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domingo, 26 de diciembre de 2010

DECOSTRUYENDO A VAN DER KOOY








Analizar el discurso de un "periodista independiente", que trabaja en la corporación mediática desde hace años, para consolidar la dominación de la subjetividad ciudadana, es una tarea patriótica y necesaria, para poder pensar y ser libres, para saber cómo se ha construido el país Clarín a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas, mostrando que lo claro y evidente dista de serlo...

Analizar a uno es analizar a todos.

Pero lo más reconfortante de leerlo a Van der Kooy es confrontar los logros con las críticas, las realidades con falaces lecturas mediáticas de la coyuntura, el amor del pueblo hacia Néstor y Cristina con el odio de clase que exudan los opiniones opositoras, los discursos agrogarcas y los textos "independientes".

Con analistas y pensadores como éste, más grande es el amor y el apoyo incondicional al proyecto nacional y popular. Una alegría infinita invade las conciencias ante los endebles argumentos de un profesional de la diatriba, sin patria y sin bandera, que no logra hacer mella en la sólida determinación de nuestro pueblo, en la convicción de nuestros dirigentes, en la construcción de la historia nueva que estamos protagonizando.

A los 26 años, Eduardo Van der Kooy le estrechaba la mano ensangrentada a Videla. Estaba contento, trabajaba en el diario que ocultaba las desapariciones y propalaba las ideas genocidas.

Los años pasaron y se convirtió en la pluma dócil y amena que expresa el pensamiento del monopolio mediático, para convencer a los lectores crédulos de cómo está el país, lo mal que siguen las cosas, lo poco que mejora la vida. Todos quedan hipnotizados bajo el influjo maléfico de este holandés cagatintas, cada domingo, o cuando le pide que mienta un poquito más.

Hoy nos insufla optimismo y buena onda con su nota El deterioro de la autoridad y del poder.

Y arranca el editorial plagado de verbos en potencial, excesivos olvidos y demasiadas ausencias, con un copete así...



Hace 19 días que el país vive sacudido por la agitación social. Las decisiones de Cristina no han servido para aplacar esa agitación. El kichnerismo parece haber perdido la calle y la iniciativa. Se hace patente, en ese aspecto, la ausencia de Kirchner. La violencia y la pobreza.



Conducción. Eso es lo que estaría empezando a faltar en el Gobierno. Cristina Fernández fue realista y sincera, delante de la tropa peronista en pleno, cuando afirmó que, mas allá de las consignas que lo reivindican y recuerdan, Néstor Kirchner ya no está. No está el hombre que, formalmente fuera del poder, con aciertos, errores y extrema arbitrariedad, manejaba todo el sistema político.

El ex presidente nunca hubiera tolerado que el paisaje de las protestas callejeras se desbocara, como viene sucediendo en las últimas semanas. Ese descontrol no tiene vínculo con las movilizaciones de los grupos piqueteros o las organizaciones sociales, a las cuales Kirchner tuvo siempre como aliadas, junto al gremialismo, en su estrategia por dominar el espacio público. El problema son ahora muchos de esos mismos grupos que, desde su muerte, perdieron referencia en el poder. Pero también las disputas sindicales que afloran, la izquierda hiperactiva, los ocupantes de tierras en la Capital, Buenos Aires y el interior, los vecinos a la defensiva y en virtual estado de asamblea. La iniciativa estaría ahora en manos de todos ellos y el Gobierno trotaría bastante por detrás.

  • Bien ahí, Eduardo. Primero insistir con el autoritarismo de Néstor, eso garpa, mide bien en la clase media, ya esta instalado desde los medios del monopolio, y los políticos adictos de derecha lo repitieron hasta el hartazgo en tu programa y otros de TN y similares.

    Después, minimizar los factores involucrados en la violencia programada para desestabilizar al gobierno nacional, exculpar al macrismo y llamar benévolamente la izquierda hiperactiva a cinco gatos locos que en cada elección no sacan ni el 1 % del padrón nacional, pero a los efectos de la crítica a Cristina vienen de maravillas y son útiles para seguir erosionándola.


