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miércoles, 27 de abril de 2011

MARCIANOS Y DEUDA EXTERNA, EL COMIC







La Presidenta de la Nación presentó, en el Salón Mujeres Argentinas de la Casa de Gobierno, la serie animada producida por el Museo de la Deuda Externa de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, y que transmitirá el canal Encuentro. "Esto es una gran colaboración para ir desentrañando un cuidadoso andamiaje cultural acerca de por qué las cosas nos pasaron y cómo tenemos que hacer para que no vuelvan a ocurrir", afirmó Cristina.



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La Presidenta, en el acto de presentación de la revista de cómic "DEUDA EXTERNA, UN DIBUJO ARGENTINO", (DEUDA), dijo:


Esto que acabamos de ver de Tato Bores -les voy a comentar algo, es una pequeña digresión- sobre la deuda externa, porque parece que estas cosas hubieran pasado en el último tiempo, parece ser que algunos son frágiles de memoria. Ahí lo vimos al inefable Tato Bores hablando de lo que ya era el gran problema de los argentinos, estamos hablando del año '83, de la reciente democracia, '83, '84.

Lo vi anoche muy tarde por el canal Crónica, que es de donde hemos reproducido las imágenes, y como sabía que hoy íbamos a estar con el cómics, hoy es un cómics, pero en ese momento tenía un sesgo cómico lo de Tato Bores pero en realidad era una tragedia de todos los argentinos.

Y me impresionó mucho la parte esa en la que él habla con el señor José Sentido Común y le dice que "cómo van a pagar si no hay mercado interno, no hay fábricas, no hay pequeñas y medianas empresas, no se exporta, no se produce". Bueno, y casi era como que Tato Bores se estaba reclamando que teníamos que tener una Argentina como la que tenemos hoy, ¿no?

La verdad que me pareció ese pasaje donde va al Banco Central a visitarlo y se encuentra con el presidente y con el tesoro abierto y se sorprende porque dice "vengo a ver la plata" y no había nada y, entonces, José Sentido Común le dice "no hay divisas, no hay nada". Y bueno, hoy estamos con récord de reservas en el Banco Central.

Entonces, me parece como que había que unir a esas dos Argentinas con esto que estamos haciendo hoy en el medio. Porque si no, todo parece muy frágil, todo parece muy de viento de cola, muy de casualidad, muy de magia y acá no hay absolutamente nada de eso.

Acá hubo una política que es del año 2003, sabíamos que teníamos que reestructurar nuestra deuda externa que era el gran condicionante de cualquier proyecto viable de país. Sin esto, sin la reestructuración que se hizo en el año 2005, sin la posterior reestructuración que hicimos el año pasado, sin comenzar a destinar todos esos recursos al mercado interno, a favorecer a todos los sectores que producen para que también exporten y generen divisas para el país, nada de eso hubiera sido posible y por eso creo que además esta iniciativa de la Facultad de Ciencias Económicas, de su Instituto del Museo de la Deuda Externa, que bueno que es un museo, porque en el museo están las cosas así medias que están ya en el tiempo, medias como que han pasado y por eso las ponemos en el museo, y cuando vemos también lo que está pasando en el mundo...

Hoy estaba leyendo, no sé si ustedes habrán leído, que en algunos lugres temen que se produzca el efecto Néstor Kirchner con respecto -leí hoy en letras de molde- a la deuda externa.

Ustedes piensen que la Argentina debía...Fue la deuda soberana del default, la deuda soberana más importante hasta ese momento de la historia, y un país como la Argentina, octavo en extensión, con gran capacidad de poder generar producción, con un territorio muy rico, con muchos recursos naturales, debía 160 mil millones de dólares y hubo que reestructurar su deuda.

Imagínense países mucho más pequeñitos que están debiendo, por ejemplo, 330 mil millones de euros. Entonces temen la solución Argentina, así lo dicen exactamente, y están ofreciendo condiciones para ver cómo se puede pagar la deuda que me atrevo a decir que finalmente, y es una cosa que algunos lo diferirán por un tiempo pero van a tener que reestructurar su deuda para ser viables a los países.

Me pareció que está iniciativa, entonces, de la Facultad de Ciencias Económicas y de hacerlo en un cómic, una cosa que yo vengo insistiendo mucho con Tristán en "Encuentro", para explicar cosas y para que la gente pueda, sobre todo nuestros estudiantes, uno puede ver en Paka-Paka...

El otro día estaba mirando las escenas de Moreno, de lo que fue la Revolución de Mayo con dibujitos animados, que es una manera extraordinaria de ingresar y de que los chicos se interesen en la historia, mucho más...sobre todo en un mundo que ha cambiado, en un mundo que antes era la palabra y hoy es la imagen, los chicos van a aprender mucho más por las imágenes que por las palabras, mal que nos pese a los que amamos la palabra como el gran instrumento comunicador.

