergio Antonucci (Univ. Nacional de La Plata), Alejandro Verano (Univ. Nacional de La Plata), Miguel Mendoza Padilla (Univ. Nacional de La Plata), Aldo Masini (Univ. Nacional de Comahue), María Inés Siudini (Univ. Nacional de Rosario), Elizabeth Vidal (Univ. Nacional de Córdoba), Paulina Emanuelli (Univ. Nacional de Córdoba), Aldo Rotman (Univ. Nacional de Entre Ríos), Rafael Olmedo (Univ. Nacional de Formosa), Mario Carreño (Univ. Nacional de Catamarca), Gerardo Lo Re (Univ. Nacional de Rosario), Carlos Barros (Univ. Nacional de San Juan), Omar Bravo (Deportea), Jorge Cetta (FM Tango de Rosario), Juan Carlos Bettanin (Radio Nacional Santa Fe), Juan Cruz Medina (Periodista), Gabriela Onofrio, Marcelo Camaño (Asociación de Autores de TV), Pablo Tomasello (Tiempo Argentino), Santiago Masetti (APM), Adrián González (Radio Nacional y La voz de las Madres), Mariano Vega (Tiempo Argentino), Valeria Cantor (CN23), Fernando López (APM), Agustina Frontera (CN23), Patricio Curiggiano (Facultad de Periodismo de la UNLP), Victoria Ronsano (CN23), Gastón Colaprete (Univ. Nacional de Luján), Solla Fabián Alejandro (Trabajador independiente), Amaiden Salime (Jubilada), Osvaldo Nicolás Pimpignano (Iniciativa Radial), Norberto Pereyra, Corina Leibinstein (Docente de Producción Audiovisual), Federico Trofelli (Tiempo Argentino y FM Entránsito 93.9 y FM Freeway 90.7), Patricia Alejandra Cortazzo Longo, Alicia Fino (Artista Plástica y Docente), Andrés Almada (Facultad de Periodismo de la UNLP), Soledad Girardi, Julieta Colomer (Fotógrafa Cooperativa Lavaca), Florencia Halfon-Laksman (Tiempo Argentino), Marcel Aguilera (Facultad de Periodismo de la UNLP), Marcelo Di Bari (Tiempo Argentino), Juan Carlos Bettanin (Radio Nacional Santa Fe), Nechi Dorado ( Escritora y periodista), Tomás Forster (Tiempo Argentino), María Luz Gomez (Revista Río de palabras), Román Ramiro Coronel (Facultad de Periodismo de la UNLP), Marcos Meloni (Revista Río de palabras), Matías Perdomo Larrea (Radio Nacional Mendoza), Juan Pablo Rojas (Radio Nacional Mendoza), Soledad Gil (Radio Nacional Mendoza), Oscar Casciani (Radio Nacional Mendoza), Coco López (Univ. Nacional de Rosario), Juan Daniel Arias (Tiempo Argentino), Raquel Villagra (Tiempo Argentino), Jorge Ariza (Reportero gráfico), Mariano Pogoriles (Tiempo Argentino), Catalina Dowbley (Facultad de Periodismo de la UNLP), Ramiro Barreiro (Tiempo Argentino), José Ferrero (notio.com.ar), María Belén Bartoli (Diario Diagonales), Lila Alejandra Toto (Central de Noticias Argentinas y FM Cadena Río 88.7), Enrique Quarleri (Tiempo Argentino), Hernán Dearriba (Tiempo Argentino), Carlos Romero (Veintitrés), Alberto Daneri (Tiempo Argentino), Daniela Camenazza (Diario Diagonales), Eduardo Kragelund (Tiempo Argentino), Mario Nicolás de la Llave (Tiempo Argentino), Ramiro García Morete (Diario Diagonales), Jorge Fortezzini (Univ. Nacional de Mar del Plata), Mariano Mogni (notio.com.ar), Nicolás Gildengers (Radio Nacional Zapala), Majo López (Radio Nacional), Ignacio Sbaraglia (Tiempo Argentino), José Luis Heller (Lic. Com social - Medios alternativos), Carolina