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domingo, 12 de noviembre de 2017

¿QUIÉN SE ACUERDA DE LUCAS CABELLO?










Lucas Nahuel Cabello nació en el barrio de La Boca. Tenía 20 años cuando, en noviembre de 2015, un agente de la Policía Metropolitana efectuó 3 disparos que lo dejaron sin caminar de por vida. El caso tomó inmediato conocimiento público. Desde la policía hablaron de “legítima defensa”, los medios repitieron despectivamente que era un “trapito”, y María Eugenia Vidal justificó el accionar policial, tergiversando los hechos. Ahora, en los medios de confusión, nadie recuerda a Lucas y su tragedia.

Ricardo Ayala, el POLICIA agresor, disparó tres veces sin emitir palabra e inmediatamente volvió a su lugar de patrulla. Fue gracias a un vecino, quien lo subió a su auto, que Lucas pudo llegar al Hospital Argerich, donde fue atendido de urgencia. Actualmente tiene una de las balas alojada en la médula y continúa el proceso de rehabilitación...



Carta de Lucas:

Durante mis primeros 6 años, me tocó vivir en el “Barrio Chino” de La Boca y después nos mudamos junto a toda mi familia a la calle Martín Rodríguez, donde no me tocó morir de casualidad, el día que me fusilaron, el día que tres balazos me dejaron acá, sentado en esta silla, escupiendo estas líneas.

Como mi mamá tenía un buen trabajo, decidió mandarme hasta segundo grado en la escuela privada William Morris, pero finalmente terminé la primaria en la escuela pública Nº 1. ¡Y cómo olvidarme! Horas y horas jugando a la pelota con mis amigos. Jugando. A la pelota. Con mis amigos.

Cumplidos los 10, empecé a cuidar coches con un vecino, porque nos pareció una buena idea, mientras jugábamos a las cartas y a las bolitas en la esquina de mi casa, donde había un restaurante que siempre me llamaba la atención: no podía creer cuánta gente de traje iba a comer ahí. ¡Y qué coches! Siempre fui fanático de los autos. Por eso, a los 14, entré a trabajar en un taller mecánico durante la secundaria, pero el 29 de mayo de 2013, cuando nació mi hija, decidí dedicarme de lleno al laburo. Desde entonces, tuve muchos empleos: albañil, paseador de perros, ayudante de cocina, repartidor, kiosquero... Aprendí a darme maña, para todo.

Y sí, antes de recibir estos disparos, había empezado a trabajar de trapito.

Hice un arreglo de palabra con el dueño del restaurant Il Matterello, en la esquina de mi casa, donde alguna vez le cuidé el auto a Tinelli, Palermo, Arruabarrena… Todas las noches, laburaba de 19 a 2 de la madrugada y, aunque a veces la gente se iba rápido, otras se quedaba tomando vino y charlando, así que yo me quedaba cerquita de la ventana, suplicando: “Dale, salgan, que me estoy cagando de frío”.

Con el paso del tiempo, la Policía empezó a hostigarme o directamente echarme, aduciendo que no podía cuidar autos en la vía pública. Sin embargo, el dueño del restaurante me dijo: “Cuando te paren, vos avisame a mí, que yo les explico”. Y así sucedía. Mi vida no era simplemente estupenda y, si bien por momentos la pasamos muy mal, porque no teníamos nada, nunca jamás se me pasó por la cabeza salir a robar, ni para darle de comer a mi familia. Hice las cosas bien. Pero me pegaron tres tiros.

No me olvidaré más. No puedo. Fue la tarde del 9 de noviembre de 2015, a las 2 de la tarde, cuando estaba con mi hija y su mamá, Camila. Aquella vez, como otra, no teníamos comida. Y entonces fui a la panadería de la esquina, porque tengo la mejor onda con la panadera, pero al salir, el oficial Ayala estaba parado en la puerta de una casa vecina, donde había una consigna familiar por un conflicto entre dos personas. No era siempre un mismo policía. Me miró de arriba abajo. Le pregunté “¿Qué pasaba?”. Me respondió: “Nada, andá”. Crucé la calle y entré a la panadería. Saludé a la mujer. Charlamos un rato y antes de irme me regaló una bolsita con pan para mi hija, además de dos sanguches fiados. Cuando salí, lo volví a ver y cruzamos miradas, pero no nos dijimos nada.

Seguía parado en el mismo lugar. Y cuando estaba por entrar a mi casa, me advirtió: “Cuidado, ojo con lo que vas a hacer”. No me quedé callado: “¿Vos estás loco?”, le respondí. Y empezamos a discutir, subiendo el tono, porque yo no estaba dispuesto a dejarme humillar así. “Yo puedo hacer lo que quiera, porque soy policía”, me dijo. Y yo le contesté otra vez: “Si vos fueras policía, estarías en la calle corriendo a los chorros, no metido en una casa, jugando a la play”. Yo lo sabía porque solía visitar a mi vecino, para comer unas pizzas o tomar un Gancia.

“Callate, callate y metete adentro”.

Para mí, la discusión terminó ahí.

Para él, no.

Entré al pasillo de mi casa y, al llegar al hall, escuché un paso fuerte en el escalón de la puerta. Di media vuelta y Ayala me estaba apuntando en la cara. No me dijo ni una palabra. Tiró.

Sentí el tiro penetrándome la pera. Y los oídos me empezaron a zumbar. Fuerte, muy fuerte. Cada vez más fuerte, como si mi cabeza estuviera a punto de estallar. Caí y me golpeé el cráneo contra el piso. Por unos segundos, sólo escuché un “i” continuo en mis oídos. Y después no sentí nada más.

No puedo sacarme de la mente el recuerdo del arma cuando martilla, en ese movimiento que hace para adelante y para atrás, como se ve en las películas. Ya estaba en el piso, cuando el policía se me acercó y me efectuó otros dos disparos. Camila salió del departamento y me levantó. Mi hermana le pidió ayuda al mismo tipo que me había disparado. ¿Qué se iba a imaginar cómo me acababa de fusilar?

Nunca voy a comprenderlo, no me entra en la cabeza. Yo jamás le tiraría a una persona, y menos estando en el piso. Si hubiera querido llevarme en cana, me hubiese pegado un tiro en la pierna. Pero no, quería matarme. Walter, mi vecino de enfrente, me subió a su coche y me llevó al hospital Argerich. Recuerdo el viento dándome en la cara. Escuché bocinazos, gritos y después más voces. “Apurate, apurate”, decía uno. “Un médico, un médico”, decía otro, más allá. No sé cuántos días estuve hasta que volví a despertar, pero ahí estaba mi papá. Le dijeron que podía quedar “sordo, ciego y mudo”. Me durmieron y me llevaron a traqueotomía. De mi estancia en el Argerich, no me acuerdo nada más.

Todavía tengo esa bala acá, alojada en la médula. Hay riesgo si se opera y, así, la bala está encapsulada. Tal vez, una vez que me saquen la traqueotomía, me coloquen una plaquetita para fijar dos vértebras fracturadas, pero eso llevará tiempo, porque no tengo fuerza ni para toser…

Y a veces, me falta el aire.

