lunes, 30 de junio de 2008

PASCUAL CONTURSI



Mi noche triste (Lita)
(Tango, 1916. Música: Samuel Castriota, letra: Pascual Contursi)

Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
pa'olvidarme de tu amor.

Cuando voy a mi cotorro
y lo veo desarreglado,
todo triste, abandonado,
me dan ganas de llorar;
me detengo largo rato
campaneando tu retrato
pa poderme consolar.

Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos,
arreglados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.

De noche, cuando me acuesto
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.

La guitarra, en el ropero
todavía está colgada:
nadie en ella canta nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.



Dice Leónidas Lamborghini:

...Cuando Leopoldo Lugones escucha “Mi noche triste”, de Pascual Contursi (es el primer tango-canción, dicen) le da la mano y lo felicita, este Lugones tan execrado, tan riguroso que llegó a decir que si no había rima no había poesía, y los tenía locos a los jóvenes con eso, lo felicita a este tanguero (recordá que el tango era algo marginal) y le dice: mire, lo felicito, porque cuando nuestros versos se hayan olvidado, los suyos van a seguir perdurando... yo he dado clases y hemos analizado la letra de “Mi noche triste”, sacá lo sentimental, sacá todo y andá a la estructura, esta hablando de la ausencia de la mujer a través de los objetos: los frasquitos, los moñitos, los biscochitos, eso es gran poesía, es un invento de la gran poesía, y va ganando un crescendo porque... “la guitarra esta colgada”, después viene el invento de que... “la catrera está cabrera”, y despues viene el final: ...“y la lámpara del cuarto / también tu ausencia ha sentido / porque su luz no ha querido / mi noche triste alumbrar”... ¡es de una perfección! Y esa felicitación resuena como un canto en la literatura argentina, a despabilar giles, esos son poetas, aunque yo me resisto a llamarles poetas, porque claro, está connotado de la poesía “poesía”, ellos son letristas, que es más difícil que ser poeta, porque no creo en el poema musicalizado, yo creo en lo decían ellos, “la letra” y después viene la música y le pone luz, quiere decir que ellos escribían una letra pensando que la potencia la iba a alcanzar con la música... y después ha tenido “cantores”...
VER NOTA COMPLETA: LEONIDAS LAMBORGHINI



Bandoneón arrabalero
(Tango, 1928. Música: Juan Bautista Deambroggio,
letra: Pascual Contursi)


Bandoneón arrabalero
viejo fueye desinflado,
te encontré como un pebete
que la madre abandonó,
en la puerta de un convento,
sin revoque en las paredes,
a la luz de un farolito
que de noche te alumbró.

Bandoneón
porque ves que estoy triste y cantar ya no puedo,
vos sabés
que yo llevo en el alma
marcao un dolor.

Te llevé para mi pieza
te acuné en mi pecho frío...
Yo también abandonado
me encontraba en el bulín...
Has querido consolarme
con tu voz enronquecida
y tus notas doloridas
aumentó mi berretín.



El motivo (Pobre paica)
(Tango, 1914. Música: Juan Carlos Cobián,
letra: Pascual Contursi)


Mina que fue en otro tiempo
la más papa milonguera
y en esas noches tangueras
fue la reina del festín.
Hoy no tiene pa' ponerse
ni zapatos ni vestidos,
anda enferma y el amigo
no aportó para el bulín.

Ya no tienen sus ojazos
esos fuertes resplandores
y en su cara los colores
se le ven palidecer.
Está enferma, sufre y llora
y manya con sentimiento
de que así, enferma y sin vento
más naide la va a querer.

Pobre paica que ha tenido
a la gente rechiflada
y supo con la mirada
conquistar una pasión.
Hoy no tiene quien se arrime
por cariño a su catrera.
¡Pobre paica arrabalera
que quedó sin corazón!

Y cuando de los bandoneones
se oyen las notas de un tango,
pobre florcita de fango
siente en su alma vibrar
las nostalgias de otros tiempos
de placeres y de amores,
¡hoy sólo son sinsabores
que la invitan a llorar!



