

No tengo grandes aspiraciones hacia el futuro, sólo dejarle un país más justo a mi hija, y a los hijos de todos los que amamos la Argentina. ¿Y por qué no imaginar una patriagrande grande, soberana, solidaria?
Los últimos 10 años nos devolvieron todas las alegrías que nos habían secuestrado durante los 40 años precedentes. Y vamos por más. Una centuria de felicidad para los suramericanos...
Sólo le pido a dios que la lealtad no me sea indiferente. Honestidad observancia amistad devoción fidelidad adhesión nobleza cumplimiento honradez franqueza hacia mi pueblo, por los que sufren.
Por eso, no quiero ser un viejo de mierda. No quiero devenir en Pino Solanas. Cuando los años blanqueen mi raleada cabellera, intentaré por todos los medios no caer en el pozo de la estupidez. Haré crucigramas y sudokus para ejercitar las conexiones neuronales y ganarle la partida al deterioro cognitivo y los trastornos conductuales, pero no traicionaré mi historia, mis ideales, a mis compañeros que se fueron antes de tiempo por pelearle a la injusticia, a los que reman ahora contra la reacción conservadora.
"Acá hay un proyecto real de poder y, si Cristina desaparece, se parte en 20 pedazos".
La abyecta vejez ajena también duele. ¿Cómo es posible que uno de los jóvenes que filmó a Perón en Madrid, integrante del grupo Cine Liberación, se haya transformado en pregonero de la derecha destituyente, visitante asiduo de los estudios televisivos de Magnetto, socio ideológico de los golpistas blandos del neoliberalismo residual que apedrea a diario al Proyecto nacional y popular?
El ego hipertrofiado es la respuesta. Allí se alojan las células cancerígenas del capitalismo rapaz que enferma las sociedades de esta parte del mundo. Individualismo al palo que boicotea los pensamientos y acciones de conjunto para el bienestar de todos. Todo lo que arman se deshace como pompas de jabón. Efímeros protagonistas de lo fugaz, sus compañeros de ruta los fueron abandonando, en cada brulote naufragado. Pino Solanas, Lilita Carrió, y tantos otros personajes mediáticos insuflados por el multimedios apropiador eligieron ser cómplices de los cómplices y hacedores de la tragedia argentina.
“Giraron a la derecha sin poner el guiño”, dicen sus exmilitantes.
“¿Acaso no fue Rodolfo Terragno el que comenzó con el desguace de los ferrocarriles durante el gobierno de Raúl Alfonsín? ¿Cómo después de haber hecho un testimonio histórico con películas como “Argentina latente”, “Memorias del saqueo”, “La dignidad de los nadies”, denunciando el vaciamiento de Menem y De la Rúa junto a Cavallo, ahora Pino termina uniéndose con Alfonso Prat Gay, Rodolfo Terragno y Ricardo Gil Lavedra?”, pregunta Jorge Selser, excompañero de fórmula de Pino Solanas en los comicios del 2011 y legislador porteño.
La sangría continúa...
Patético. Pero ni siquiera tienen la estatura para que se los acuse de infames traidores a la patria, sólo serán vapuleados por los vientos de la historia como la hojarasca. El pueblo no recuerda a las alimañas.
Los últimos 10 años nos devolvieron todas las alegrías que nos habían secuestrado durante los 40 años precedentes. Y vamos por más. Una centuria de felicidad para los suramericanos...
Sólo le pido a dios que la lealtad no me sea indiferente. Honestidad observancia amistad devoción fidelidad adhesión nobleza cumplimiento honradez franqueza hacia mi pueblo, por los que sufren.
Por eso, no quiero ser un viejo de mierda. No quiero devenir en Pino Solanas. Cuando los años blanqueen mi raleada cabellera, intentaré por todos los medios no caer en el pozo de la estupidez. Haré crucigramas y sudokus para ejercitar las conexiones neuronales y ganarle la partida al deterioro cognitivo y los trastornos conductuales, pero no traicionaré mi historia, mis ideales, a mis compañeros que se fueron antes de tiempo por pelearle a la injusticia, a los que reman ahora contra la reacción conservadora.
"Acá hay un proyecto real de poder y, si Cristina desaparece, se parte en 20 pedazos".
La abyecta vejez ajena también duele. ¿Cómo es posible que uno de los jóvenes que filmó a Perón en Madrid, integrante del grupo Cine Liberación, se haya transformado en pregonero de la derecha destituyente, visitante asiduo de los estudios televisivos de Magnetto, socio ideológico de los golpistas blandos del neoliberalismo residual que apedrea a diario al Proyecto nacional y popular?
El ego hipertrofiado es la respuesta. Allí se alojan las células cancerígenas del capitalismo rapaz que enferma las sociedades de esta parte del mundo. Individualismo al palo que boicotea los pensamientos y acciones de conjunto para el bienestar de todos. Todo lo que arman se deshace como pompas de jabón. Efímeros protagonistas de lo fugaz, sus compañeros de ruta los fueron abandonando, en cada brulote naufragado. Pino Solanas, Lilita Carrió, y tantos otros personajes mediáticos insuflados por el multimedios apropiador eligieron ser cómplices de los cómplices y hacedores de la tragedia argentina.
“Giraron a la derecha sin poner el guiño”, dicen sus exmilitantes.
“¿Acaso no fue Rodolfo Terragno el que comenzó con el desguace de los ferrocarriles durante el gobierno de Raúl Alfonsín? ¿Cómo después de haber hecho un testimonio histórico con películas como “Argentina latente”, “Memorias del saqueo”, “La dignidad de los nadies”, denunciando el vaciamiento de Menem y De la Rúa junto a Cavallo, ahora Pino termina uniéndose con Alfonso Prat Gay, Rodolfo Terragno y Ricardo Gil Lavedra?”, pregunta Jorge Selser, excompañero de fórmula de Pino Solanas en los comicios del 2011 y legislador porteño.
La sangría continúa...
Patético. Pero ni siquiera tienen la estatura para que se los acuse de infames traidores a la patria, sólo serán vapuleados por los vientos de la historia como la hojarasca. El pueblo no recuerda a las alimañas.