Pasan los días, pero no entiendo, no entenderé jamás. Me resulta increíble cómo un hecho provocado por un agente de la Metropolitana puede ser peritado por la misma Policía Metropolitana que lo cobija y no por una fuerza que pueda, al menos en teoría, obrar con mayor objetividad. ¡Fue esa Policía la que montó un cerco humano alrededor de mi casa, para sacarlo a Ayala! No lo taparon, para detenerlo. Lo taparon, para llevárselo.

Para colmo, buscando al supuesto “policía herido”, reventaron la puerta de mi casa, donde se quedaron durante 3 días, sin dejar entrar ni a nuestra propia familia, mientras María Eugenia Vidal informaba por televisión que yo había llegado al hospital caminando por mis propios medios...

Hasta el día de hoy no puedo caminar.

Ahora me espera una vida muy diferente. Desde el 1 de diciembre estoy en la clínica de rehabilitación Ciarec, ganando un poco más de independencia, a fuerza de ejercicios y terapia ocupacional. Pude volver a escribir y dibujé para mi hija con la mano derecha, a pesar de ser zurdo. Quiero recuperarme tanto como se pueda y por eso trabajo día a día para mantener el torso, mover las manos y fortalecer mis brazos. Quiero hacerle upa, otra vez.

Voy asumiendo, poco a poco, que no volveré a caminar.

Y algunos días sí, digo: “La concha de la lora, no puedo seguir así”, porque extraño mi vida anterior. Pero hay otros días donde pienso: “Ahora, viejo, ¡a recuperarte al gimnasio!”. Mi familia me levanta cuando estoy muy bajoneado, aunque debe ser mucho más duro para ellos, que para mí.

Y por ellos, por ustedes, por todas las personas que todavía me esperan, voy a volver.

No sé cómo, ni cuándo, pero voy a volver.

A mi barrio.






"Lucas Cabello agoniza, María Eugenia Vidal miente"

nota realizada el 12 /11/2015, en el programa A pesar de todo, por RLV Radio La Voz  (www.rlvradio.com.ar)




Carolina, la madre de Lucas Cabello, el joven de 20 años baleado por un efectivo de la Policía Metropolitana, difundió una conmovedora carta, donde pide “un milagro” para su hijo, quien permanece internado en grave estado de salud.

La mujer, a través de una misiva publicada por La Garganta Poderosa, exigió además a la gobernadora electa de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, que “se rectifique” de sus dichos acerca de que “se trató de un caso de violencia de género”...





Daniel
Mancuso
 


martes, 1 de abril de 2014

ASESINOS ANÓNIMOS











Dale, Francisco, mandales un mensaje sobre el respeto a la vida. Si un genocida, asesino serial como Jorge Rafael Videla tuvo la oportunidad de un juicio justo, un pibe chorro, al menos, merece que no lo maten a patadas en el suelo, mientras un montón de cobardes lo escupen como a un pedazo de mierda. Y a lo mejor algún cura, algún obispo, algún diputado opositor se escandaliza y clama por la paz social, y no dice... «La gente en la calle dice 'que se vayan', la gente en la calle dice 'los quiero matar'... la gente en la calle dice 'a ver si los derrumban», y sale a declarar que la violencia está mal, que engendra más violencia, y que no soluciona los problemas.

Vos que le pegaste al pibe indefenso, lo empujaste, lo pisaste, y te babeaste con la sangre que manchaba la vereda, sabés que sos un asesino.  Tenés miedo. Sos un miserable, aunque querés convencerte de que tenés razón, que hiciste bien en ser parte de la jauría. Encendés la tele y te intoxicas con los noticieros para darte ánimo. A lo mejor zafás y ningún juez te mete en cana, y escapás por los vericuetos de la impunidad y el anonimato. Pero sabés que son un asesino. Vos sos el delincuente, la cosa en el suelo es la víctima. Cuando duermas, cuando juegues con tu hijo, cuando mires a tu esposa, aparecerá el rostro rojo machucado deforme, el cuerpo mutilado por las piñas, arañazos, puntapiés, insultos... de los héroes anónimos.

La carne vapuleada será tu pesadilla en el espejo, y cuando una gotita de sangre brote en la afeitada, volverán los gritos y los ayes, estarás acorralado, te pondrás rojo de vergüenza...  a ese no le podés mentir.

Che, ya que sos tan valiente, amable justiciero, por qué no vas a la casa de Domingo Cavallo y le hacés chas chas en la cola. O a la de una larga lista de ladrones de piel muy blanca.

El Estado no está ausente. La inseguridad es que gente como vos ande suelta por la calle. El amor, el respeto, la solidaridad, la prudencia, la democracia, están ausentes... en tu vida.




















Daniel
Mancuso





lunes, 31 de marzo de 2014

¿LA VIDA NO VALE NADA?

















«Efectivamente, yo vi el charco. Le sangraba la boca y creo que la cabeza tambien».


La violencia se cuela por la grieta. Ora líquida, ora pegajosa, nos mancha el corazón y envenena la sangre.Y después, a escupir odio macerado en las alcantarillas del miedo y la estupidez.  


“Por suerte la policía llegó tarde y le dio un buen tiempo para matarlo a patadas; vi vecinos quemándolo con cigarrillos; ojalá alguno le hubiera cortado las manos”, dicen orgullosos por feisbuc. La propiedad privada sigue siendo el valor más caro para algunos imbéciles, y la vida pasa a segundo plano, cuando de negros, piqueteros, chorros, bolivianos, o pobres se trate. "Al enemigo no justicia", proclaman. "Salvo mi familia son todos enemigos", militan cotidianamente, al volante, con la sirvienta, o en la cama. Son asesinos potenciales por pensamiento, palabra obra y omisión. Los otros no son personas, son una cosa que no merece piedad, ni justicia.


«Ahora dicen que no fue tal violencia. Yo vi a la gente como le decian que lo maten. Es terrible pero verdad».


El candidato presidencial se fue a Estados Unidos a contarle a los yanquis que él es un buen cipayo y "es derecho y humano", y que ama el libre mercado. Coquetea con el narcotráfico y la corrupción, pero habla de "la inseguridad" para la gilada y revuelve el avispero. Los multimedios amplifican, los tilingos repiten. El miedo crece.



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Justicia lenta no es justicia, dicen en el barrio. El problema de "la inseguridad" es un tema complejo que excede los límites de estas reflexiones, pero podríamos arrimarnos al análisis de lo que sucede con la justicia cuando se tergiversan los conceptos y se olvida la Constitución nacional. La famosa frase "entran por una puerta y salen por la otra" es un invento de la criminología mediática, que ha ganado consenso en las mentes y los corazones de la población manipulada por las usinas desinformativas y formadoras de opinión. La "mano dura" pretende llevarse puestos los derechos y garantías en nombre de la "seguridad". La justicia siempre es garantista porque la Constitución lo es. Sin garantías viviríamos como cuando los generales Uriburu, Aramburu, Onganía o Videla asaltaron el poder y nos pisotearon los derechos, nos machucaron la vida y masacraron a nuestros mejores hermanos y hermanas...


«Felicito a cada uno de mis vecinos, orgullosa de mi barrio, la próxima les cortamos las manos en la plaza delante de todos, como en la época medieval».