Eduardo (Facultad de Periodismo de la UNLP), Daniel Alberto Chiarenza (Télam), Raúl Heller, Guillermo Fontana (Palabra 54), Marisa Santillán (Operadora de radio y TV), Raúl Isman (Escritor, docente universitario y periodista), Juan Ignacio Fernández Silva (Facultad de Periodismo de la UNLP), Oscar H. Oural, Nélida Turlione, María Luján Pensi Ruffinengo (Licenciada en Comunicación Social, Resistencia, Chaco), Lucina Bincaz (Facultad de Periodismo de la UNLP), Carlos Enrique Iorio, Alberto Moya (Veintitrés),Eduardo Bizzotto (Arquitecto), Pablo Isi (Fadipasion, Accinelli, Baiana - Facultad de Periodismo de la UNLP), Andrea Valeria Prestía (Comunicadora Social UBA), Marcelo Faure (Presidente Asociación Civil Jauretche), Irene Roust (Radio Nacional), Andrea Recupero (Tiempo Argentino, Asociación Civil La Propaladora 107.1 Neuquén), Natalia Brite (APM), Diego Ghersi (APM), Roxana Arazi (Radio Nacional Bariloche), Julio César Maroa (Radio Nacional Bariloche), Eduardo Alzueta (Radio Nacional Bariloche), Leonardo Jalil Bayer (Radio Nacional Bariloche), Vanina Wiman (Radio Nacional Bariloche), Yésica De Santo (Tiempo Argentino), Laura Linares (Radio Nacional Bariloche), Sergio Quartucci (Radio Nacional Bariloche), María Fernández (Radio Nacional Bariloche), Rubén Dario Lagrás (Radio Nacional Bariloche), León Piasek, Ayelén Britos (Radio Nacional San Luis), Pablo Cullatti (Radio Nacional San Luis), Belén Dávila Belsunce (FM Universidad), Pablo Taranto (Tiempo Argentino), Carlos Castro, Facundo Riveros (Junta Interna de Delegados de ATE del Ministerio de Industria de la Nacion), Lic. Gabriel Merino (UNLP), Lic. Walter Formento (UNLP y UNLaPam - La Pampa), Lic. Francisco Correa (UNLP), Lic. Agustina Quiroga (UNLP), Lic. Verónica Sforzin (UNLP), Ing. Diego Castro (UNLu - Luján), Fernando Collazo (Asociación de Autores de TV), Dr. David Santoni (UNCuyo - Cuyo- Mendoza), Med. Vet. Juan Lux (UNLaPam), Virginia Liponezky (Colectivo de mujeres de la Verdecita), Guillermo Paltrinieri (Tiempo Argentino), Ana Montes (Asociación de Autores de TV), Carolina Balverdi (Radio Nacional), Cintia Kemelmajer, Emiliana Merino (Radio Nacional), Yasmin Ayelen Ale (Facultad de Periodismo de la UNLP), Gabriel Casas (Revista Un caño y Un camino), Gustavo Enrique Gordillo (AM 1270 Radio Provincia), Ivana Clara Casas (AM 1270 Radio Provincia, Área de Prensa Subsecretaría de DDHH de la municipalidad de Almirante Brown), Estela Díaz (Facultad de Periodismo de la UNLP), Emiliano Orfelino Álvarez (Programa radial Sumando Propuestas, de Radio Nacional), Jimena Blanco (Facultad de Periodismo de la UNLP) , María Alejandra Wagner (Docente Universitaria - FTS-UNLP), Carina Bittar, Juan José Suker, Jonathan Wiktor (Tiempo Argentino), Ariel Weinman (Radio Gráfica), María Belén Gorgoblione (Facultad de Periodismo de la UNLP), María Ahimsa de Dios Guerrero (Facultad de Periodismo de la UNLP), Eric Germán Lagorio (Facultad de Periodismo de la UNLP), Agustina Lobos Nadal (Facultad de Periodismo de la UNLP), Fernando Pittaro (Tiempo Argentino), Sol Logroña (Facultad de Periodismo de la UNLP), Rodrigo