La violencia en Constitución fue una evidencia de ese estado de cosas. Hubo inacción oficial ante un conflicto, el de los tercerizados ferroviarios, que lleva más de un mes y derivó el jueves, otra vez, en un piquete sobre las vías. Hubo pereza en la acción de la Policía Federal que sobrevino cuando los desmanes arrollaban. Hubo imprevisión para ofrecerle a los cientos de miles de pasajeros afectados una salida de emergencia ante la ausencia de trenes. ¿No podrían haberse dispuesto micros o camiones para llevarlos a destino y evitar los picos de tensión? El estallido estaba cantado y sucedió.

  • El ilustradísimo editorialista de Clarín, desde hace años, atribuye los violentos hechos de Constitución a la inacción oficial y a la pereza en la acción de la Policía Federal, nada dice de las patotas organizadas para provocar disturbios, saqueos de negocios, y piedrazos a la policía que no reprimió. ¿Vos quería represión y muertos, Eduardo?

El kirchnerismo intentó buscar explicaciones en actos supuestamente destituyentes. El kirchnerismo debería hurgar otras razones para aproximarse a la realidad. Cristina tiene ahora un equipo inexplicable. Héctor Timerman, el canciller, que se inmiscuye en bloqueos sindicales. Amado Boudou, lanzado a la aventura electoral porteña. Aníbal Fernández y Julio Alak, huérfanos. Una jefa del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, incapaz de prever la falta de liquidez que forzó un asueto inesperado de los bancos.

  • ¿Pero entonces este gobierno es un desastre, Eduardo? Cuando murió Néstor, vos decías:

    Una Argentina en estado de inquietud y duda constante parece suceder al controvertido orden político que Néstor Kirchner supo imponer en vida. ¿Podrá Cristina Fernández sostener ese orden? ¿Querrá, al fin, sostenerlo? ¿Será capaz de mantener la disciplina en una amplia geografía peronista que, por convicción, conveniencia o temor, respondía a su marido? No existe una respuesta inmediata: esos interrogantes podrán comenzar a develarse cuando se levante, de a poco, el espeso manto del duelo.

    Y ahora seguís insistiendo, toda tu prosa busca DEBILITAR A CRISTINA.


Quizás esa anemia de gestión pueda curarse con alguna buena medicina. No hay medicina expeditiva, en cambio, que solucione un problema del cual el kirchnerismo se acaba de desayunar. La pobreza es más profunda y extendida de lo que dice el relato oficial. Estos ocho años de crecimiento económico produjeron un mínimo derrame capitalista en los estratos inferiores de la pirámide social.

  • Eduardo oculta (cínicamente) por completo los efectos devastadores del sobre la vida nacional. Cuando habla de anemia de gestión, no se refiere a Alfonsín y la hiperinflación, no está aludiendo a las privatizaciones de Menem y Cavallo, ni al desgobierno de De la Rua, ni siquiera esta analizando los errores groceros y las políticas antipopulares de Macri, no; se refiere peyorativamente a la gestión de Cristina Fernández, quien piloteó excelentemente la crisis global del 2008 que sigue golpeando a Europa y Estados Unidos. Una verdadera canallada, Eduardo.

Ese es el trauma principal que enfrenta la sociedad en este tiempo político nuevo del posluto. En vísperas de la Navidad, el gobierno de Mauricio Macri se alarmó cuando supo de camiones con mucha gente que comenzó a merodear el Parque Lezama. El refuerzo de la vigilancia sirvió como disuasión. Hace días que a través de la radio de la Villa 31, de Retiro, se comunica la posibilidad de que sean ocupados los bosques de Palermo. Muchos supermercados fueron acosados por personas que reclamaron bolsas con comida.