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LINCHAMIENTO tiene su origen en el vocablo inglés lynching, al parecer originado a partir del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto...

La primera, que se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV, quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo del asesinato de un visitante español. La segunda teoría, se refiere a Charles Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de una banda de conservadores (tories) sin dar lugar a juicio. Sea como sea, hasta para ser discriminadores, violentos, y estúpidos nos han colonizado el lenguaje.



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Hoy, tilingos y gorilas, contreras y opositores, idiotas y papagayos, demuestran que el consenso nacional es posible. En unas cuantas palabras ─una docena tal vez─ concentran su cosmovisión de la Argentina, que en cada acto, cada conversación, se desparrama entre las fuerzas vivas de la comunidad. "No se puede vivir más... nadie hace nada... nadie nos defiende... todos roban... etcétera...". Aprenden las nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida (la política, la economía, la religión, la ciencia, la moral, la filosofía), mirando la televisión.

El Weltanschauung reaccionario es un territorio simbólico que abreva en las aguas de las ideologías dominantes, en los medios masivos de desinformación masiva y en los corazones colonizados. Es un cultivo perenne que se nutre de cuanta paparruchada ande por ahí; obstinado y resistente, no le hace asco a nada.



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El publicitario Gabriel Dreyfus en televisión... opinó sobre la delincuencia y aportó como solución: "Yo quiero que los liquiden a todos".





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Daniel
Mancuso







viernes, 6 de diciembre de 2013

LA CASONA DE LANÚS
















Hoy tendría 27, estaría en las calles fatigando la vida, reclamando justicias, enhebrando porvenires posibles, repartiendo besos y sonrisas a las pibas en flor. Pero se fue una madrugada bajo una lluvia de golpes. 

Hoy sonríe y nos dice que no aflojemos, está con nosotros, en la lucha cotidiana de su padre, Oscar Castellucci, uno de los nuestros, junto a toda su familia. Y su memoria nos empuja hacia adelante,  a trabajar y pelear para que la Argentina no pierda a sus mejores hijos en la violencia absurda de la noche, la discriminación y los negocios sucios.





(NOTA PUBLICADA el 6 de enero de 2011)

Recuerdos. La última noche que fui a bailar a La Casona hacía mucho calor. Yo no tenía plata para comprarme una gaseosa (el único que tomaba alcohol era mi amigo Rodolfo, que tiempo después murió con una cirrosis que traía a cuestas hacía muchos boliches), así que íbamos de la pista al baño (a tomar agua), del baño al parque, del parque hacia adentro, y vuelta a empezar, siempre tratando de enganchar algo entre la multitud, apretados, sonriéndole a alguna piba, a los empujones, tratando de llegar a los lentos acompañados (todavía había lentos en mi época, y ese era el momento del apriete, del levante seguro). El tema que viene a mi memoria mientras deambulaba por la disco, esa noche, es another brick in the wall (parte 2), de Pink Floyd (We don't need no education / We dont need no thought control... ).






Desde 1977, fue el boliche más importante de Lanús, y me animaría a decir de la zona Sur, durante años, hasta que 2 patovicas (Jorge Luis Romano y José Segundo Linqueo Catalán) asesinaron al joven Martín Castelucci, de 20 años, en 2006, y clausuraron la discoteca que, entonces fue rebautizada como la Casona del terror.


Luego de una larga y penosa batalla judicial y comunicacional, la familia de Martín logró que la causa no se caiga y que Atilio Amado vaya a juicio oral...

    El juez Esteban Bachini, a cargo del Juzgado de Garantías Nº 6 de Lomas de Zamora, resolvió no hacer lugar a la excepción de falta de mérito planteada por la defensa de Atilio Amado, dueño y gerenciador de la disco “La Casona”, que permanece clausurada desde hace 4 años cuando fue asesinado el joven Castelucci; por lo que deberá sentarse en el banquillo acusado de homicidio. Por el crimen ya fue condenado uno de los custodios del local, José Segundo Linqueo Catalán. 
    Catalán fue condenado por homicidio en el proceso de otra investigación que fue ratificada por la Cámara de Casación bonaerense, cuando le aumentó la pena a 11 años y nueve meses de prisión. La familia Castelucci, desde entonces, reclamó por la responsabilidad de Amado por ser “el garante de la seguridad de los que asistían al espectáculo que convocaba”. 
    En la resolución, emitida el 22 de diciembre, del juez Bachini se señala que los dichos de los testigos Gastón Goncalvez y Santiago María Zamborini, integrante y manager del grupo “Los Pericos”, respectivamente. “Los dichos de estos dos testigos han sido contundentes en cuanto afirmaron -entre otras circunstancias- el carácter de Amado de organizador del funcionamiento de la discoteca, el discriminatorio sistema de admisión, y el uso de violencia extrema sin motivo alguno contra los asistentes a ese lugar por parte del personal de seguridad de dicho establecimiento, los que actuaban bajo las órdenes del imputado", indicó el juez. El documento judicial agrega que Amado "veía lo que sucedía y lo encontraba correcto, diciéndole a los músicos -ante la petición de éstos para que cesara esa agresión física contra los concurrentes- que la golpiza no se iba a detener y que él era el dueño del local bailable. La violencia fue tal que los músicos detuvieron el espectáculo y se retiraron del lugar". Además, según el juez Esteban Bachini, Zamborini precisó que las directivas de pegar dadas por el encargado y los consecuentes golpes de los patovicas contra el público, pareció ser una manera de actuar normal dentro del funcionamiento del local. "Esta percepción del testigo se confirma con lo sucedido con Castellucci y los diversos relatos “ut supra” mencionados (...) Tales órdenes fueron dadas a estas personas, que poseían una aptitud física y técnica en la violencia que podían -y pudieron como se vio- llevar a la muerte”, resalta la resolución. Con su decisión, el juez Esteban Bachini ratifica el pedido de elevación a juicio que hiciera, a principios de este año la fiscal doctora Marcela Ruíz, quien también consideró suficientes los elementos que figuran en la causa para hacer la imputación por homicidio.



Lo patético de esta historia es que sigue habiendo muertos a causa de los golpes de los patovicas a pibes indefensos. El pasado 24 de diciembre, vecinos indignados incendiaron un boliche en Rafael Castillo, la discoteca Las Vegas, ubicada en Carlos Casares y Chavarría (La Matanza), en repudio de una violenta golpiza que habría recibido un adolescente de 14 años por parte de un patovica.

Parece que no alcanza con la ley de los patovicas porque sigue habiendo discriminación, violencia y muertes, a manos de estos idiotas anabolizados...

  • Una encuesta del Inadi, realizada entre diciembre de 2006 y diciembre de 2008 sobre la percepción de los lugares donde más se discrimina, revela que los boliches bailables lideran la tabla, con el 57,8 por ciento de las respuestas positivas. La ciudad de Buenos Aires ostenta el peor número: 73,5 por ciento; la provincia de Buenos Aires está segunda con el 66,3. Muy pocas denuncias llegan al Inadi, ya que no siempre resulta fácil probar la existencia de una franca actitud discriminatoria por parte de los patovicas.