López (Facultad de Periodismo de la UNLP), Carolina Valeria Martinez (Facultad de Periodismo de la UNLP), M. Celeste Mabel Massera (Facultad de Periodismo de la UNLP), Leonel Méndez (Facultad de Periodismo de la UNLP), Alejandro Wall (Tiempo Argentino), Julieta Molteni (Facultad de Periodismo de la UNLP), Francisco Ochoa Mercuri (Facultad de Periodismo de la UNLP), Nicolás Daniel Paschetta (Facultad de Periodismo de la UNLP), Cintia Passarini (Facultad de Periodismo de la UNLP), Luciana Sol Pereyra (Facultad de Periodismo de la UNLP), Catalina Pinardelli (Facultad de Periodismo de la UNLP), M. Belén Ponce de León (Facultad de Periodismo de la UNLP), Dalila Pose Romero (Facultad de Periodismo de la UNLP), Eugenio Reyes (Facultad de Periodismo de la UNLP), Jazmín Ridner (Facultad de Periodismo de la UNLP), Juan Ignacio Trinchero (Facultad de Periodismo de la UNLP), Mercedes Valverde (Facultad de Periodismo de la UNLP), María Mercedes Vega Roble (Facultad de Periodismo de la UNLP), Enzo Verón (Facultad de Periodismo de la UNLP), Matías Zaletti (Facultad de Periodismo de la UNLP), José Luis Nuñez (Facultad de Periodismo de la UNLP), Fernando Adrian Arizaga (Facultad de Periodismo de la UNLP), Arturo Lencina (Tiempo Argentino), Marcela Castrogiovanni (Facultad de Periodismo de la UNLP), Ezequiel Calvano (Facultad de Periodismo de la UNLP), Mariano Díaz, María Cecilia Conde, Jonathan Ezequiel Gallego (Facultad de Periodismo de la UNLP), Andrés Valenzuela (Página/12), Bárbara García, Sergio Albamonte, Francisco Aquino, Paula Cortegoso, Matías Messoulam, Leonardo Acevedo, Verónica Judith Cardozo (Fotógrafa), Yolanda Machado (FM Nacional Rock 93.8), Carlos Ortuondo, Nora Bouza, Silvana Canziani, Marcelo Torres, Sol Peralta, Sergio Peralta (Columnista APMy Alai.net), Laura Santos, Edgardo González Amer (Cineasta y escritor), Hernán Di Bello, Pablo Seoane (Caras y Caretas), Jimena Rosli, Mónica Maestre, Claudio Mardones (Tiempo Argentino), Brígida Maestre, Sandra Palomares, Conrado Castaldi (Facultad de Periodismo de la UNLP), Mondragón Bruno, Virginia (Facultad de Periodismo de la UNLP), Laura Chertkoff (Radio de la Ciudad), Carlos Semorile, Marina Tomey, Jorge Vilas (Acción Digital), Federico Hirschmann, Beatrice Marinero (Actriz y dramaturga), Marcos Pastor (Director, productor, Cyclope Cine), Mariela Baladron, Noelia Tellez Tejada (Revista Chamuyo), Hernán Buodo, Sandra Costas (Diario Z), Alejandro Juan San Cristóbal, Paula Espel, Fernando D´addario (Página/12), Valentina Concetti, Jorgelina Aramburu (Periodista y productora de TV), Enrique Ruiz, Verónica Rimuli, Javier Vogel, Beatriz Ocampo, Carlos Enrique Dorio, Hugo Ruano (Radio de las Madres), Lucia Capozzo (Radio Nacional), Marta Bertoldi (Asociación de Autores de TV), Alejandro Robino (Asociación de Autores de TV), Ernesto Korovsky (Asociación de Autores de TV), Pablo Lago (Asociación de Autores de TV), Iván Tokman (Asociación de Autores de TV), Ludovico Fabris (Asociación de Autores de TV), Clara Encabo (Tiempo Argentino), Julio César Ifrán (FM 98.7 Popular Santa Fe), Julio Juménez (Tiempo Argentino).


