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jueves, 26 de junio de 2014

QUÉ FALTA DE RESPETO, JUSTICIA





































¡Ay, la justicia, la justicia! Qué terrible utopía la justicia...

¿Existe de verdad? ¿Dónde está la utópica, esquiva señora de los ojos vendados? Al parecer, es más una zanahoria existencial, como la inmanencia de dios en nuestras vidas, que pretende penetrarnos desde pequeños. Pero al paso de los años, las diversas frustraciones profundizan la convicción de la inexistencia del padre eterno y todas sus bondades.

La realidad efectiva asesina las esperanzas: los lobos cuidando el gallinero, un equipo de cipayos avalando las afrentas de los buitres, los victimarios se ríen de nosotros y nos mienten en la cara.

¿Por qué tenemos que padecer los consejos, la imagen y la voz cotidiana de quienes nos han torturado una y otra vez, dándonos consejos por radio y televisión de cómo salir de los problemas que ellos nos ocasionaron?

Duhalde, Sturzenegger, Cavallo, Bonelli, Redrado, Broda, Macri,  Melconian... tantos...

¡Es demasiado perverso!

¿Qué pensarán, qué sentirán los pibes y pibas que estudian en la facultad de Derecho? ¿Qué les pasa a los abogados, cuánto de  armadura tienen en sus conciencias para enfrentar tanto desatino?

Qué piensan y sienten las víctimas cotidianas, ya lo sabemos. Asco. Desasosiego. La justicia del siglo XXI no difiere en nada con ¿la justicia? de todos los tiempos, pero ahora, la cosa se puso más descarada, más soez, y alcanza con elevar la mirada para que empiecen las arcadas ante tanto estupro institucionalizado.


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Hoy se cumplen 12 años de la muerte de dos militantes populares en la Masacre de Avellaneda, un nuevo aniversario del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki sin que los responsables políticos hayan dado cuentas en ¿la justicia?

Felipe Solá, exgobernador de la masacre, cínico, sigue hablando en los canales sobre cómo hay que hacer las cosas.
 
Y cómo una burla cruel, el zabeca de Banfield, Eduardo Duhalde, el de la Pesificación Asimétrica, habló en España en contra de los Derechos Humanos, y cuestionó en España a la investigación que lleva adelante la jueza María Servini de Cubría sobre los crímenes cometidos por la dictadura de Francisco Franco.


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En estos días, ¿la justicia? limpió el prontuario de varios canallas, con el sobreseimiento, por prescripción del delito, de los imputados por el megacanje de deuda del 2001, entre los que se encuentra el ex secretario del Tesoro de EEUU, David Muldford.

Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah sobreseyeron a Mulford por prescripción del delito, junto a Horacio Liendo y a Federico Sturzenegger. La medida de la sala II de la Cámara Federal benefició también al ex secretario de Hacienda Jorge Baldrich, y al ex subdirector de Financiamiento Jacobo Dreizzen, procesados por "negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública".

El exministro de Economía de Menem y De la Rúa, Domingo Cavallo, es el único enviado a juicio oral, que aún no tiene fecha de inicio.

Y después hablan de Amado Boudou, que por haberles arruinado la fiesta de las AFJP quieren destruírlo...


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La causa del fiscal que perseguía a los negros del Barrio Mitre, EL ILUSTRE CAMPAGNOLI se ha puesto espesa. Ahora, amenazaron de muerte a Adolfo Villatte, uno de los fiscales del caso Campagnoli, el protegido de Clarín.

Como decíamos hace un tiempo, SI ESTO NO ES APRIETE A LA JUSTICIA, EL APRIETE DÓNDE ESTÁ
 





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LOS AMIGOS ARGENTINOS DE LOS FONDOS BUITRE




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Daniel
Mancuso





martes, 26 de junio de 2012

DUHALDE PARA CON MOYANO





El expresidente de facto Eduardo PESIFICACIÓN ASIMÉTRICA Duhalde también va a movilizar su tropa hacia la Plaza de Mayo, junto a las huestes del camionero a contramano.

salió ayer a cortar las especulaciones de que a último momento podía levantar la convocatoria a la protesta en Plaza de Mayo, y ratificó la marcha de mañana contra el Gobierno luego de una reunión de Consejo Directivo de la CGT.