Fuentes de inteligencia
señalan una creciente presencia de armas entre los vecinos de Lugano, que demandan la devolución del Club Albariño, y de Villa Soldati, escaldados luego de lo que ocurrió en el Parque Indoamericano. Un juez que tiene en sus manos decisiones sobre desalojos confió que tiene temor de dictarlas: “Todo puede terminar a los tiros. El responsable, al final, seré yo”. Guillermo Montenegro, el ministro de Seguridad porteño, enfrenta un dilema: los vecinos del Sur piden a los gritos la presencia policial. La Federal no actúa y Montenegro nada puede hacer. La Metropolitana, acotada y permeable, está en el norte de la ciudad y no puede trasladar su logística hacia el Sur.

  • ¿Qué Fuentes de inteligencia? ¿Qué juez tiene temor, Eduardo? Nombres, da nombres, todo muy impreciso, muy poco serio.

Cristina pareciera decidida a jugar con fuego. En lugar de intentar aplacar el expansivo polvorín lo estaría convirtiendo en una cuestión de pura confrontación política con Mauricio Macri. Sorprendió Nilda Garré, la ministra de Seguridad y nueva estrella en el elenco kirchnerista, liderando una pulseada pública contra el jefe porteño. Se trataría de una faena apropiada, por caso, para el jefe de Gabinete. Pero Aníbal Fernández subsiste casi como cadáver político.

  • Eduardo no dice nada de la

El plan kirchnerista de recargarle la responsabilidad política a Macri no estaría, según las primeras evidencias, dando buenos resultados. Una consultora, que marcó el apogeo de Cristina tras la muerte de Kirchner, terminó la semana pasada un sondeo en el area metropolitana (Capital y conurbano) que marca alteraciones en la fotografía que ilustró la época del luto. Según ese trabajo, la intención de voto de Cristina habría descendido al 30% desde un escalón anterior del 38%. Si eso fuera así, habría que volver a la hipótesis de un ballotage para el 2011. Esos números estarían marcando otro llamativo cambio: aunque aún lejos de la Presidenta, Macri se estaría ubicando segundo, relegando a Ricardo Alfonsín al tercer lugar.

  • Otra vez más, como en toda la nota, Eduardo hace votos por Mauricio, como único articulador posible de la derecha opositora.

Garré encaró la nueva escaramuza contra Macri con armas de poca contundencia. Culpó al jefe porteño de carecer de vocación para hallarle una salida al pleito y lo ligó con uno de los instigadores de la toma del predio de Albariño, que se encuentra prófugo. Esa acusación pareció imprecisa y débil. Conocedores del submundo de la politica de la Capital indican que Regino Abel Acevedo el hombre en cuestión sería un puntero relacionado con un viejo dirigente del radicalismo. El interrogante de no pocos hombres del oficialismo fue detectar de dónde la ministra de Seguridad había conseguido esa pista. La incógnita se habría revelado con rapidez. Un hombre que arrima información a Garré sería el diputado Juan Cabandié. Se trata de un integrante de “La Cámpora”. La ministra tiene puentes con esa organización juvenil.


Cristina también repara en esos jóvenes. Al menos de ese modo pudo interpretarse la invocación que hizo en Olivos al plenario peronista cuando mencionó la necesidad política de abrir las puertas del partido para transitar el desafío electoral del 2011. “La Cámpora”, las organizaciones sociales y de derechos humanos figurarían en sus planes para integrar las próximas listas de candidatos. Ese pedido sonó extraño y hueco para la mayor parte de los gobernadores e intendentes que asistieron.

Aquellas intenciones de la Presidenta afloran en varias de sus últimas determinaciones. El abogado Alejandro Julián Alvarez, de “La Cámpora”, reemplazó en la secretaria de Justicia a Héctor Masquelet. Este ex funcionario respondía a Aníbal Fernández. Pero su desplazamiento no tendría relación con el ocaso que envuelve al jefe de Gabinete. ¿Por qué, entonces, su repentina separación? ¿Por qué, cuando hacía apenas una semana había representado al Gobierno en la cena de la Asociación de Magistrados, donde estuvo conversando con miembros de la Corte? Cristina se habría convencido de que su Gobierno no tiene buena llegada al Poder Judicial. ¿Podrá tenerla, acaso, con el bisoño Alvarez?