Yo quiero agradecer este esfuerzo que ha hecho nuestra Facultad de Ciencias Económicas, de la Universidad pública de Buenos Aires, para, precisamente, dar instrumentos que ayuden a todos los argentinos a comprender qué nos pasó. Que los problemas que teníamos no eran porque éramos ni vagos ni estábamos determinados genéticamente en el ADN que teníamos que ser un fracaso, que estábamos condenados porque éramos de países emergentes, sino simplemente porque las políticas que se habían aplicado en el país, desde el primer empréstito que fue el de la Baring Brothers, que calculo que estará en esa historieta, 1824, contraído por Bernardino Rivadavia y que finalmente se terminó de pagar en 1904, casi un siglo, un préstamo que además nunca ingresó realmente lo que decían que había ingresado y que finalmente hubo que pagarlo como si hubiera ingresado eso y veinte veces más y que en realidad, fue también la historia de los otros endeudamientos, porque a diferencia de otros países, el endeudamiento de Argentina en gran parte, sobre todo a partir de 1976 y también, fundamentalmente, a partir de la convertibilidad, fue un endeudamiento de carácter financiero, no fue un endeudamiento donde nos equipábamos industrialmente con bienes de capital como sí sucedió, por ejemplo, con nuestra hermana República del Brasil que tuvo un nivel de endeudamiento pero en equipamiento y en bienes de capital que le permitieron generar políticas industriales y tener un modelo industrial.

Por eso es muy importante este cómic y me pareció importante unirlo también con Tato Bores. No es una cosa que se nos ocurrió a nosotros. Teníamos un cómico como él, un capocómico realmente como él, que hablaba con una simpleza que podía llegar a todo el mundo.

Eran todavía tiempos de libertades en los medios de comunicación, se podía hablar de estas cosas. En ese momento todos los canales de televisión pertenecían al Estado, eran todos "televisión pública" y entonces se podían escuchar todas las voces y se podía escuchar a gente como Tato Bores también.

Luego, obviamente, se fueron silenciando las cosas y siempre parecía que lo que nos pasaba era culpa exclusiva de nosotros y no de cómo se beneficiaban otros a través de ese endeudamiento.

Por eso me parece que esta tarea de los cómics, de marcianos, que es muy bueno, porque en realidad no son ellos los marcianos, los marcianos éramos nosotros me parece, que creíamos que podíamos salir adelante con estas políticas.




En realidad, pobres marcianos, con mucho respeto, creo que nosotros, y cuando hablo de "nosotros" no estoy hablando en particular de un gobierno, hablo de nosotros los argentinos que tenemos que hacernos cargo, independientemente de cuáles hayan sido los gobiernos, de todo lo que nos pasó. Fundamentalmente también que una gran parte de ese endeudamiento, surgió, precisamente, durante la última dictadura militar donde se modificó, allí se modificó la lógica de los argentinos.

Hasta ese momento -y lo recuerdo muy bien- los argentinos no hablábamos ni de dólar ni hablábamos de títulos, no se conocía eso, ni de plazo fijos, no se hablaba de eso porque no sabíamos. Y no estoy hablando de que no lo hablaba gente de escaso acceso a la información o a la educación; no, éramos estudiantes universitarios en los años '70 y no se hablaba de eso.

Y recuerdo, que luego de la reforma financiera efectuada luego del anuncio del plan económico del día 2 de abril, casualmente un 2 de abril de 1976 en la Bolsa de Comercio por José Alfredo Martínez de Hoz, luego vino la reforma financiera, luego en las pizarras de la calle Florida, uno podía ver a una jubilada con una bolsita viniendo del supermercado y plantarse para ver cómo estaba el tipo de cambio, para ver cuál era la tasa del plazo fijo.

Y bueno, se rompió la lógica que trajimos nuestro ADN los argentinos fundamentalmente a partir del proceso de industrialización iniciado y acentuado por el peronismo en la mitad del siglo XX de que para vivir había que trabajar; que para trabajar había que producir; que para ganar había que invertir y había que generar trabajo y había que generar riquezas.

Esa lógica que parece tan simple, tan sencilla, tan de manual fue abandonada por la especulación. Hubo memorables películas respecto de todas estas cuestiones.

Así que, yo creo que esto que está haciendo la Universidad y la Facultad en especial de Ciencias Económicas, es un gran esfuerzo y es una gran colaboración a ir desentrañando, desarmando, desarticulando todo un cuidadoso andamiaje cultural y de información acerca de por qué las cosas nos pasaron y cómo tenemos que hacer para que no nos vuelvan a pasar más.

