Mostrando entradas con la etiqueta Cossa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cossa. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de marzo de 2011

« Mi AMIGO MARIO »



Anoche, en una reunión familiar, me pasó algo parecido...


« Con Mario me une una amistad que viene de nuestros años mozos. En un momento de nuestras vidas los caminos se abrieron. Mario eligió la ciencia y yo el teatro. Además, Mario se fue a vivir al Sur. Los encuentros se hicieron cada vez más aislados, pero no perdimos la costumbre de juntarnos cada vez que mi amigo pasa por Buenos Aires.

» Es un hábito encontrarnos en uno de los boxes del restaurante Edelweiss, en el sector fumadores. Ambos dejamos el cigarrillo hace muchos años, pero yo prolongué el vicio en la pipa y Mario en el cigarro después de comer.

» El último encuentro ocurrió hace unas semanas. Como es habitual, empezamos a ponernos al día con las novedades de los familiares, los amigos y de los vecinos de aquellos tiempos. Nunca falta un muerto, noticia que invariablemente se transforma en un chiste de humor negro. Y la seguimos con las últimas películas, algún libro que Mario transita siempre actualizado. Y yo que hago mi aporte teatral. Y la vida.

» No puedo precisar en qué momento apareció la política. Pronto me di cuenta de que Mario tenía una mirada de fuerte oposición al Gobierno. Discutimos. El debate, de a poco, nos fue llevando a los extremos. Uno de los clásicos entreveros que se han instalado en la sociedad argentina, especialmente en la clase media progresista. El diálogo fue subiendo de tono. Mario descargaba los argumentos típicos de los medios hegemónicos y de sus columnistas. Yo le respondía con el bagaje oficialista. Hasta que, llegado un momento, le pregunté:

» –¿Vos escuchás los discursos de la Presidenta?

» –¡¡¡No la sopooorto!!! –se desgañitó.

» No había nada más que hablar. Cuando un juicio, sea político o no, nace de la piel, es imposible intentar modificarlo.

» Chamuyamos un rato de pavadas y nos despedimos –antes de lo previsto– con un abrazo que me pareció menos efusivo que otras veces.

» Pasan los días y la discusión con Mario me sigue dando vueltas en la cabeza. ¿Cómo es posible tanta distancia con alguien con quien siempre pensamos parecido? Que yo sepa, nada cambió en la vida de Mario. Su economía personal nunca dependió ni depende del gobierno de turno. No es alérgico al peronismo. Hemos tenido algunos intercambios por Alfonsín. El se había hecho ilusiones y yo no. Digamos que en la franja del progresismo yo soy un poco más zurdo. Pero algo nos unió siempre: el odio al fascismo.

» Y es en este punto donde quiero detenerme, decirle a Mario lo que esa noche no atiné a argumentar.

» Mario: muchas veces, vos y yo nos mostramos escépticos acerca del pueblo argentino. Muchas veces, vos o yo recurrimos al manoseado slogan: “Este es un pueblo fascista”. Exagerábamos, por supuesto, pero es cierto que existe una buena porción de argentinos (¿la mayoría silenciosa?) que todavía responde a los peores atavismos. El racismo, la xenofobia y el machismo persisten. Pero algo está cambiando y mucho tiene que ver el Gobierno, éste y el anterior. La aceptación –o, si querés, la no resistencia popular a la ley de matrimonio igualitario– es un síntoma evidente. Y no es el único. Kirchner obligó al general Bendini a bajar el retrato de Videla del Colegio Militar y Cristina colocó el retrato del Che Guevara en la Casa de Gobierno.

» Son gestos. Pero gestos importantes. Aparte de conducir la economía, la política y de administrar el Estado, un gobierno baja a la sociedad una ideología, una mirada, un estilo, una manera de vivir. Los gobiernos hacen publicidad, bajan línea, imponen una manera de pensar. Claro, cuando el gobierno es impopular, carece de importancia. Pero cuando un gobierno tiene cierta aceptación en un sector de la sociedad, las consecuencias pueden ser graves. Tanto vos, como yo y como tantos argentinos a quienes nos preocupa la política, que leemos los diarios y nos informamos, tenemos anticuerpos. Pero la mayoría silenciosa no. Acordate de Menem. Acordate cuando en una de nuestras cenas, allá por los ‘90, me dijiste: “Menem le saca lo peor al pueblo argentino. Y me incluyo”. ¿Te parece que no hubo un cambio? ¿Es lo mismo que un presidente abrace y bese en público al almirante Rojas que a Estela de Carlotto?