Cuando yo era adolescente no había estos patovicas golpeando y matando. Recuerdo haber ido a bailar con mis amigos a Kamote (Lanús), Mi Club (Banfield), Club Ducilo (Berazategui), Regatas de Avellaneda, Bon Ami (Banfield), Elsieland (Quilmes)... los señores de la puerta eran tipos grandes a los que les teníamos respeto porque eran mayores y tenían bigote, nada más.

El , de la mano de Menem y sus secuaces, impuso la moda de estos energúmenos en las puertas de los lugares nocturnos, bares, restaurantes y otros, quizás como reflejo de lo que sucede en yanquilandia. Se suma la inescrupulosidad de los empresarios que se vieron cebados por la impunidad y la desmesura que imperaba, la desidia de pizza con champagne que embebió la década infame noventista.

Y además, una parte importante de los pibes perdió el rumbo, se ponen en pedo antes de entrar al boliche, chupan inconcientemente como marranos, los padres no existen, quizás preocupados por pagar la cuota del plasma, y así, la negligencia sobre la propia vida se hizo costumbre en grandes sectores de la juventud, de la sociedad en general, derramando cierta peligrosa indiferencia por la vida, propia y ajena ( vea MUERTOS VIVOS). La insolidaridad se adueñó de la trama social hasta extremos alarmantes, en algunos casos, y plantea una asignatura más para agregar en la larga lista de problemas a vencer en la batalla cultural en marcha.


Hay más info en AC Martín Castellucci






Daniel
Mancuso

miércoles, 25 de septiembre de 2013

AGUANTE LA DERECHA SOCIALISTA









Como cuando Fernando de la Rua se metió con la merluza, el exgobernador de Santa Fe, HERMES BINNER, metió la pata otra vez. En un reportaje radial, se refirió a la migración que formó los barrios marginales de Rosario con ciertas afirmaciones xenofobas (el inconciente nunca se equivoca) y desató la indignación ciudadana.


Habló de la Soja, pero no dijo nada de cuando recibió a los que cultivan soja, allá por la 125, cuando los patrones del campo que expulsan a los pobres sistemáticamente, se revelaron (y no querían dejar de ganar en dólares con sus exportaciones millonarias).


El amigo de VICTORIA TONTA sigue profundizando su genial oxímoron de un socialismo de derecha bien progre, a la argentina, como lo hace a diario su compañera de fórmula 2011, la excandidata  a vicepresidenta NORMA MORANDINI, la amiga de Magnetto.


«Vienen de otras provincias, vienen aquí permanentemente. Bueno, vienen paraguayos y bolivianos, ¿no?, pero básicamente son de las provincias argentinas. Acá hay barrios enteros de chaqueños, tenemos cuatro barrios extraordinariamente grandes enteramente de tobas, que vienen corridos porque la soja los desplazó de su terreno. Y ésa no es una política que se pueda solucionar desde Rosario, hay que solucionarlo desde Buenos Aires».


NO ACLARES QUE OSCURECE...


«Hay que enmarcarlo dentro de un país, no dentro de una ciudad. Fíjese que todos los barrios que se han armado en Rosario son gente que ha migrado y son argentinos corridos por la necesidad de comer todos los días, no es poco. Creo que es un tema que hay que abordarlo desde el sector nación, que es el que maneja la política económica del país».


















Daniel
Mancuso





viernes, 16 de agosto de 2013

¿A QUIÉN LE HABLA CHICHE DUHALDE?










«Debería contemplarse en el debate nacional, si la mujer está preparada per se, con sus características, con sus condiciones y convicciones para la política, o si simplemente va a acompañar el proyecto de alguien»


Hilda González de Duhalde ("Chiche" para sus íntimos) fue senadora de la Nación. Y es ejemplo de la actitud de algunas mujeres en la sociedad actual.


Su odio hacia la Presidenta la desnuda como machista irredenta, castigando a su propio género a la violencia real y simbólica que padece cotidianamente. La actitud de los hombres no ha cambiado mucho en los últimos siglos, la violencia que se ejerce sobre nuestras compañeras, amigas, esposas, hijas, es enorme.


Todo su veneno verbal fue para nuestra Presidenta. "Chiche" no hace nada inocentemente, y si lo hace ahora es evidente que busca un rédito electoral: aportar a la derrota del kirchnerismo, ser funcional a los intereses del establishment. No puede analizarse a Cristina separada de la sociedad en la que se desarrolla como mujer y jefa de Estado. Una sociedad hipermediatizada, con una catarata de mensajes machistas que cosifica a las mujeres y las degrada permanentemente los 365 días durante décadas. Así, muchas se ven obligadas a hacer cosas idiotas como operarse y operarse para evitar el paso del tiempo y otras cuestiones de maquillaje hipertecnologizado para la mujer "pensada".


LAS TETAS


Algunas mujeres son mas violentas y machistas que nosotros. Una sociedad que repite patrones de conducta de generación en generación, con evidente privilegio hacia los varones. Una verdad de perogrullo alcanza: ellos pueden tener sexo con muchas mujeres, ellas no pueden viceversa porque serían putas irredentas...


MACHISMO FEMENINO



«Este ejemplo de mujer ejerciendo el poder (Cristina) que se maneja más por su lóbulo emocional que con el racional, debería manejarse con los dos, no nos hacer quedar muy bien a las mujeres ejerciendo el poder. En la Argentina, va a ser muy difícil a la mujer alcanzar altos estamentos después de esta nefasta experiencia»


La esposa de Eduardo Duhalde "el malo" le habla a los violentos, a los fascistas, a los reaccionarios, a los gorilas, a los machistas, a los conservadores, a los golpistas, a los golpeadores, a los tratantes y secuestradores, al que quiere a Videla y al que no lo quiere, a los violadores, a los proxenetas, a los caceroleros, a la clase media tilinga, a los que miran a Lanata, a los que hacen Fuck you... y busca sembrar allí su semillita vieja, que añora el pasado nefasto que tuvo al matrimonio Duhalde como protagonista trágico.











Daniel
Mancuso



miércoles, 26 de diciembre de 2012

MACHISMO FEMENINO








Ya en el título, la pregunta está cargada de machismo. Como si las decisiones y el coraje fueran patrimonio masculino...

Laura Gambale firma la nota ¿Cristina feminizó al poder o ella se masculinizó?, publicada en Perfil, donde se escuchan opiniones de distintas mujeres analizando la actitud de la Presidenta para con su propio género y las problemáticas de las mujeres en relación al machismo imperante. Pero a través del texto se encuentra un maniqueismo inconducente que no ilumina el camino a las soluciones. Antes de opinar, algunas opositoras tendrían que desprenderse de ciertos prejuicios.

 Lo que no investiga la nota es la actitud de las mujeres en la sociedad actual. La de los hombres no ha cambiado mucho en los últimos siglos. No puede analizarse a Cristina separada de la sociedad en la que se desarrolla como mujer y Presidenta. Una sociedad hipermediatizada, con una catarata de mensajes machistas que cosifica a las mujeres y las degrada permanentemente los 365 días durante décadas. Algunas mujeres son mas violentas y machistas que nosotros. Una sociedad que repite patrones de conducta de generación en generación, con evidente privilegio hacia los varones. Una verdad de perogrullo alcanza: ellos pueden tener sexo con muchas mujeres, ellas no pueden viceversa porque serían putas irredentas...