Y uno lo escuchaba a Tato Bores recomendar las cosas que había que hacer y parecía que son las cosas que comenzamos a hacer del año 2003. Y no creo que Tato Bores haya sido K, ¿no? No, no era ultra K, porque si lo hubieran escuchado ahora, Tato Bores sería ultra K o sería un periodista militante o algunas de esas cosas terribles con las que nos califican a los que defendemos unas ideas y modelos nada más del país, terrible. (APLAUSOS)

Pero la verdad que si uno lo escucha podría decir lo que es un K, un ultra K. Porque miren todas las cosas que decía, habla de la necesidad de divisas, de tener cosas en el Banco Central, de tener mercado interno, de tener PYMES, de tener producción, de tener fábricas, en fin, de exportación, de divisas.







Pero bueno, como verán no es un problema de K o de no K, es un problema de A, de argentinos, este creo que es el problema que tenemos. (APLAUSOS)

Y me parece que Tato Bores, como otros, no era K, sino era A, argentino, y además, bueno, también de sentido común.

Así que nada y por eso quise hoy ver esto. Lo vi muy tarde anoche con mi hija, que me preguntaba, Florencia tiene 20 años, así que imagínense no miraba Tato Bores, no existía, nació en el '90, Florencia nació en el '90, "¿Y este quién es mamá?" me decía.

Y yo ahí le explicaba quién era y cómo nos divertíamos y cómo era el humor que se permitía inclusive durante los períodos duros de nuestro país, los resquicios por los cuales podía ver algo.

Así que bueno, como ven ustedes, la letra es esa, es la A, de Argentina; es también la P, de patria, la N, de Nación, la P, de pueblo, tantas letras mucho más importantes que la letra K y mucho más permanentes además.

Yo estoy por eso muy contenta con este esfuerzo que ha hecho la Universidad, se los agradezco a su Rector, a sus estudiantes, al titular del Instituto del Museo de la Deuda, al titular de la Televisión Pública, de canal "Encuentro", una vez más Paka-Paka para todos, así podemos ver que la libertad sea libertad en serio, hay libertad cuando uno puede elegir entre todo lo que hay. Si una parte de la que hay no la podés elegir porque te la ocultan, bueno, me parece que ya no hay tanta libertad.

O sea, que la gente pueda sintonizar en su canal la señal que quiera ver y a los que quiera ver. Me parece que esta es la verdadera libertad de expresión. Yo por lo menos la entiendo así en Argentina. No te gusta lo que pasan por este canal, "pak" lo cambiás. El problema es cuando no te lo pones y no lo podés ver y entonces sí ahí se lesiona el derecho de todos los ciudadanos a poder elegir libremente en todo lo que hace a oferta cultural, la oferta de información. Que por supuesto tienen ideas, tienen ideas todos los que están a favor, los que están en contra, todos tienen ideas; no hay independencia y objetividad frente a las cosas porque eso no existe. Uno siempre mira las cosas desde un punto de vista.

Pero yo creo que en algunas cosas sí podemos ser un poquito más objetivos, cero reservas a 52.000 no es una cuestión de opiniones ni de ideologías; endeudamiento que superaba el 150 del PBI a un endeudamiento que entre lo privado y público suma un 45 por ciento, no es lo mismo que un 160 por ciento, es objetivo; 5 millones de puestos más de trabajo, tampoco es una cuestión de ideología, se podrá ser peronista, radical, comunista, agnóstico, en fin, evangélico o católico, pero bueno, pero son puestos de trabajo; 68.000 millones de exportación tampoco es un dato ideológico, es un dato objetivo de la realidad, a la Asignación Universal por Hijo y así podríamos seguir indefinidamente.

Por eso creo que es bueno tener siempre muchas voces, tener ideas, tener posibilidades de conocer la verdadera historia de lo que nos pasó a los argentinos para no volver a repetirla.

Por eso, agradecemos mucho a la Universidad, a sus estudiantes, a sus catedráticos y agradecemos mucho a todos aquellos que, sin ser catedráticos, sin ser estudiantes, sin ser intelectuales o científicos, creen que realmente podemos construir un país diferente.






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El video fue realizado por equipo encabezado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. El comic animado es "la adaptación para televisión de una colección de cinco cómics que versa sobre el endeudamiento público", que editaron y produjeron los miembros del Museo de la Deuda Externa de la Facultad junto a docentes, graduados y alumnos de Económicas, explicó a Télam el decano de la Facultad, Alberto Barbieri...








Daniel Mancuso

1 comentario:

PPP dijo...

Yo quiero verla!

aguantan

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