Hoy se cumplen 10 años de los asesinatos de DARIO y MAXI. El jefe político y responsable de esa masacre de Avellaneda, es también hoy, desde las sombras, el jefe político de GERÓNIMO "momo" VENEGAS y de Luís Barrionuevo, dos jabonosos pilares donde se apoya el padre de Pablo Moyano.

Por una paradoja de la política, el exbañero de Lomas de Zamora, uno de los dirigentes más sospechado de todo tipo de delitos en la historia argentina, es quien pide derechos y hace un paro en nombre de los trabajadores, a través de sus emisarios sindicales. Todo un lujo de la democracia a la que él no contribuyó desde su efímero paso por la Casa Rosada.

Así está el panorama en LA POLÍTICA, LA CALLE Y LOS MEDIOS. Complejo y simple, sólo hay que soplar el humo para ver el cielo.

Viendo a los nuevos amigos que cosechó el camionero en EL ÁLBUM DE MOYANO, nos agarra una profunda tristeza... ¿QUÉ TE PASÓ, HUGO?



Daniel
Mancuso







domingo, 26 de junio de 2011

DUHALDE, PESIFICACIÓN ASIMÉTRICA, DARIO Y MAXI





Había una vez un señor con la cabeza muy muy grande y las piernas muy muy cortitas que quería ser Presidente de su Nación.

Como nadie lo elegía, aprovechó un momento de confusión y se sentó en el sillón de los grandes estadistas y de los grandes vendepatrias, pensando que había llegado su momento.

Pensó que lo primero que tenía que hacer era quedar bien con los poderosos y decretó la PESIFICACIóN ASIMéTRICA, para congraciarse con ellos. Después, cuando las protestas populares iban en aumento, mandó a reprimir a los insubordinados, con tan mala suerte que la muerte de dos piqueteros le costó nada menos que su permanencia en la Casa Rosada...


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“estafa de guante blanco”

    ... En primer lugar cabe reconocer que no hay sistema jurídico que pueda asegurar los derechos de propiedad al margen de la realidad económica. Así el sistema legal tiene como instrumento una Ley de Quiebras que reconoce la necesidad de un procedimiento dentro del cual puedan minimizarse las pérdidas de los acreedores de una empresa en riesgo o certeza de quiebra. Si la empresa quiebra, perderán sus accionistas y probablemente también los acreedores. Lo que debe procurar una buena legislación es que las pérdidas se repartan equitativamente y que no haya propietarios picaros que ganen mientras los acreedores pierden (esto es, que la quiebra no sea fraudulenta).

    El default y la devaluación fueron la expresión de una quiebra del país en su conjunto. La quiebra fue inicialmente del sector público, que se vio imposibilitado de sostener el endeudamiento acumulado durante 10 años de irresponsabilidad fiscal. El default público arrastró a la quiebra virtual de bancos y la devaluación a la quiebra virtual de empresas endeudadas en dólares. El default y la devaluación no fueron una decisión política unilateral y caprichosa (aunque Rodríguez Saa irresponsablemente transmitió esa imagen), sino fue la consecuencia inevitable de un país que se endeudó masivamente en dólares a tasas altísimas para financiar consumo o inversiones en sectores domésticos que no generaban capacidad de repago en dólares. Como en una quiebra privada, los derechos de propiedad de bonistas acreedores del sector público y del sector privado, han sido dramática e inevitablemente violados.

    Los depositantes del sistema bancario también se vieron atrapados por la quiebra virtual de los bancos. El patrimonio de estos se pulverizó como consecuencia del default de los bonos del gobierno (que los bancos poseían en su cartera) y por el hecho que la devaluación transformó en (parcialmente) incobrables los préstamos en dólares otorgados a empresas e individuos que tenían ingresos en pesos. El problema era cómo repartir las inevitables pérdidas. El gobierno (EDUARDO DUHALDE) tiene razón en argumentar que el respeto absoluto por los derechos de propiedad era una meta inalcanzable. Pero la pregunta relevante es ¿el gobierno (DUHALDE) fue un justo repartidor de las cargas de la quiebra virtual del sistema bancario?