» Hermano: la lucha, según el dicho popular, es cruel y es mucha, y los frentes numerosos. Pero la madre de todas las batallas es cultural. Y el campo de operaciones, el imaginario popular ».







viernes, 4 de marzo de 2011

LA LÓGICA COLONIZADA




Horacio González no se equivocó.

Aunque en el programa 678 insistan en querer reparar un supuesto "error" del director de la Biblioteca Nacional, decir la verdad nunca es posible definirlo como una equivocación.


"...El escritor peruano tiene un alto compromiso político con un conjunto de organizaciones mundiales que se dedican sistemáticamente a arrojar toda clase de invectivas y acusaciones contra los procesos populares... Me gustaría que en la inauguración de la Feria del Libro no estuviera presente. Su liberalismo lo expresa de una manera tajante y hasta diría que, si me permite la paradoja, autoritaria también"... dijo González.

¿Mintió?, ¿dijo una barbaridad?, No. Lo que pasa es que todavía estamos respondiendo según la lógica del enemigo. Los medios concentrados son el enemigo (un enemigo es quien se comporta en las antípodas de la amistad, quiere mi mal y el de mi gente, me provoca sufrimientos y no le importa nada acerca de mi presente y futuro, sólo obra segun sus objetivos e intereses mezquinos).

Ellos impusieron la lógica de la impunidad discursiva y fáctica: decir, declarar, criticar, escribir, argumentar... cualquier cosa, aunque sea mentira, una noticia manipulada, o directamente inventada. No importa. Los objetivos son claros: confundir a los lectores, generar dudas e incertidumbre moral.

Pero ojo, si los poderosos y sus satélites de la Intelligentzia son criticados, analizados y desenmascarados, ellos declaran que está en peligro la libertad de expresión. Lo que temen los grupos económicos y corporaciones es perder "la libertad de empresa", que reinó en los 90.

Cuando el Estado nacional aplica la ley se sienten perseguidos, si se cobran los impuestos que ellos evaden delictivamente son "despojados injustamente de sus haciendas por la avidez estatista". El axioma de los que piensan y actúan así, es: «Todo para mí, nada para ustedes...».

Quienes siempre gozaron de la impunidad y la desmesura, han establecido así el "doble rasero", no miden con la misma vara lo propio y lo ajeno, sino que contaminaron la vida en todos sus planos, envenenaron de falacias las conciencias, sembraron escepticismo y desidia por doquier, para arrivar a la naturalización del mundo del revés.

En los tiempos que corren, un nuevo decreto 4161, aggiornado, se intenta imponer a la gilada. En forma subrepticia se cubre de sospechas toda defensa al gobierno popular. Algunos sectores medios tilingos compran y mastican gustosos ese discurso retrógrado.

  • El Decreto Ley 4161, fue impuesto por la junta militar fusiladora (que dio el golpe militar que derrocó al gobierno democrático de Juan Domingo Perón, y gobernó dictatorialmente) el 5 de marzo de 1956, mediante el cual prohibía cualquier tipo de elementos de afirmación ideológica o propaganda peronista.


Los malos son buenos y democráticos; pero los buenos son peligrosos, autoritarios, populistas, peronistas, kirchneristas, subversivos, montoneros, corruptos, estatistas, comunistas...

Vaya paradoja, los lobos, dueños de las cámaras y los micrófonos, acusan a gallinas y corderos por ser débiles, piqueteras y antidemocráticas.


1
A pesar de la buena voluntad del dramaturgo Roberto “Tito” Cossa, el provocador de derecha Mario vargas Llosa no se dará por enterado de su pedido, no porque no sepa, no porque ignore los datos y situaciones, sino porque defiende los intereses económicos y el capital simbólico de las corporaciones y el establishment internacional.

¿Alguien escuchó al Premio Nobel de Literatura hablar de los atropellos yanquis en medio oriente, los miles y miles de muertos inocentes en Irak, Afganistan, Palestina?


    Vargas Llosa
    inaugurará la Feria del Libro, el día 21 de abril próximo. De eso no cabe duda. Es probable que quien hable en la Feria sea el escritor y no el político, mucho más después del tole-tole que produjo la reacción visceral del maestro Horacio González. Y, especialmente, de la intervención de la Presidenta. No nos olvidemos de que Vargas Llosa, además de escritor y político, es un hombre de negocios. Y los hombres de negocios suelen ser prudentes.