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Dice Eugenio Raúl Zaffaroni: «El feminismo ha aportado dos conceptos que hoy son de uso corriente y sin los cuales nos faltarían letras claves en el abecedario que usamos para describir la jerarquización naturalizada que nos vende el poder planetario: son el de patriarcado y el de género.

»Por patriarcado se entiende, por decirlo claro, el dominio  machista y todas sus implicancias.  El género destapa la principal trampa del patriarcado: la confusión de sexo con la de rol asignado. El sexo es algo anatómico, pero el género no tiene nada que ver con la anatomía. La mujer tejiendo, cocinando, esperando al marido, cosiendo, no tiene nada de sexual, sino que es un conjunto de roles culturalmente asignados por el poder patriarcal. Y eso es el género.

»Siempre ha llamado la atención que el sistema penal se ocupara casi exclusivamente de los hombres, pero no tiene nada de extraño: en el ejército de la sociedad jerarquizada, a la mujer la controlan los sargentos, y a estos los controla el poder punitivo, que sólo se ocupa de las mujeres que se rebelan a los sargentos. Este el programa originario que proviene de la edad media y que con matices se mantiene vigente». (La cuestión criminal, pag. 184, 185)

¿Cuál es el mensaje subliminal que recibe el nene en relación a la nena que tiene al lado?  En la nota, pareciera que todas las soluciones estuvieran al alcance de la mano de una funcionaria circunstancial que ejerce un mandato, pero lo descontextualiza de modo flagrante, y la responsabiliza de todos los males por pensamiento, palabra, acción u omisión. Una simplificación rudimentaria. Habría que preguntarse: ¿Por qué las adolescentes casi se ofrecen a los varones con sus cuerpos como instrumento para vincularse afectivamente? ¿por qué aceptan la cosificación mediática consuetudinaria que invade pantallas y portadas? ¿por qué se someten a la violencia verbal, física y simbólica que abunda en las escuelas, barrios y trabajos? ¿por qué reproducen los modelos estereotipados por la publicidad y la mercadotecnia?



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Leamos unos extractos de la nota...



Feministas y especialistas en género consultadas por PERFIL debaten acerca del modelo de liderazgo que encarna Cristina y acerca de su compromiso (o falta de éste) con los derechos femeninos. Además, realizan comparaciones con sus pares del Mercosur: Dilma Rousseff, que gobierna Brasil, y Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile.

Norma Morandini, periodista, escritora y senadora por el Frente Amplio Progresista, postula que “la nueva mujer es la que no grita, ni llora, sino que persuade con su argumento. Como los hombres, Cristina también busca el sonido de los aplausos, en ellos por vanidad, en nosotras por inseguridad, para buscar aprobación”

Por el contrario, para María José Lubertino “Cristina es una mujer decidida, de carácter fuerte y no por eso poco femenina”, que “no necesita adoptar rasgos masculinos del poder para que la respeten”. Discrepancias al margen, tanto Morandini como Lubertino coinciden en que la gran deuda de la Presidenta es “el tratamiento efectivo del aborto legal”.

El orden patriarcal. Dora Barrancos, directora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), cree que “el poder político tiene una tradición y una legitimidad que proviene del orden patriarcal y, por eso, que una mujer llegue a esas funciones tan relevantes sin duda tiene repercusiones. No tengo dudas de que más allá de la opinión que se tenga acerca del gobierno de Cristina Kirchner, la historia cambia bastante: una mujer reelecta por su desempeño en la primera magistratura no resulta inocua a los imaginarios colectivos”. Barrancos no cree que Cristina se haya “masculinizado” para acceder al poder presidencial, como señalan algunas feministas. “Para nada es así, enfatiza, a menos que medien los preconceptos, como cuando surgió el feminismo. Una mujer decidida es, sobre todo, una mujer”.

Norma Morandini, en cambio, critica a la Presidenta su concepción de “poder personalista, autoritaria, que ya en sí misma es la mejor respuesta a que ella no encarna un modelo nuevo, moderno de mujer en el poder, más democrático e igualitario. Pero no creo que ella gobierne como un hombre, al revés, creo que los hombres no saben qué hacer con su estilo personalista. Ella es igual a los hombres en la palabra, opuesta a la mujer que teme a hablar en público. Fuimos educadas para el susurro, debimos gritar para que nos escuchen, pero ahora que las leyes y el mercado nos legitiman, tenemos la fuerza de los argumentos”.

Avances por decreto. Desde Paraguay, María Angélica Cano, dirigente política y feminista, afirma que “el hecho de tener una presidenta mujer no significa que las desigualdades y las discriminaciones por razones de género hayan terminado por decreto. No es suficiente que las mujeres estén presentes en puestos políticos, es necesario que representen e incorporen la perspectiva de género, y favorezcan relaciones más igualitarias. Dentro de este contexto de análisis, Cristina Fernández, si bien transforma esquemas muy tradicionales, patriarcales, no creo que con su posicionamiento político conlleve un avance sustantivo en relación a los compromisos de género”.

Para la feminista Carmen Colazo, por el contrario, existe “un avance real”, con “un cambio de estereotipo al frente del Estado. Cristina es una mujer femenina e inteligente que sabe ejercer el poder”, afirma. “La política de ella no difiere mucho de la de un presidente hombre. No obstante, es importante decir que por el sólo hecho de ser una presidenta mujer rompe con los estereotipos de género en el poder, favoreciendo una imagen alternativa de la femineidad empoderada”...



3

Es evidente que hay mucho por hacer, empezando por nosotros mismos y los conceptos naturalizados que tenemos aprendidos por generaciones y repetimos en la acción, con una fuerte carga de prejuicios.  Es necesario, como dice Paulo Freire, un proceso de desaprendisaje. Porque en gran medida, las mujeres son víctimas de la repetición de las causas de su desgracia, de su propia desidia y aceptación de las reglas de juego del poder patriarcal, desde cosificarse para ellos hasta cuando opinan sobre la Presidenta.



Daniel
Mancuso




jueves, 20 de diciembre de 2012

¡CON NOSOTROS, NO!




























Frente a la VIOLENCIA EN LA DICTADURA K, las «voces republicanas» se hacen escuchar para salvar a los periodistas independientes  que son víctimas de la intemperancia y el autoritarismo.

La Academia Nacional de Periodismo expresó su "preocupación y solidaridad" con el artista Hermenegildo Sábat, ante las acusaciones que sufrió desde sectores del kirchnerismo. En una declaración firmada por periodistas de todo el país, la entidad consideró que Sábat fue "injustamente agraviado por la Legislatura porteña" cuando la semana pasada cuestionó uno de sus dibujos publicado en el diario Clarín.

"El citado cuerpo cuestionó una caricatura de la Presidenta de la Nación con un ojo morado que expresaba, en clave de humor político, los sinsabores a que se vio sometida por el trámite cambiante de las causas por la vigencia de la ley de medios", indicó un comunicado de la Academia de Periodismo.



.1

Recordemos que la Academia Nacional de Periodismo es la misma que premió con la «Pluma de Honor 2012» al demócrata Bartolomé Luis Mitre, director del diario La Nación, quien hace poco hizo declaraciones a la revista semanal brasileña (de derecha) Veja...

