
En Río Negro, el radicalismo gobierna desde 1983. Su deterioro en la gestión de gobierno es tan brutal que muchísima gente, harta de su inoperancia, ha replanteado su voto y lo está pensando muy localmente: quiere que se vayan los radicales a cualquier costo.
Miguel Angel Pichetto ─que hubiera sido el contrincante lógico─ se bajó de la candidatura a gobernador, dejándole el terreno libre a
Carlos Soria para que se reconvirtiera en candidato k. El ex menemista duhaldista confeso tiene control del aparato y no permite la participación de los compañeros de base. A tal punto que cercó el Partido Justicialista (se hizo nombrar, con el concurso de los congresales de Pichetto ─su cómplice en todo ésto─
Presidente del PJ y presidente de su Congreso partidario) que se autoproclamó, eligió a dedo a su vicegobernador y a los diputados provinciales.
Frente a ese modelo, surge en el escenario político, la escena radical: en un clima de paz y libertad, los radicales de Río Negro eligieron de entre 3 postulantes a su candidato a gobernador con la participación de casi 70.000 personas. Imaginen una decisión surgió de 76 tipos y la otra de 70.000, ¿cuál estará más legitimada?
1Leemos preocupados sobre futuras roscas, en el blog
el turco turquestán...

El triunfo del Frente para la Victoria en las elecciones de Catamarca, que llevó a la gobernación a la Dra. Lucía Corpacci, sumado a los próximos comicios a realizarse en Chubut, Misiones, Salta, La Rioja, etcétera, y a la especialísima coyuntura política que vivimos, hace que pongamos nuestra atención -como nunca- en otros distritos donde el kirchnerismo juega su chance.
En esta mirada a vista de pájaro sobre el territorio nacional, encuentro que en Río Negro el posible –posible dije- candidato por el FPV es Carlos Soria. Un espanto, si me permiten, que espero no se concrete.
Soria (a: “Gringo”) fue un ultramenemista al que luego protegió Eduardo Duhalde, éste lo hizo diputado por Buenos Aires, cuando no pudo renovar su banca de diputado nacional por Río Negro. El narcoenano lomense lo convirtió en ministro de Justicia y Seguridad de la Pcia. de Buenos Aires y en 2002 en su ministro de Inteligencia. Por si no lo recuerdan, fue justo, justo cuando asesinaron a Kostecki y Santillán.
Llevar a Soria como candidato a gobernador de Río Negro, a quien apoya el senador Pichetto, es retroceder muchos casilleros. Todos los que nos llevan desde hoy hasta un día antes de ese glorioso 25 de mayo de 2003, cuando el Flaco juró llevar hasta el triunfo las ideas por las que había (habíamos) luchado y la Argentina comenzó a volver en sí...
2Completando el análisis del compañero
Osvaldo Tangir, releemos la nota que publicamos hace un tiempo, sobre el tema de las futuras candidaturas a gobernador, en la provincia de Río Negro, que titulamos
¿NEMIROVSCI GOBERNADOR? 
“Carlos Soria no comparte muchos de los planteos críticos que el gobierno ha hecho en torno a temas como "el campo" a través de la Resolución 125, las definiciones sobre matrimonio igualitario, la reestructuración de la Corte Suprema, y demás medidas que han sido las que a nosotros nos identifican con este gobierno, y las que reconoció la población como grandes transformadores”.
“La situación nos la plantea la propia candidatura de Soria. Todos sabemos el origen y trayectoria política de Carlos Soria: se formó durante el menemismo, y se declaró tempranamente un hombre comprometido con el modelo propuesto por el ex presidente Eduardo Duhalde, antes y durante su presidencia. Lo reconoce como su conductor, y con quien se alineó ideológicamente”.
3El Domingo, 6 de marzo de 2011, el Página 12,
Horacio Verbitsky nos habla de la
Batalla cultural, fuego amigo y candidaturas...

Carlos Soria es conocido por su desempeño en la SIDE durante el interinato presidencial de Eduardo Duhalde. Desde allí amenazó a una docena de jueces federales con el juicio político si no encarcelaban a un ex ministro de Economía y tres banqueros, para echarlos a la hoguera como únicos culpables de la crisis. Además ordenó espiar a la entonces senadora Cristina Fernández y a su esposo gobernador de Santa Cruz, y denunció un fantástico complot para poner el país patas para arriba, con lo que se preparó el clima para el asesinato de Kosteki y Santillán.
Hasta octubre de 2010, juró lealtad a Duhalde. En la foto de esta página se lo ve muy contento por la compañía del criminal de guerra Erich Priebke, algunos años antes.
Pueden parecer pragmáticos quienes arman listas con el ojo puesto en las encuestas. Pero si no calculan también los daños colaterales, la campaña puede servir para deslegitimar un proyecto nacional, a cambio de una posible ganancia en provincias menores.
4Miguel Angel Pichetto aseguró hace 2 meses que el actual intendente de General Roca,
“Carlos Soria, es un buen candidato para gobernador en Río Negro”.
“La fórmula (Soria y Alberto Wereltineck, intendente de Cipolletti) expresa un proceso de gestión muy importante y muy bien valorado en sus ciudades”,
aseveró Pichetto.
Miente Pichetto. Nosotros afirmamos que la presencia de Soria y sus muchachos en la política rionegrina ensucia el proceso de cambio y democratización iniciado en el país, en 2003.
5Desde aquí recordamos la película
Il gattopardo de Luchino Visconti...
"Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi"El gatopardo" supone un eslabón más en la configuración de la decadencia, la salvación elegante de un político profesional todo servicio y la muerte indefectible, aunque lenta, de una clase social, la neoliberal, ante la llegada de una era nueva...
6POST SCRIPTUM
7POST SCRIPTUM
(
domingo 1 de enero de 2012)