Seguimos recibiendo adhesiones en:
periodistas@tiempoargentino.com.ar



2


Abal Medina manifestó a la delegación de la SIP que el Ejecutivo “tiene la mejor disposición” en las cuestiones vinculadas a la libertad de prensa. Recordó varias medidas impulsadas por el kirchnerismo que contribuyeron a democratizar la comunicación: la sanción de la Ley de Medios, la despenalización de calumnias e injurias para expresiones de interés público –un reclamo histórico de varias ONG, entre ellas el Cels– y el proyecto que pretende declarar de interés público la producción y comercialización de papel. En medio de la charla, el secretario entregó a los miembros de la SIP un informe de 18 páginas que incluía un apartado especial sobre el Grupo Clarín.

En el documento se enumeraban antecedentes del grupo empresario encabezado por Ernestina Herrera de Noble que atentan contra la libertad de expresión. Tras recordar que el Grupo Clarín es socio de la SIP, el informe oficial mencionaba la apropiación de las acciones de Papel Prensa entre 1976 y 1977, declarada como un “crimen de lesa humanidad” por la Unidad Fiscal Federal de La Plata.

El apartado también detallaba las repetidas violaciones a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, conocida como Ley de Medios (Ley 26.522), y a otras normativas llevadas adelante por Clarín: la impugnación judicial al plazo de un año para adecuarse a la nueva normativa; la exclusión de Paka Paka (para chicos), CN23 y Telesur (noticias), e INCAA TV (cine nacional) de la grilla de Cablevisión; el incumplimiento de la resolución que ordenaba a Papel Prensa comercializar el papel al mismo precio para todos los diarios del país; el incumplimiento a la resolución que establecía un tope para el monto del abono mensual de la TV por cable.

En el documento que recibió el presidente de la SIP, el guatemalteco Gonzalo Marroquín, se consignaba el largo historial de prácticas anti-sindicales que caracteriza a Clarín: desde los despidos de 1976, hasta los 117 periodistas que la empresa echó en noviembre de 2000, entre los que se encontraban los miembros de la comisión interna y la junta electoral que había fiscalizado la elección de los delegados. También se mencionó el caso de Luis Siri, uno de los seis delegados de la planta de Artes Gráficas Rioplatense (AGR) que habían sido despedidos en 2004 y a los que la justicia ordenó reincorporar en 2009.



3
La CARTA del GOBIERNO NACIONAL a la SIP


Buenos Aires, 4 de mayo de 2011

A los Sres. Miembros de la Delegación

De la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)

De mi consideración:

Entre el 18 y el 25 de agosto de 1978, en plena dictadura militar, la Argentina recibió una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) encabezada por Edward Seaton, propietario del diario “Mercury” de Kansas e Ignacio Lozano, de “La Opinión” de Los Angeles. Durante su visita, los representantes de la SIP entrevistaron a más de cinco docenas de personas y elaboraron un documento notable, que no fue divulgado entonces por la prensa de nuestro país. Entre las principales conclusiones de ese informe se destacan las siguientes: para los editores argentinos la seguridad nacional tenía prioridad sobre la libertad de expresión, justificaban la censura por manifestarse de acuerdo con la dictadura militar, se negaban a informar sobre la desaparición de personas y se beneficiaban de ese comportamiento al asociarse con el Estado para la producción de papel mediante la empresa Papel Prensa.

No hace falta explicar demasiado el contexto en que fue realizada esa visita. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el asesinato, el secuestro y la desaparición de miles de personas -entre ellos más de un centenar de periodistas-, la existencia de campos de concentración donde reinaba la tortura y la muerte, y la difusión del terror sobre el conjunto de la sociedad definieron aquella época que recordamos como la más trágica de nuestra historia.