    De última, serán los medios hegemónicos los que impulsarán y amplificarán las barrabasadas que el autor de La casa verde vomita acerca de la Argentina y los argentinos.

    ¿Qué hacer? En principio, aguantarlo. Serán dos o tres días de show y tendremos a Vargas Llosa metido hasta en la sopa. Pero me parece que los intelectuales, los artistas, los científicos, en fin, todos los que integramos el mundo cultural y que –con mayores o menores diferencias (o ninguna)– apoyamos este proyecto político, salgamos a decir lo nuestro. Somos muchos y muy representativos. Probablemente, Vargas Llosa conozca a algunos por sus obras; a otros de nombre y no faltará algún asesor que le informe quién es quién en Argentina.

    Propongo que le hagamos una carta para desasnarlo, porque me parece que el escritor peruano-español desconoce algunos datos importantes de la historia argentina. Habría que explicarle, por ejemplo, cómo le fue al país cuando gobernó el populismo y qué consecuencia le trajeron las políticas que él defiende. Empezando por 1945-1955, con el acceso de Perón, clásico populista.

    Entre 1955 y 1963 se aplicaron las políticas antipopulistas.
    Entre 1963 y 1966 volvió el populismo, con un gobierno que anuló los contratos petroleros. Entre 1966 y 1973 reaparecieron las políticas antipopulistas. Pero en el ’73 volvió el populismo hasta la muerte de Perón. Y otra vez el antipopulismo hasta 1983, cuando reapareció el populismo radical. Pero el antipopulismo renació en 1989 hasta 2003. Y, desde 2003, hasta ahora, ¡otra vez! el populismo.

    Habría que proporcionarle cifras que demuestren la marcha de la economía con uno y otro modelo. Y recordarle que los antipopulistas bombardearon Plaza de Mayo, destruyeron la universidad pública y provocaron la desaparición de 30.000 argentinos.

    Y, de posdata, preguntarle, señor Vargas Llosa, ¿cómo puede ser que entidades emblemáticas como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo apoyen a este gobierno populista?


2
El escritor Mempo Giardinelli analiza lúcidamente las alternativas que se despliegan ante la presencia del fundamentalista neoliberal peruano en la próxima Feria del Libro...


    En estos días se discute, en diversos ambientes vinculados con la literatura y la industria del libro, la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año.

    El más reciente Premio Nobel de Literatura es un grande de las letras latinoamericanas, maestro de por lo menos dos generaciones y no sólo en Perú y aquí, sino en el mundo entero. Debiera ser considerado honrosísimo y muy oportuno que una personalidad tan destacada venga a la Argentina a abrir nuestra feria mayor, seis meses después de haber sido galardonado en Estocolmo.

    Sin embargo, esta vez es absolutamente cuestionable que se lo haya invitado a dar el discurso inaugural. Porque se trata, cada año, de un discurso político. Lo cual debería imponer un extremo cuidado a los organizadores, a la hora de invitar a quien lo pronuncie. Y eso es lo que no ha habido en este caso. Por eso estuvo bien Horacio González en su carta, como estuvo bien la Presidenta después. Pero caben otras consideraciones.

    La posición política e ideológica de Vargas Llosa es conocida en todo el mundo como propagandística del más dogmático neoliberalismo; por lo tanto es desaconsejable invitarlo a abrir la Feria, pero del mismo modo que sería desaconsejable invitar a cualquier representante dogmático de cualquier otra posición doctrinaria. Esa es la cuestión central de este episodio.

    Es cierto que el maestro Vargas Llosa hace menos de un año anduvo haciendo y escribiendo declaraciones muy agresivas acerca de nuestro país, nuestros gobiernos y nosotros los argentinos. Fueron declaraciones no sólo provocadoras sino también, y por decir lo menos, desinformadas y prejuiciosas; injustas y gratuitas.

    Nada de eso ameritaría distinguirlo, por lo tanto. De donde invitarlo a abrir la Feria magna de este país y este año es, y otra vez por lo menos, un error. Y una tontería si fuera una decisión ingenua, que no es lo que parece. Porque alguien –ignoro quién o quiénes– parece haber buscado que esta feria, en año electoral, sea una piedra en el zapato del Gobierno.