    En un artículo titulado “Hay que salvar al ahorrista” publicado el 30 de Diciembre de 2001 sostuve que el valor de los depósitos en dólares debía ser preservado, aún a costa de crear nueva deuda pública. Ahí propuse un esquema de apoyo contingente a los bancos que se avinieran a respetar el valor original de los depósitos y retuvieran el riesgo propio de banqueros de cobrar los préstamos otorgados. El fundamento del respeto al ahorrista era la necesidad de evitar que quedáramos condenados a que los ahorros nacionales fugaran definitivamente al colchón o al exterior. Lejos de adoptarse esa propuesta, se optó por la pesificación de los depósitos. Pero peor aún, se optó por una pesificación “asimétrica”, convirtiendo las deudas a una relación 1 a 1, lo que resultó en una “licuación” hoy equivalente a $30.000 millones de dólares, la mitad de su valor original en dólares. La pesificación asimétrica fue una “estafa de guante blanco” que agrandó la magnitud de la quiebra potencial...

    Mario Teijeiro
    CEP (25/11/2004)

Recordemos que la Fundación Centro de Estudios Públicos (CEP) que fundó ─en1996─ y dirige el economista Mario Teijeiro es una entidad con un pensamiento económico ortodoxo. Teijeiro fue funcionario del Banco Mundial y del FMI, y está muy lejos de ser un pensamiento K, o que tenga algún punto de contacto con el gobierno de Cristina Fernández.



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En la nota DARIO y MAXI hemos explicado la responsabilidad que le cupo al ex presidente de facto Eduardo Duhalde en la tragedia de Avellaneda.

El 26 de junio de 2002, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki víctimas de la represión policial, al intentar cortar el Puente Pueyrredón, en Avellaneda, murieron baleados por la Policía bonaerense.

El Presidente de facto era Eduardo Duhalde. La Argentina era otro país: lleno de heridas y con un timonel que decía: "...el que puso dólares recibirá dólares..."
, ¿Te acordás?

Pero las cosas no funcionaron correctamente: Eduardo Duhalde (el malo) decretó la pesificación asimétrica... convirtiendo las deudas a una relación 1 a 1, lo que resultó en una “licuación” hoy equivalente a $30,000 millones de dólares, la mitad de su valor original en dólares. La pesificación asimétrica fue una “estafa de guante blanco” que agrandó la magnitud de la quiebra potencial.

El resultado final de esta historia es que los deudores, lejos de compartir las pérdidas de la quiebra sistémica, “licuaron” ferozmente sus deudas. Los únicos perdedores han sido los depositantes pesificados y mucho más, los tenedores de bonos. La deuda emitida para compensar la pesificación asimétrica hizo necesaria una quita aún mayor a los bonistas. Como siempre, el hilo se cortó por lo más delgado.

En Argentina las grandes crisis han sido ocasión propicia para producir quiebras sistémicas “fraudulentas” en las que los que tienen mayor capacidad de lobby no solo no pierden sino que ganan a costa de los ahorristas (recordemos la licuación del 82 y el Plan Bonex de 1990).

El comportamiento empresario ha planteado nuevamente profundas dudas sobre su carácter moral. Esta vez no escapa a esta crítica una parte substancial de la banca nacional y extranjera, que consintieron la pesificación asimétrica a pesar de su responsabilidad fiduciaria frente a los ahorristas.

El cuadro desalentador se completa con la hipocresía de aquellos medios de comunicación que habiendo hecho lobby a favor (y habiéndose beneficiado) de la pesificación asimétrica, ahora se rasgan las vestiduras porque el gobierno y la Corte Suprema no defiende la seguridad jurídica de depositantes y bonistas. ¿A quién pretenden hacerle pagar la licuación de sus deudas?. No hay sistema jurídico que pueda evitar que los derechos de algunos o de todos se violen cuando hay que pagar los costos de la irresponsabilidad fiscal y de la voracidad de los deudores por licuar sus deudas...



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Luego de haber dicho que renunciaba a la política, que nunca más ocuparía un cargo, otra vez, Eduardo Duhalde vuelve a faltar a su palabra. Ahora es candidato a Presidente por Unión Popular, un sello de goma que reflotó para poder presentarse a elecciones, luego de quedar afuera del peronismo.

Así se refirió a las decisiones de la Presidenta Cristina Fernádez...

"Nunca le hemos visto condiciones a ese muchacho Boudou para tomar decisiones económicas", dijo respecto de la elección del ministro de Economía, Amado Boudou como compañero de fórmula de Cristina.

"No puede de forma ostensible hacer quedar mal a Scioli. No puede hacerle tener el papel de estúpido al gobernador de la provincia de Buenos Aires", dijo respecto de la elección de Gabriel Mariotto como candidato a vicegobernador del FPV, y compañero de fórmula de Daniel Scioli.