La Argentina recuperó en 1983 la institucionalidad democrática y desde entonces sostiene la plena vigencia del Estado de derecho. Los ciudadanos de nuestro país, entre ellos los periodistas, los trabajadores de prensa y los dueños de medios de comunicación, gozan de completa libertad para investigar, recabar información, opinar y expresar sus ideas.

Nuestra gestión está comprometida con la defensa más irrestricta de la libertad de expresión, como puede comprobar cualquier ciudadano, e inclusive cualquier observador externo, hojeando un periódico local o viendo la televisión apenas unos minutos. Las críticas al gobierno nacional, en muchas ocasiones con tono despiadado y repetitivo, son moneda corriente en la mayoría de los medios que informan a los argentinos. Por otro lado, es notable la omisión de información relevante acerca de medidas del gobierno nacional, así como la desinformación a través de falsedades y mentiras exhibidas con muy poco pudor. Estos hechos contribuyen a la construcción imperturbable de realidades virtuales que obligan a los ciudadanos a verificar a diario en qué mundo viven. Aunque resulta asombroso que suceda de continuo sin que se tema poner en juego el prestigio y la confiabilidad que son valores indispensables para la labor periodística; esta administración no ha osado ni osará silenciar a nadie. Entiende que es preferible soportar ladifamación constante antes que cometer el más insignificante acto de censura.

Pero no basta con la garantía de no censurar. Además de respetar el derecho de opinión de los propietarios de medios -a quienes ustedes representan- y la potestad que tienen para ejercerlo por intermedio de sus empresas periodísticas; queremos defender la libertad de expresión como garantía de participación en el debate público de las mayorías –a quienes representamos como autoridad democráticamente elegida-.

En esta línea, hemos impulsado con mucha decisión un proceso de profunda transformación bajo el marco de una nueva ley de servicios de comunicación audiovisual que se ha convertido en una referencia a nivel regional e internacional. Sus objetivos son claros: promover la desconcentración, fomentar la competencia y garantizar la participación del sector privado no comercial en el mercado de la comunicación para abaratar y universalizar el acceso a las nuevas tecnologías de la información y democratizar los contenidos que por su intermedio se difunden. Al mismo tiempo, hemos desarrollado otro conjunto de políticas (relatadas en el Apartado I del Informe adjunto) que suscriben la misma orientación general y responden al propósito complementario de garantizar un servicio público de comunicación de calidad, de carácter federal y popular, inclusivo de las producciones y el pensamiento nacional, y dirigido a todos los habitantes de nuestra patria sin exclusión alguna. Consideramos que es la mejor forma en que el Estado puede ejercer de modo efectivo la defensa de la libertad de expresión, entendida como derecho de todos.

El gobierno es consciente de que estas políticas deben implementarse en un contexto adverso, justamente aquél que apuntan a revertir: el de la acentuada concentración del mercado de las comunicaciones. Sabemos que se trata del principal problema en la agenda de la libertad de expresión a nivel global, regional y nacional y entendemos que no alcanza con denunciar la concentración como amenaza estructural, si no podemos avanzar un paso más y hablar de sus actores concretos, los grupos concentrados.

En ese sentido, la visita de la SIP no puede ser más oportuna, ya que el grupo empresarial Clarín, formado por capitales argentinos y extranjeros y socio de vuestra organización, se ha constituido en el mayor obstáculo para lograr una vigencia plena de la libertad de expresión en nuestro país.

El grupo Clarín, tal como la SIP constató en 1978, usufructuó su negativa a informar sobre la desaparición de personas para asociarse con el Estado en la explotación de Papel Prensa. Esto le permitió adquirir una posición privilegiada en el mercado, que consolidó más tarde con generosas regulaciones ofrecidas por distintos gobiernos democráticos, las que sin embargo incumplía. Hoy, haciendo abuso de su posición dominante, discrimina a sus competidores, censura periodistas, inhabilita la actividad gremial de sus empleados, despide delegados o los espía para luego denunciarlos en sus propios medios, impugna judicialmente las decisiones asumidas por amplia mayoría en el Parlamento e incluso se resiste permanentemente a respetar los decretos y resoluciones del Poder Ejecutivo.