    ─ A Argentina, a exemplo da Venezuela, caminha para uma ditadura?
    ─ Algumas pessoas no país podem viajar e comprar dólares, enquanto outras nada têm e não podem sair do país nas férias. Além disso, as múltiplas táticas para calar os opositores quase acabaram com a dissidência política. Essencialmente, vivemos uma ditadura de votos. É a pior de todas. A Argentina está imitando a Venezuela.
    Hugo Chávez e essa mulher venceram as últimas eleições presidenciais com a mesma porcentagem de votos, 54%. A origem do poder dos dois, portanto, é legítima. Mas as constituições e as leis estão sendo violadas e alteradas inescrupulosamente em seus mandatos.





.2

La Academia Nacional de Periodismo está integrada por los siguientes miembros: Armando Alonso Piñeiro, Gregorio Badeni, Nora Bär, Rafael Braun, Nelson Castro, Juan Carlos Colombres (Landrú), Jorge Cruz, Héctor Horacio D'Amico, José Claudio Escribano, Jorge Fontevecchia, Hugo Gambini, Roberto A. García, Osvaldo Granados, Mariano Grondona, Roberto Pablo Guareschi, Jorge Ricardo Halperín, Ricardo Kirschbaum, Lauro Laiño, José Ignacio López, Enrique José Maceira, Enrique Mario Mayochi, Joaquín Morales Solá, Alberto Jorge Munín, Enriqueta Muñiz (García Yurrebaso), Antonio Requeni, Magdalena Ruiz Guiñazú, Fernando Sánchez Zinny y Daniel Santoro.  

Sábat es vicepresidente de la entidad.

O sea que todo queda en familia. La gran familia corporativa de los multimedios hegemónicos clama en defensa de uno de sus hijos por la «libertad de expresión» (mejor dicho: libertad de PRESIÓN), por eso rechazan la ley de medios, desde hace más de 3 años, porque esa ley está en contra de los intereses de los patrones.

Además, la Academia Nacional de Periodismo recibió la adhesión de periodistas como Javier Calvo, Gustavo González, Edgardo Zunino, Eduardo van der Kooy, Osvaldo Pepe, Eduardo Aulicino, Facundo Landívar, Sergio Danishewsky, Roberto Disandro, Jorge Riaboi, Jaime López Recalde, Juan M. Coria, Susana Grassi, Antonio César Morere, Federico Bedrune y Eduardo Frias.

Todos unidos, con el fuck you en alto, afirmaron: «Con nosotros, NO», debajo del cuadro del prócer de la Guerra de la Triple infamia. 



Daniel
Mancuso





jueves, 27 de septiembre de 2012

EL MURO DE ISRAEL





















A diez años de su creación, ¿quién recuerda el Muro de apartheid israelí?

Es casi tres veces más alto y seis veces más largo que el de Berlín. Sin embargo, para Occidente -que fue tan sensible sobre el alemán- el Muro israelí parece ser invisible.



Palestina. A fines de 2002 me encontré marchando por las calles de A-Ram, un pueblo palestino cerca de Jerusalén. La protesta era contra los planes de construir un muro en el corazón del pueblo; cuando los activistas locales me mostraron el plano del trazado, yo ingenuamente pensé que debía haber un error. Mirando alrededor veía un pueblo como cualquier otro, con casas, comercios, oficinas y escuelas a ambos lados de la calle principal. ¿Cómo podía ser que un muro fuera a construirse en medio de ellas y cortar al pueblo por la mitad? (…) Diez años después, un muro de cemento de 8 metros de altura divide a A-Ram en dos. Caminando a lo largo del muro –por la misma calle principal- ahora sólo se puede ver la mitad de las casas, de los comercios, de las oficinas y escuelas que se veían antes. El pueblo, al igual que las vidas de sus miles de habitantes, quedó partido en dos. (Haggai Matar, activista israelí). (1)

Objetivo: “La mayor cantidad de territorio palestino posible, con la menor cantidad de población palestina posible”





















Hace exactamente diez años, Israel comenzó a construir una barrera de separación entre su territorio y los territorios palestinos que ocupa (2). El argumento esgrimido fue –como siempre- la seguridad. No parecía difícil justificar esa decisión ante el mundo: 2002 fue el año más cruento de la segunda Intifada, que había empezado con manifestaciones masivas reprimidas sanguinariamente por Israel y continuó con una escalada de atentados suicidas palestinos.

Sin embargo, los datos crudos del Muro permiten fácilmente inferir cuál era la verdadera intención detrás de la iniciativa: la anexión y fragmentación del territorio palestino, que -al igual que la construcción de colonias judías- busca crear hechos consumados y hacer imposible la existencia de un Estado palestino soberano.


    (2009) The United Nations demanded Wednesday that Israel implement a five-year-old ruling of its International Court of Justice (ICJ) in The Hague that deemed most of the West Bank separation fence illegal. The fence severely restricts the movement of tens of thousands of Palestinians, the UN's Office for the Coordination of Humanitarian Affairs (OCHA) told a news conference in Jerusalem, marking the fifth anniversary of the ICJ advisory opinion. Some 85 per cent of it was built inside the West Bank, and not on the Green Line. Some 35,000 Palestinians are trapped in the closed area between the fence and the Green Line, some 10,000 of whom need special permanent resident permits to enter the West Bank. Palestinians wishing to enter the closed area for family, economic, health or educational reasons need visitor permits, which are difficult to obtain from the Israeli government, OCHA said...



En efecto, 85 por ciento del Muro está construido dentro del territorio de Cisjordania, y sólo 15 por ciento sigue la Línea Verde (frontera reconocida desde el armisticio de 1949, que despojó a los palestinos del 78 por ciento de su territorio). Su sinuosa y arbitraria ruta, que tiene más del doble de extensión que la Línea Verde, está trazada para dejar del lado israelí los principales bloques de colonias judías (ilegales según el derecho internacional). Cuando esté terminado, no sólo habrá fragmentado aún más el territorio palestino (ya reducido a bantustanes): también habrá partido a Cisjordania en dos mitades a la altura de Jerusalén.




Desde que Ariel Sharon anunció la construcción del Muro, su ruta oficial ha sido cambiada o su construcción detenida en distintos períodos. En ambos casos, debido a la controversia dentro de Israel sobre cuánta porción de territorio palestino se debía anexar, o a que las demandas judiciales de las comunidades afectadas llevaron a la Corte Suprema de Israel a frenar la construcción mientras estudiaba los reclamos. En casos excepcionales (los más emblemáticos: Budrus y Bil’in, por la inclaudicable lucha de sus habitantes), la Corte ordenó que la ruta del Muro fuera cambiada para devolverle a las comunidades palestinas una porción (nunca la totalidad) de la tierra robada.

¿Seguridad o anexión?

El Muro y su ruta también fueron motivo de debate entre los distintos grupos de interés en Israel: los colonos más extremistas se oponían a su construcción porque significaba poner un freno a sus ambiciones de expansión ilimitada hacia el territorio palestino. Otros grupos, vinculados al estamento militar, afirman que al no construir el Muro sobre la Línea Verde, Israel ha puesto en peligro la seguridad de sus habitantes y de las fuerzas encargadas de custodiarlo al priorizar los intereses de un grupo específico (los colonos) en detrimento de la seguridad general.

