En el reino del revés, reina la confusión y el desánimo. Inundados de dispositivos electrónicos que nos dicen cómo pensar, qué sentir, a quiénes odiar,
distraídos por la inundación de noticias falsas, vivimos recluídos en nuestro individualismo consumista, vigilados por la big data, perdidos en el placer onanista de la pantallita y las redes sociales alusinógenas.
En Argentina, en 2019 habíamos creído que al vencer a Macri y sus secuaces, volvería la paz, pero nos equivocamos. Llegó la pandemia y los neoliberales devinieron en derecha rabiosa, golpista, genocida. Siempro fueron eso y más, pero a veces unx se olvida. En 1955, Bombardearon la Plaza de Mayo sobre la población civil. En 1976, institucionalizaron la tortura, secuestro, desaparición y exterminio de cualquiera. Pero la irrupción de la democracia en 1983 nos hizo creer que algo cambiaba. Otra desilusión...