Nos preguntamos si estas acciones que preocupan seriamente al gobierno y a muchos ciudadanos en nuestro país son vistas también con preocupación por las organizaciones internacionales que nuclean a las entidades periodísticas. ¿No es acaso para ustedes objeto de alarma el que un miembro de vuestra sociedad fundada en 1926 con el objetivo de “alentar normas elevadas de profesionalismo y conducta empresarial” viole los derechos y principios que procuran defender?

No existe de parte del Grupo Clarín y sus aliados reconocimiento de estos problemas. Por el contrario, los escuchamos a diario realizar acusaciones infundadas que intentan reducir nuestra convicción democratizadora a una cruzada autoritaria contra la sociedad y contra ellos.

Como respuesta, podemos decir que nuestra política pública ha sido abierta y transparente. Toda la sociedad la conoce y la mayor parte de ella venía reclamándola hace muchos años con su movilización y compromiso. El debate y sanción de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue una prueba cabal de ello. Nada más alejado de la oscura persecución de una administración contra víctimas indefensas que esa ley, fruto del trabajo colectivo, alumbrada a plena luz del día, en el recinto que representa la voluntad de las mayorías populares.

Es legítimo que quienes han crecido bajo otro orden, que posibilitó y sostuvo las prácticas monopólicas en el mercado de las comunicaciones, no se sientan representados por estas políticas. Lo que no es legítimo es que sostengan una campaña de difamación pública, haciendo abuso de su posición dominante para falsear la realidad y que se escuden para proteger sus intereses empresariales en una supuesta defensa de derechos que incumplen de modo sistemático.

No existe hoy ninguna limitación estatal a la libertad de expresión en Argentina. Lo que existe es una ley, aprobada en el Parlamento, que promueve la limitación de los monopolios en el campo de la comunicación para proteger la defensa del pluralismo y la diversidad de voces. Del mismo modo como lo estableció la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en sus principios, al sostener que “los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben estar sujetos a leyes anti-monopólicas por cuanto conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos”1 y la Unesco, cuando en un documento de 2008 señala que las autoridades deben “exigir la desinversión en las operaciones mediáticas actuales cuando la pluralidad esté comprometida o se alcancen niveles inaceptables en la concentración de la propiedad” 2, el gobierno nacional entiende que la desconcentración constituye un requisito para el ejercicio de la libertad de expresión.

Existe un amplio debate hoy acerca de estas cuestiones en los ámbitos académicos, sociales y políticos, tanto a nivel internacional, como regional y nacional. La cuestión planteada se refiere a si es posible garantizar el pluralismo informativo en un contexto de concentración tan acentuado, y qué papel debe asumir el Estado para asegurar el ejercicio efectivo del derecho a la libertad de expresión.

Es importante resaltar que, en América latina, el debate no pone solamente en juego el ejercicio de derechos individuales ni involucra al Estado únicamente como garante de éstos, sino que el poder económico de los grupos concentrados de medios y su capacidad de intervención en el debate público como un actor central, limita o en muchos casos disciplina a gobiernos, legisladores y funcionarios judiciales.

Se trata de una cuestión fundamental entonces que pone en juego también la calidad de nuestras democracias. En este sentido, la existencia de un mercado de la comunicación dominado por pocos grupos empresariales tiende a promover la formación de una opinión pública uniformada y un poder político subordinado, además de obturar el desarrollo de la libre expresión de ideas y difusión de informaciones.


Llamemos a las cosas por su nombre. Si existen limitaciones a la vigencia plena de la libertad de expresión hoy en Argentina, no se debe a la acción de este gobierno, que ha sido nítida y democrática; sino a la posición dominante de un conglomerado de medios -que funciona en los hechos como un actor político- y que ha decidido sostener su poder en el mercado de la comunicación colocando sus intereses corporativos por encima de las leyes de la República y de los derechos de las mayorías.