Y es que, siguiendo la ruta del Muro uno se encuentra con varios lugares donde la construcción se interrumpe abruptamente y el pasaje hacia el lado israelí es relativamente fácil. Las razones por las que esos tramos no están terminados son variadas y en algunos casos desconocidas: por falta de financiamiento, porque está pendiente una resolución judicial que podría cuestionar su ruta o porque la resistencia palestina es muy fuerte y ha atraído la atención y condena internacional.

Algunos analistas afirman que a Israel no le conviene concluir la construcción del Muro por la misma razón por la que aún no ha definido sus fronteras definitivas (y por eso no tiene una Constitución): hacerlo significaría renunciar al territorio al este de él y entregarlo a los palestinos, cuando todo el mundo sabe que para los gobiernos israelíes “la tierra de Israel” (Eretz Yisrael) es indivisible entre el Mediterráneo y el Jordán.

Más allá de la intención anexionista, el argumento de seguridad es débil en sí mismo: es verdad que los atentados suicidas se redujeron hasta desaparecer, pero fundamentalmente porque hubo una decisión política de la resistencia palestina de ponerles fin y elegir otras estrategias. De hecho, todos los días unos 60 mil palestinos entran a trabajar en Israel, y sólo la mitad de ellos con permiso legal.

Un ejemplo reciente fue el pasado mes de Ramadán: por primera vez se liberalizó el acceso a Jerusalén, y se calcula que unas 300 mil personas de Cisjordania entraron en Israel –y hasta fueron a la playa en Tel Aviv, muchas por primera vez en su vida. Incluso, miles de hombres jóvenes que no obtuvieron permiso igual treparon el Muro y entraron ilegalmente sin que se registrara un solo incidente de violencia, dando la razón a lo que organismos de derechos humanos vienen sosteniendo desde hace años: someter a todo un pueblo al castigo colectivo por las acciones de un puñado de personas es una política injustificada, inhumana y racista –además de un crimen de guerra, según el IV Convenio de Ginebra.



Impactos catastróficos

Los datos aportados por laOficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA oPt) [1] sobre los impactos del Muro son tan elocuentes como dramáticos.

La población palestina de Cisjordania no tiene acceso a Jerusalén. Sólo quienes consiguen permisos especiales pueden entrar a través de uno de los cuatro checkpoints que la rodean. Los autos con matrícula de Cisjordania tienen prohibido circular por Jerusalén; esto incluye a las ambulancias palestinas, que al llegar al checkpoint deben trasladar al paciente –sin importar su gravedad- a una ambulancia israelí (si el enfermo tiene permiso para entrar). Eso explica por qué muchas personas han muerto y decenas de palestinas han dado a luz en los checkpoints israelíes.

Dentro de Jerusalén Este, el Muro ha dejado “fuera de la ciudad” a muchos barrios, suburbios y aldeas del área metropolitana. Las familias quedaron separadas y la población residente fuera del Muro perdió el acceso a sus hospitales, escuelas, universidades, mezquitas y centros de la vida económica, social y cultural. Estas áreas agonizan en una tierra de nadie, sin servicios municipales ni urbanos, sin seguridad ni autoridades y a merced de la creciente criminalidad.

En Cisjordania, las 7.500 personas que han quedado “atrapadas” entre el Muro y la Línea Verde (en la zona conocida como “de costura”) necesitan un permiso especial para vivir en sus propios hogares, sólo pueden salir a través de un checkpoint y no pueden recibir visitas. Esto ha trastornado su acceso a los lugares de trabajo y estudio, su vida social y familiar, así como la provisión de servicios a estas comunidades (ambulancias, bomberos, proveedores de alimentos y combustible, etcétera). Cuando el Muro esté concluido, 23 mil personas más estarán en esa situación.

Vivimos en algo que es parte cárcel, parte infierno. Nuestra aldea es pequeña, sólo 500 personas, y no tiene hospital, clínica, escuela ni comercios o fuentes de trabajo, así que todo requiere cruzar el checkpoint, pero hacerlo puede tomar una hora como mínimo. Volviendo en auto, tienes que vaciar completamente tu vehículo, pasar cada mínimo objeto a través de una máquina de rayos X; luego el auto es revisado manualmente, después un perro lo olfatea todo, y de cualquier líquido que traigas (incluso agua o aceite) toman una muestra para analizar en el laboratorio. Así es mi regreso a casa cada día. (Qasab Sha’ur, residente de A-Ramadin)

150 comunidades, cuyas tierras han quedado del otro lado del Muro, deben obtener permiso “de visitante” para acceder a ellas a través de “portones agrícolas” (controlados por soldados), que en su mayoría abren sólo seis semanas al año durante la cosecha de olivo y por un período limitado de horas al día.

Durante la cosecha de 2011, el 42 por ciento de las solicitudes de permiso fueron rechazadas, alegando “razones de seguridad” o “falta de conexión con la tierra”. Las cifras de OCHA muestran una caída sistemática de la cantidad de permisos otorgados cada año. La Oficina de Naciones Unidas de Registro de Daños (UNRoD) ha recibido hasta la fecha más de 26 mil quejas por daño material causado por la construcción del Muro sólo en el norte de Cisjordania (Haggai Matar).

Como resultado de estas restricciones, los agricultores han tenido que abandonar la producción más rentable y cambiar a granos de escaso valor que requieren menos cuidados, con las consiguientes pérdidas económicas. Muchos han tenido que abandonar totalmente sus tierras y el Estado israelí se las ha entregado a las colonias judías, revelando así el verdadero propósito de esta política.

El Muro hizo que decenas de miles de palestinos perdieran su trabajo en Israel. Con una economía estrangulada, el alto desempleo les obliga aún hoy a buscar esa opción, ya sea esperando horas en un checkpoint a las cuatro de la mañana (si tienen permiso) o trepando el Muro clandestinamente y arriesgándose a ser heridos, arrestados o incluso a perder la vida a manos de la policía militarizada (3).

Ahora sólo podemos pasar a través de este cuello de botella del checkpoint. Significa levantarte a las tres, hacer horas de cola en el checkpoint y esperar a que salga el sol. Vuelves a casa de noche, duermes un poco y otra vez tienes que levantarte. Es como ir y volver a una prisión cada día, pero no tenemos opción. (Trabajador palestino de Qalqiliya).

Para nosotros, ir a trabajar es como ir a la guerra. Tienes que prepararte para ser herido, asesinado o arrestado. Cuando salimos de casa decimos adiós a nuestros hijos porque no sabemos si volveremos. No hay trabajo en Cisjordania. Yo tengo que mantener a mis siete hijos, mi esposa y mi madre. Trabajamos para Israel, construimos sus casas. Lo único que espero es que mis hijos tengan un futuro mejor que el mío. (Nidal Kawasba, 31 años, trabaja ilegal en Israel desde los 15).



Condena internacional y resistencia local


En 2004, a pedido de la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya emitió una opinión consultiva lapidaria sobre el Muro: afirmó categóricamente que si bien Israel tiene derecho a proteger su frontera, la ruta viola el Cuarto Convenio de Ginebra, e Israel debe desmantelar el Muro construido sobre territorio palestino; además, llamó a todos los Estados de la ONU a tomar medidas efectivas para obligarlo a respetar el derecho internacional. Hasta hoy Israel rechaza este juicio, al igual que muchas otras resoluciones de la ONU.