Sobre su futuro político, Duhalde especula: "Las primarias del 14 de agosto serán cruciales". "El que esté primero de la oposición en agosto va a tener en octubre un aporte de 14 o 15 puntos que son los ciudadanos que no quieren que gane este Gobierno".


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Los personajes como el ex intendente de Lomas de Zamora son aquellos que dicen: "Has lo que yo digo, pero no lo que yo hago..."

La diputada Graciela Camaño desistió a su candidatura a la gobernación bonaerense minutos antes de presentar las listas definitivas.

Eduardo Duhalde debió presentar de urgencia una nueva fórmula para la provincia, integrada por los diputados Eduardo Amadeo y Claudia Rucci.

  • "Empezaron discusiones con cosas de último momento. Graciela es una persona de mucho carácter y se fue enojada", se disculpo Duhalde, sin ponerse colorado.

Cuando faltaban menos de dos horas para el cierre de las listas, Camaño renunció a la candidatura a la gobernación bonaerense, por diferencias en la confección de la lista de postulantes a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. No se pusieron de acuerdo en la rosca, ¿se entiende?

  • "No voy a ser candidata a gobernadora por diferencias políticas en el armado de las listas", dijo anoche Camaño con los puños cerrado, buscando a quién golpear.

Son cuatro gatos locos y no se ponen de acuerdo. Sus egos y sus intereses mezquinos son demasiado grandes como para consensuar en tan poco tiempo, quizás dentro de mil años puedan acordar en algunos puntos básicos: que son mediocres e inoperantes, y que aunque pongan la marcha en los actos y las fotos históricas en gigantografías, y hagan la v para la foto, nadie les cree porque... "aunque el gorila se vista de seda, gorila queda".


Daniel Mancuso

sábado, 26 de junio de 2010

DARIO y MAXI



Hace 8 años, El 26 de junio de 2002, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki víctimas de la represión policial, al intentar cortar el Puente Pueyrredón, en Avellaneda, murieron baleados por la Policía bonaerense.

El Presidente de facto era Eduardo Duhalde. La Argentina era otro país: lleno de heridas y con un timonel que decía: "...el que puso dólares recibirá dólares..."
, ¿Te acordás?

Pero las cosas no funcionaron correctamente: Eduardo Duhalde (el malo) decretó la pesificación asimétrica... convirtiendo las deudas a una relación 1 a 1, lo que resultó en una “licuación” hoy equivalente a $30,000 millones de dólares, la mitad de su valor original en dólares. La pesificación asimétrica fue una “estafa de guante blanco” que agrandó la magnitud de la quiebra potencial.

El resultado final de esta historia es que los deudores, lejos de compartir las pérdidas de la quiebra sistémica, “licuaron” ferozmente sus deudas. Los únicos perdedores han sido los depositantes pesificados y mucho más, los tenedores de bonos. La deuda emitida para compensar la pesificación asimétrica hizo necesaria una quita aún mayor a los bonistas. Como siempre, el hilo se cortó por lo más delgado.

En Argentina las grandes crisis han sido ocasión propicia para producir quiebras sistémicas “fraudulentas” en las que los que tienen mayor capacidad de lobby no solo no pierden sino que ganan a costa de los ahorristas (recordemos la licuación del 82 y el Plan Bonex de 1990).

El comportamiento empresario ha planteado nuevamente profundas dudas sobre su carácter moral. Esta vez no escapa a esta crítica una parte substancial de la banca nacional y extranjera, que consintieron la pesificación asimétrica a pesar de su responsabilidad fiduciaria frente a los ahorristas.

El cuadro desalentador se completa con la hipocresía de aquellos medios de comunicación que habiendo hecho lobby a favor (y habiéndose beneficiado) de la pesificación asimétrica, ahora se rasgan las vestiduras porque el gobierno y la Corte Suprema no defiende la seguridad jurídica de depositantes y bonistas. ¿A quién pretenden hacerle pagar la licuación de sus deudas?. No hay sistema jurídico que pueda evitar que los derechos de algunos o de todos se violen cuando hay que pagar los costos de la irresponsabilidad fiscal y de la voracidad de los deudores por licuar sus deudas...