Por todo lo expuesto, solicitamos a los miembros de la delegación de la SIP que se encuentra visitando nuestro país que:

  • Examinen con atención las políticas públicas que hemos resumido en el Apartado I para sumarlas a una evaluación equilibrada y de conjunto sobre la situación de la libertad de expresión en nuestro país. No se trata sólo de limitar sino fundamentalmente de propiciar y promover nuevos actores en el ámbito de la comunicación y de garantizar la libertad de expresión para las mayorías. 3

  • Escuchen con respeto la opinión de los numerosos sectores de la sociedad civil que han tenido participación en el proceso de debate público de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: organizaciones sindicales de los trabajadores, sus centrales obreras, movimientos sociales, de derechos humanos, partidos y organizaciones políticas, las universidades nacionales, el movimiento cooperativista, radios y canales comunitarios y pymes, los pueblos originarios, y numerosas expresiones de la cultura, junto a ciudadanas y ciudadanos interesados en esta problemática.

  • Ponderen las declaraciones y manifestaciones de los numerosos organismos internacionales que trabajan por la defensa de la libertad de expresión y los de aquellos que integran el Sistema Interamericano y el Sistema Universal de Derechos Humanos, quienes han elogiado reiteradamente las políticas del actual gobierno argentino, fundamentalmente en lo que respecta a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y a la ley de despenalización de calumnias e injurias para asuntos de interés público.

  • Analicen las denuncias actuales de los actores privados del mercado de la comunicación en Argentina a la luz de las políticas públicas –legítimas y transparentes- que afectan sus intereses concretos y los convierten en juez y parte de su propaganda alarmista.

  • Evalúen las irregularidades resumidas en el Apartado II del presente documento, que constituyen una conducta sistemática de violación a la libertad de expresión por parte del grupo empresarial Clarín.


Finalmente, esperamos que puedan ser razonablemente ecuánimes, en honor a aquella visita memorable de 1978 y en atención al abismo que la separa de la realidad que estamos viviendo, no exenta de conflictos y disputas, pero en la que rige la más plena garantía estatal para el ejercicio de las libertades y derechos del conjunto de los ciudadanos.

Quienes entonces callaban el horror, hoy vociferan por una posible pérdida de sus privilegios. Eso no nos asusta. Sí que intenten convertir al gobierno democrático que legítimamente propone limitar sus pretensiones monopólicas en el monstruo autoritario que entonces apañaron en silencio para obtener estos negocios que consiguieron y defienden a cualquier precio.


Dr. Juan Manuel Abal Medina
Secretario de Comunicación Pública


1
Para más información, véase: http://www.cidh.oas.org/basicos/basicos13.htm

2

Indicadores de Desarrollo Mediático. Aprobado por el Consejo Intergubernamental del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC) de la UNESCO en 2008.
Para más información, véase: http://unesdoc.unesco.org/images/0016/001631/163102s.pdf

3
El imprescindible pluralismo de las comunicaciones demanda avanzar sobre la desconcentración del sistema mediático, impedir la consolidación de nuevas posiciones dominantes y, al mismo tiempo, fortalecer el surgimiento de nuevos actores en las comunicaciones masivas. Sobre el fin de 2010, más de 15 000 nuevos medios de todo el país habían presentado solicitudes para los procesos de entrega de licencias que comenzarán en 2011. Sin duda, este universo que ahora sale a la luz representa una amenaza para quienes se han repartido durante años los mercados de anunciantes, lectores, oyentes y televidentes. Capítulo VIII, “Libertad de expresión y derecho a la información. Tensiones y desafíos en torno a la democratización de la palabra”, Luis Lozano, Derechos Humanos en Argentina, Informe Anual 2011, CELS, Siglo XXI Editores.

Tomado del blog EL PROBLEMA DE ORWELL




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