    Y eso es lo irritante. Porque pone a la Presidenta en un lugar gratuitamente incómodo. Si asiste, se comerá un discurso ofensivo, desinformado y provocador. Y si no va, quedará colocada en un lugar de cobardía.

    Peor aún: si va y escucha y no responde, acabará contrariada. Y si va y escucha y responde (que es lo más probable), entonces la prensa española y la prensa argentina neocolonizada la despedazarán diga lo que diga.

    No hay salida. Y ahí está la trampa.

    Por lo tanto, el problema no es el Premio Nobel Vargas Llosa, cuya consagración fue irreprochable porque en él se premió una estética literaria moderna, innovadora, original y escrita en los márgenes de la civilización imperial. El se prestará a este juego por afinidad ideológica, y porque más allá del enorme narrador que es, también es un cruzado neoliberal, de esos que se espantan ante cualquier gesto o corruptela kirchnerista, pero a Menem le toleraron sin chistar que nos rifara el país, el petróleo, los ferrocarriles, los puertos y la mar en coche.

    Pero si el problema no es Vargas Llosa –que ya que fue invitado debe venir, y hablar, y decir lo que se le ocurra, que es lo que corresponde en un país democrático y en el que sí impera la libertad de expresión–, entonces el problema son las autoridades de la Feria del Libro. Obviamente no todas, porque conozco esa institución a la que respeto desde hace años. Pero alguien ahí, no sé si una interna o algún dinosaurio/a extraviado, ha jugado esta baza inteligente: es difícil, casi imposible oponerse a la idea de un último Nobel, y además latinoamericano, para abrir la Feria.

    Me parece, pues, que simplemente habría que repudiar esta invitación si él viene a pronunciar un discurso político (lo que me parece altamente probable). Y habría que aplaudirla si viene a dictar una conferencia magistral sobre Literatura, materia en la que es docto como pocos y sin dudas deleitará al auditorio. Sería bueno que se conozca desde ahora el título de su discurso, aunque es obvio que luego el maestro Vargas Llosa dirá lo que se le antoje, y en mi opinión no se privará de esgrimir en su texto dardos, estiletes e ironías. Allá él.

    Pero una cosa es una cosa y otra es que alguien parece haber hecho una trampita en este asunto. Para convertir la organización de la Feria del Libro en una especie de Mesa de Enlace intelectual, utilizando la figura de Mario Vargas Llosa, y acaso con su beneplácito. Penoso episodio, si fue así.


3
Para Clarín y La Nación, Vargas Llosa puede venir a nuestro país y decir lo que quiera (los norteamericanos pueden venir con sus aviones y armas y hacer lo que quieran, también). Pero si
criticamos y expresamos nuestro rechazo a las provocaciones del peruano neoliberal somos intolerantes. Atrapado sin salida es la película que propone la gente de Magnetto y compañia.

Nosotros fijamos nuestra posición al respecto. En la nota VARGAS LLOSA y la MIERDA explicamos las razones de nuestro desagrado, no planteamos ninguna censura sino un repudio explícito a quien propagandiza las bondades de la iniquidad y el capitalismo salvajes que tanto daño han causado a nuestros pueblos.

Aclaremos: Don Mario, Tío Mario, Rey Mario, Su Magestad, usted diga lo que quiera, no nos preocupan sus declaraciones, ni el bombardeo mentiroso de los medios.

RES NON VERBA, Mario, eso te decimos, en latin, porque vos sos un tipo culto. El viejo Perón, que era un populista irrecuperable, lo tradujo al castellano para que lo entiendan todos: la única verdad es la realidad... la que venimos construyendo desde 2003.

La consigna es la misma desde hace 200 años. Las luchas intestinas que hirieron la historia con toneladas de líquido rojo y caliente, llenándonos de dolor e injusticias, han tenido los mismos protagonistas, aunque los nombres varíen... unitarios y federales, civilización o barbarie, peronismo o unión democrática... todo se condensa en la dicotomía que nació, se nutrió con nuestros próceres, mártires y heroes: Liberación o dependencia.

Mario juega para la dependencia.


Daniel Mancuso

buscador

Búsqueda personalizada

aguantan

Gaza nos duele

Gaza nos duele

blogs

hermanos

hermanos

blogs N - Z

blogs F - M

blogs CH - E

blogs A - C

incorregibles

incorregibles

en vivo

en vivo
clic en la imagen

medios y democracia

ilumina

ilumina
clic en la imagen

hijos de mierda mal nacidos

hijos de mierda mal nacidos