  • ¿Qué pasa Eduardo, te molesta la juventud de Alejandro Julián (el bisoño Alvarez)? Él va a trabajar en democracia, ¿Te olvidaste cuando eras jóven, y a los 26 años, como redactor de Clarín, te sentabas con un dictador?

    ¿Por qué cree que fue invitado a la cena con Videla?

    Por ser redactor de un diario importante como Clarín, y por estar en la sección Política Nacional.

    ¿Cuál fue el resultado?

    Totalmente positivo. El presidente no sólo escuchó sino que él mismo abordó los aspectos que más preocupan a la juventud. Se deduce claramente que está muy bien informado.

Aquella conclusión de Cristina estaría emparentada con una sucesión de fallos judiciales en distintos temas e instancias que, en los últimos tiempos, no habrían contemplado los intereses del Gobierno. Pero dos de ellos, en especial, la sacaron de casillas. Fueron los pronunciamientos de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial sobre . Por el primero, dispuso el cese de la intervención judicial pedida por el Gobierno, con argumentos que equipararon la pretensión oficial con prácticas del régimen nazi. Por el segundo, prohibió la actuación de Guillermo Moreno como representante de las acciones del Estado en esa empresa. El secretario de Comercio ha virado de guerrero en solitaria alma en pena: sus maniobras políticas fracasan; la inflación se le escapó de las manos.

  • La inflación no se escapó, los que se escapan son los empresarios formadores de precios, los intermediarios y otros sátrapas de la economía de mercado que no quieren dejar de ganar y enriquecerse. Lo que está claro es que vos trabajás para ellos y que la pobreza no te importa una mierda, pero como Biolcati te hacés el humanista hablando de los desposeídos. Nadie te cree, edu.

Esas novedades tuvieron otro coletazo. La renuncia del Procurador del Tesoro, Joaquín Da Rocha, quien llevó también ante la Justicia las denuncias que pretendieron vincular la compra de Papel Prensa, ocurrida en 1977 durante la dictadura, con supuestos delitos de lesa humanidad. Para sustituir a Da Rocha, hombre de larga trayectoria en el PJ, Cristina dio otro indicio de su rumbo: trajo a una ex funcionaria de Santa Cruz, Angela Abbona. De allí había traído también al ex gobernador Arturo Puricelli cuando lo designó en el ministerio de Defensa en lugar de Garré.

La Presidenta podría estar cayendo en el error de creer que todos los recientes traspiés en la Justicia tendrían como razón cierta impericia política de su propio Gobierno. Quizás algún caso tenga esos motivos. Pero debería reparar, sobre todo, para no volver a equivocarse, en la construcción falaz de muchas de sus ofensivas judiciales. Papel Prensa fue una de ellas. ¿Nunca le llamó la atención que en el desarrollo de ese conflicto no contara con ninguna decisión judicial de fondo a favor?

  • La dilatación de la causa judicial de no le quita razones a la búsqueda de verdad y justicia. Tu jefa Ernestina hace más de 8 años que viene prolongando la agonía de la mentira sobre la identidad de Felipe y Marcela, y eso no quita validez a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Cristina podría restructurar su gabinete antes de lo pensado. Tal vez le permitiría recrear expectativas en el año electoral. Pero la Presidenta, al final del ciclo kirchnerista, se enfrenta a comprobaciones ingratas. Las causas estructurales de la crisis del 2001 siguen vivas. La política, estéril. La pobreza, una cicatriz aún abierta.

  • Algunas causas estructurales de la crisis del 2001 siguen vivas, y Clarín tiene mucho que ver en esa supervivencia neoliberal, pero serán derrotadas. Tu error Eduardo es pensar que se viene el final del ciclo kirchnerista. Esto recién empieza.


Daniel Mancuso

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