La resistencia palestina comenzó al mismo tiempo que la construcción del Muro. Las aldeas que vieron cómo de la noche a la mañana su vida cotidiana iba a ser trastornada empezaron a manifestarse pacíficamente para salvar sus olivos y sus tierras, recibiendo el apoyo de activistas israelíes e internacionales. Ahora se articulan en el Comité de Coordinación de la Lucha Popular y mantienen la resistencia desarmada, pese a la brutal represión del ejército: cientos han sido asesinados, heridos o arrestados, decenas de olivos fueron incendiados y decenas de animales murieron por el gas lacrimógeno y la munición israelí.

La aldea de Walajah lucha desde 2007 con manifestaciones semanales, actos culturales y artísticos y acciones judiciales e internacionales para frenar el Muro en construcción que, cuando esté concluido, habrá encerrado a la aldea por los cuatro costados, desconectándola de sus tierras, de su capital Belén y de los pueblos vecinos. Además de aislar a Walajah, el Muro atravesará los terrenos del monasterio de Cremisan (en Beit Jala), dejando a los monjes separados de las monjas que viven en el monasterio vecino. En ambos casos, la ruta ha sido trazada para favorecer la expansión de las colonias judías Gilo y Har Gilo.

Nadie está exigiendo a Israel que rinda cuentas por sus actos; tiene total apoyo de los superpoderes, y mientras lo tenga seguirá adelante con sus crímenes. Pero estoy segura de que un día esto va a cambiar. Puede que lleve diez o 15 años, pero las cosas van a cambiar; y cuando ocurra, Israel probablemente no tendrá que vérselas sólo con los palestinos, sino con todo el mundo árabe. Yo espero realmente que los israelíes entiendan esto ahora y encontremos una solución que no nos lleve a matarnos unos a otros. Pero no los veo tratando de cambiar ese destino.(Shirin Al-Araj, líder social de Walajah).

Hasta ahora, la lucha palestina logró que el territorio anexado por el Muro sea un 9 por ciento en lugar del 17 por ciento previsto y, lo que es más importante, llamó la atención internacional sobre la inhumanidad del proyecto israelí. Según los palestinos, uno de sus principales logros ha sido “Mostrarle al mundo que no somos los terroristas, sino las víctimas del terror”, dice Mohamed Khatib, dirigente de Bil’in. Aun así, Israel y sus poderosos aliados han hecho oídos sordos al clamor palestino, al mandato de la CIJ y a la condena de la sociedad civil internacional.



Más allá del Muro de apartheid

Siendo el símbolo más fuerte de la ocupación de Palestina, el Muro no puede ser analizado sin el sistema asociado de permisos y los 500 checkpoints y otras formas de encierro y fragmentación, sin olvidar el bloqueo a Gaza, todo lo cual constituye un proyecto perverso destinado a impedir el movimiento de los palestinos dentro de su territorio, a desconectarles de sus centros urbanos (sobre todo de su capital, Jerusalén Este) y a despojarles de más y más tierras para construir colonias judías, con el fin último de hacer inviable un Estado palestino. En resumen, son las formas modernas de la limpieza étnica en Palestina.

Cada vez más intelectuales, dirigentes políticos y activistas sociales coinciden en que la “solución” de dos Estados (propuesta por la ONU en 1947 e implícita en los Acuerdos de Oslo) ha dejado de ser una opción válida y es necesario moverse hacia otro paradigma: el de un solo Estado, democrático y secular no sionista en toda la Palestina histórica, con igualdad plena de derechos para todos sus habitantes, cualquiera que sea su adscripción étnica, política o religiosa (4). En los hechos, lo que existe hoy es un solo Estado que gobierna desde el Mediterráneo al Jordán imponiendo dos sistemas legales, jurídicos y políticos diferentes sobre dos grupos distintos de población: Israel es una democracia para quienes tienen nacionalidad judía, y un régimen de apartheid para la población árabe.

Esta es precisamente la trampa en que el estado sionista se encuentra actualmente: como dicen sus críticos dentro y fuera del país, ha sido el mismo Israel, con sus políticas de ocupación y colonización, el que ha matado el proyecto de dos Estados separados, y ahora se enfrenta a un dilema crítico: democratizarse realmente (terminando con los privilegios excluyentes del Estado judío) o profundizar el régimen de apartheid que hoy impone a la población palestina a ambos lados de la Línea Verde (5).

Los más pesimistas consideran que para Israel el dilema se resuelve con la opción más cómoda: mantener el status quo (acompañado, como siempre, de la retórica hueca sobre su voluntad de “negociar la paz”), en la medida en que –al menos hasta ahora- ni la resistencia palestina ni la presión internacional han sido suficientemente fuertes para hacerle pagar un costo político por sus acciones.

Los optimistas, en cambio, afirman que el régimen actual es insostenible y que se equivoca quien crea que en el siglo XXI un Estado puede gobernar indefinidamente un territorio sometiendo a la mitad de su población a un régimen de discriminación institucionalizada, opresión brutal y total negación de derechos; más temprano que tarde el estallido será incontrolable, sobre todo en la región más inestable y cambiante del mundo.

Es posible que los primeros tengan razón en el corto plazo, y los segundos en el largo. Lo cierto es que la conciencia mundial sobre la ilegitimidad del apartheid israelí crece día a día, junto con los éxitos impresionantes del también creciente movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) para acabar con él. El fantasma de Sudáfrica está siempre presente y en una perspectiva histórica no es difícil imaginar cuál será el desenlace. Es cuestión de tiempo, y el palestino ha probado ser el pueblo más paciente y resiliente del mundo.

































    (1) Haggai Matar, The Wall Project, en +972 Magazine. Los testimonios en este artículo también son de esta fuente (traducción de la autora).
     
    (2) La barrera de separación es un muro de cemento alrededor de las ciudades y pueblos palestinos, y una cerca (con monitoreo electrónico, zanjas a ambos lados del camino, alambrado de púas, cámaras de vigilancia, patrullaje militar y con perros) en las zonas no urbanas. Para simplificar, aquí llamaremos “Muro” a ambas formas de la barrera. 
     
    (3) El documental “Nine to five” (2009), del director israelí Daniel Gal, muestra las penurias que enfrentan los trabajadores palestinos que cruzan el Muro clandestinamente para trabajar en Israel. 
     
    (4) Aunque no es tema de este artículo, conviene aclarar que las críticas al paradigma de “dos Estados” no se basan únicamente en un argumento de tipo pragmático (la inviabilidad), el cual implicaría admitir que Israel ganó con su política de hechos consumados; el argumento de fondo es que admitir un estado palestino con “las fronteras de 1967” implicaría dejarle a este pueblo sólo un 22 por ciento de su territorio original, no resolvería la situación del millón y medio que vive dentro de Israel y, sobre todo, haría imposible el retorno de las cinco a seis millones de refugiadas (la gran mayoría del pueblo palestino). 
     

desinformemonos.org
























Daniel
Mancuso








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