Hall de la estación Avellaneda. Maxi agonizando y el principal Quevedo sonriente.
Las imágenes en el puente Pueyrredón, en la estación Avellaneda y en el Hospital Fiorito remitieron inevitablemente a los episodios de diciembre de 2001 que dejaron 29 muertos y terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa. Fue una escalada de violencia organizada, que desplegó en la zona unos 2.000 efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura y la Policía bonaerense para garantizar la libre circulación entre la Capital y la provincia.

El choque, sucedió cerca del mediodía, entre policías bonaerenses y piqueteros. La decisión del Gobierno de Duhalde de impedir los cortes de los principales accesos a la Capital es un endurecimiento objetivo de su política de seguridad represiva. Los dos compañeros murieron por impactos de bala, en la estación de trenes de Avellaneda, al menos a diez cuadras del lugar donde estallaron los incidentes.

El jefe del operativo policial, el asesino comisario Alfredo Franchiotti, recibió dos trompadas en el rostro mientras hablaba con periodistas en la playa de ambulancias del hospital.



Fusilando por la espalda


"...La estación de trenes de Avellaneda fue el lugar elegido por el grupo de tareas que comandó el comisario Fanchiotti para coronar el objetivo criminal: de allí debían sacar muertos que pudieran atribuirnos a los piqueteros. Entraron primero y produjeron los disparos que después dijeron haber escuchado desde afuera. Mataron pretendiendo no saber qué había pasado con los cadáveres. Borraron cada detalle del accionar criminal. La torpeza de fusilar a Darío por la espalda en un lugar lleno de fotógrafos dio pie al inicio del fracaso de toda la operación.

"El Flaco Héctor Fernández apoyó a Maxi, que sangraba por la nariz y la boca, en el piso del hall de la estación. Enseguida se paró y gritó pidiendo ayuda. Entonces vio entrar a Darío con otros dos compañeros. “Un médico, llamen a una ambulancia” pidió el Flaco, todavía a los gritos. Darío se agachó para auxiliar a Maxi. Alrededor se formó un círculo de compañeros y curiosos. Claudia, la novia de Darío, y Leo, su hermano, eran parte del tumulto. Tendido de costado, con los ojos abiertos, Maxi respiraba agitado, ya sin poder hablar. “Le falta aire, hagan espacio”, pidió alguien. El interior de la estación olía a orín y humedad.

"...Un grupo de Infantería había avanzado durante todo el trayecto por Pavón, formado en línea y cruzando la avenida de punta a punta. Lo secundó otra línea de Prefectura. En su avance sostenido arrojaron gases lacrimógenos y balas de goma, y también desde sus posiciones llegaron las balas de plomo. El grupo que comandó Fanchiotti avanzó todo el tiempo a la sombra del cordón de infantes y alguno de sus integrantes siempre estaba en posición de tiro cuando eran heridos los compañeros con munición de guerra. La identificación de la patota a cargo del comisario por momentos se hizo difícil, ya que no mantuvo una formación determinada. Avanzó con mayor soltura que el resto de las tropas, con una tarea central: disparar con postas de plomo sobre los piqueteros que nos replegábamos por la avenida Pavón.

"...El fotógrafo Sergio Kowalewski intentó hablar con Fanchiotti unos 60 metros antes de llegar a la estación. “Paren, ¿no ven que la gente ya se está yendo? Paren que van a hacer una masacre”, lo increpó. Segundos antes había pensado que podría haber heridos de gravedad, al ver los rastros de sangre que se extendían como una línea por la vereda de la avenida Pavón, en dirección a la estación. El comisario, agitado y sobreactuando, le dijo “Mirá lo que me hicieron” y mostró su cuello levemente ensangrentado.

"...Sergio se apuró para llegar a la estación antes que los policías. Apenas entró vio la escena alrededor de Maxi, sacó cinco fotos y también a él lo ganó la desesperación. Salió a la vereda para pedir una ambulancia, pero lo distrajo el disparo del efectivo de Infantería hacia donde estaba la gente. El infante se adelantó del cordón policial, puso su Itaka en posición de tiro, rodilla en tierra y gatilló. En sentido ascendente, los perdigones atravesaron el vidrio de la ventana de entrada, dejando un círculo mal recortado de 15 centímetros de diámetro. Los nueve plomos que salieron del disparo quedaron incrustados en el cielorraso del hall de la estación.

"...El cabo Acosta entró primero. Lo hizo con paso decidido, la escopeta con cartuchos rojos en la recámara y el caño en posición de tiro. Apuntó indistintamente a las dos personas que quedaban alrededor del cuerpo agonizante de Maxi y gritó, insultó y amenazó para que se fueran. Fanchiotti entró inmediatamente después, justo cuando Pablo, el de pulóver verde y bufanda a cuadros, se levantó para huir hacia el andén. Él, Claudia, un empleado de limpieza de la estación de apellido Sicka y varios más, fueron alcanzados por postas de goma en la espalda y las piernas cuando ya estaban subiendo las escaleras.

"... Darío se mantuvo un instante más en cuclillas, con su mano izquierda sosteniendo la mano de Maxi, tal vez buscándole el pulso que se iba o tratando de evitar con su calor que se enfriara. Y su otro brazo combatiente extendido hacia los policías que le apuntaban, con firmeza pero también con impotencia, ya sin piedras y sin palo, sólo la mano abierta, enfrentándolos, como diciendo: “¡Paren! El pibe se muere”. Su mano gigante, fuerte, desarmada y pura, valiente e inocente, ante los cobardes criminales que tuvieron que esperar a que Darío volteara y les diera la espalda, porque ni las armas cargadas con plomo ni la impunidad prometida podían darles las agallas necesarias para matarlo de frente.

"...Fanchiotti se sumó a los gritos y amenazas de su chofer para que también Darío saliera del lugar. Recién cuando el caño de la escopeta de Acosta estuvo a menos de dos metros de su cara, Darío se paró e inició la salida. Fanchiotti ya había avanzado unos pasos siguiendo al joven del pulóver verde y bufanda a cuadros. El principal Quevedo y el cabo Colman estaban presenciando los hechos. Por el patio de la estación, otros dos agentes de Infantería se paseaban buscando manifestantes perdidos. Eran los que venían de tirar con plomo en el andén.

"...Cinco metros recorrió Darío desde que se puso de pie y buscó la salida hasta que le dieron la perdigonada completa de munición de plomo por la espalda. Había traspasado las puertas que dividen el hall del patio de la estación; había pasado también a Fanchiotti, que en su corrida tras el otro muchacho estaba demorado buscando más cartuchos en el bolsillo de su saco. Acosta había emprendido la persecución siguiendo sus pasos. El cabo y el comisario llevaban munición de guerra y los dos quedaron en la línea de tiro cuando Darío cayó herido de muerte. Al escuchar el nuevo estampido y dirigir la mirada, Sergio Kowalewski vio apuntando, en primer lugar, al comisario.

"...Pepe Mateos, fotógrafo del diario Clarín, quien segundos antes había retratado el ingreso de los policías al hall, no tuvo ángulo suficiente para ver el momento en que se efectuó el disparo. Caminó hacia el patio cuando escuchó la detonación y entonces sí vio a Darío caído intentando sus últimos movimientos, aunque pensó que simplemente había tropezado. Volvió la vista cuando los policías se acercaron al cuerpo agonizante: “La policía lo trató de una forma brutal. El personal policial le pegaba y le decían ‘parate’, lo pateaban. El comisario, que yo no sabía quién era, también estaba cuando lo llevan para afuera. Vi un ensañamiento en la forma en que trataron a Santillán. La forma en que lo arrastraron fue totalmente innecesaria. El comisario lo sacudió y lo palpó...”. Los policías a quienes Mateos vio pegarle y patear a Darío mientras agonizaba, fueron el cabo Colman y el principal Quevedo. El comisario que lo zamarreó en el momento en que Darío moría era Alfredo Fanchiotti."

A principios de 2007, Un tribunal oral de Lomas de Zamora condenó al ex comisario inspector Alfredo Fanchiotti y al ex cabo primero Alejandro Acosta a prisión perpetua por los asesinatos de los militantes piqueteros.

La violenta represión policial de 2002, provocó una crisis en el gobierno de Eduardo Duhalde -a quien grupos piqueteros consideran "responsable político" de aquellos hechos, y reclaman que sea juzgado- que llevó a adelantar las elecciones presidenciales.






fuente:
http://www.masacredeavellaneda.org/









¿Sabés quién era jefe de Gabinete de Eduardo Duhalde? Respuesta: Alfredo Atanasoff, el diputado por el menemismo federal y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de Diputados. Cuánta lacra todavía en la política argentina, ¿No?


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