Pascual Contursi, nació el 18 de noviembre de 1888, en Chivilcoy, una ciudad rural de la fértil pampa argentina, 170 kilómetros al oeste de Buenos Aires. Su familia se trasladó a los pocos años al barrio de San Cristóbal. Desde la adolescencia se sintió atraído por la vida artística. Escribía poemas y entonaba, acompañándose en guitarra, sus propias canciones. Así dio a conocer "Mi noche triste", cantándolo por primera vez en el cabaret Moulin Rouge, de Montevideo. Este local era propiedad de Emilio Matos, padre de Gerardo Hernán Matos Rodríguez, compositor de "La cumparsita".

La letra de tango fue su creación, y con ella convirtió al tango en la canción sentimental de Buenos Aires. Le introdujo temas humanos de validez universal -la nostalgia, la melancolía, las frustraciones del amor, la ambición, la codicia, la decadencia y la injusticia-, aunque su universo específico fuera el de la vida prostibularia, con sus rufianes y rameras. En aquellas primeras décadas del siglo XX, el aluvión inmigratorio había traído a centenares de miles de hombres solos, que alimentaron un enorme mercado del sexo.

Trascendiendo a las letrillas livianas y picarescas del tango primitivo, Contursi, radicado por entonces en Montevideo, estableció entre 1914 y 1915 las nuevas coordenadas poéticas del género, que incluyeron como particularidad -en algunos casos- el relato de todo un argumento, desarrollado en unos pocos versos. Tal el caso de "De vuelta al bulín", que escribió en el '14 sobre notas musicales del pianista José Martínez. Contursi solía adosarles letras a tangos instrumentales de esa época, posteriormente identificada como "la Guardia Vieja". Uno de esos casos fue el de "Lita", pieza del pianista Samuel Castriota, que con las estrofas de Contursi pasó a llamarse "Mi noche triste".

Hay cierto consenso en considerar a éste el primer tango canción, aunque de hecho no lo fue. Sin embargo, por su hondura, por la audacia de sus metáforas y por el perfecto encastre de los versos en la música tuvo la virtud de ser el heraldo de una nueva época para el tango. Fue también crucial que Carlos Gardel lo grabase en 1917, y que un año después se convirtiera en la gran atracción de una pieza teatral. En general, la relación con Gardel fue clave en la proyección de Contursi, porque halló así al óptimo intérprete de sus obras.

Contursi aprovechó una actuación montevideana del dúo Carlos Gardel y José Razzano para acercales "Mi noche triste", que el primero cantó en el teatro Urquiza de la capital uruguaya, para después estrenarlo en Buenos Aires en el teatro Esmeralda. Pero el impacto no fue inmediato, como suele ocurrir con las obras renovadoras. El verdadero éxito le llegó cuando en 1918 fue incluido en "Los dientes del perro", una pieza ligera de José González Castillo y Alberto Weisbach, cantado por Manolita Poli, una actriz de 19 años, hija de padres zarzueleros.

El suceso de su tango impulsa a Contursi a regresar a Buenos Aires, donde se dedica de lleno a la creación teatral, en colaboración con otros autores exitosos del momento. Produce así una serie de sainetes y piezas atractivas para el público, pero que no perdurarán. En los argumentos de las obras intercalaba tangos de su autoría.

Contursi viajó a Europa en 1927. Vivió en España y en Francia. Volvió en 1932 a Buenos Aires, pocos días antes de morir, en un patético regreso, perdida la razón. Gardel fue uno de quienes en París se encargaron a repatriarlo. En esa ciudad había escrito en 1928, con música de Juan Bautista Deambroggio "Bachicha", uno de sus tangos más conmovedores: "Bandoneón arrabalero", que muestra, quizá como ninguno hasta entonces, la profunda relación afectiva entre dos abandonados: un hombre y un fuelle. Excepcional también es "Pobre paica", que en 1914 ideó para la música de "El motivo", del pianista Juan Carlos Cobián, en el que Contursi se conduele del drama de una prostituta, abatida por el tiempo y la enfermedad.

Filoso, crítico y sarcástico en "Champagne tangó" (música de Manuel Aróztegui), "Ivette" (Julio Roca) y "Flor de fango" (Augusto Gentile), todos de 1914, Contursi no mantendría siempre ese nivel. Quizá deba mencionarse, entre el resto de su producción, al burlesco "La mina del Ford", de 1924 (con Fidel del Negro y Antonio Scatasso), pero sobre todo a "Ventanita de arrabal" (con Scatasso), que escribió en 1927 para su sainete "Caferata" (término lunfardo que designaba al proxeneta). Murió el
29 de mayo de 1932.

por Julio Nudler

domingo, 29 de junio de 2008

WILLIAM SHAKESPEARE



EL SOLILOQUIO DE HAMLET

¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?

Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!

¡Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?...

Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.



¿A UN DÍA DE VERANO COMPARARTE? *

¿A un día de verano compararte?
Más hermosura y suavidad posees.
Tiembla el brote de mayo bajo el viento
y el estío no dura casi nada.

A veces demasiado brilla el ojo
solar y otras su tez de oro se apaga;
toda belleza alguna vez declina,
ajada por la suerte o por el tiempo.

Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales.

Vivirás mientras alguien vea y sienta
y esto pueda vivir y te dé vida.



COMO ACTOR VACILANTE EN EL PROSCENIO... *

Como actor vacilante en el proscenio
que temeroso su papel confunde,
o como el poseído por la ira
que desfallece por su propio exceso,

así yo, desconfiando de mí mismo,
callo en la ceremonia enamorada,
y se diría que mi amor decae
cuando lo agobia la amorosa fuerza.

Deja que la elocuencia de mis libros,
sin voz, transmita el habla de mi pecho
que pide amor y busca recompensa,
más que otra lengua de expresivo alcance.

Del mudo amor aprende a leer lo escrito,
que oír con ojos es amante astucia.

* Versiónes de
Manuel Mujica Láinez


POESÍA
"Venus y Adonis" 1593

"La violación de Lucrecia" 1594

"Sonetos" 1600-1609

COMEDIAS
"La comedia de las equivocaciones" 1592-1593
"La fierecilla domada" 1593
"Trabajos de amor perdidos" 1594
"Los dos hidalgos de Verona" 1594
"Sueño de una noche de verano" 1595-1596
"El mercader de Venecia" 1596-1597
"Mucho ruido y pocas nueces" 1598-1599

"Como gustéis" 1599-1600

"Medida por medida" 1604-1605
"La Tempestad" 1611

TRAGEDIAS
"Romeo y Julieta" 1595
"Julio César"1600
"Hamlet" 1600-1601

"Otelo" 1602
"Macbeth" 1605-1606

"El rey Lear" 1605


En 1564 nace este poeta y dramaturgo inglés, en Stratford-upon-Avon, un pueblecito del condado de Warwick que no sobrepasaba los dos mil habitantes. Alternó la afición por la lectura con su trabajo como maestro de escuela, dedicándose desde entonces a la producción literaria.

Hay una laguna en la vida de Shakespeare, un período al que los biógrafos llaman "los años oscuros". No reaparece ante nuestros ojos hasta 1593, cuando es ya un famoso dramaturgo y uno de los personajes más populares de Londres. Entretanto se le atribuyen los siguientes empleos: pasante de abogado, maestro de escuela, soldado de fortuna, tutor de noble familia e incluso guardián de caballos a la puerta de los teatros. Pasarían varios meses hasta que pudiera ingresar en ellos y meterse entre bastidores, primero como traspunte o criado del apuntador, luego como comparsa, más tarde como actor reconocido y, por fin, como autor de gran y merecido prestigio.

Prohibidos por un ayuntamiento puritano que los consideraba semillero de vicios, los teatros se habían instalado al otro lado del Támesis, fuera de la jurisdicción de la ciudad y de la molestia de sus alguaciles. La Cortina, El Globo, El Cisne o Blackfriars no eran muy distintos de los corrales hispanos donde se representaba a Lope de Vega. La escenografía resultaba en extremo sencilla: dos espadas cruzadas al fondo del proscenio significaban una batalla; un actor inmóvil empolvado con yeso era un muro, y, si separaba los dedos, el muro tenía grietas; un hombre cargado de leña, llevando una linterna y seguido por un perro, era la luna.

El vestuario se improvisaba en un rincón de la escena semioculto por cortinas hechas jirones, a través de las que el público veía a los actores pintándose las mejillas con ladrillo en polvo o tiznándose el bigote con corcho carbonizado. Mientras los actores gesticulaban y declamaban, los hidalgos y los oficiales, acomodados a su mismo nivel sobre la plataforma, les desconcertaban con sus risas, sus gritos y sus juegos de cartas, prestos a lucir su ingenio improvisando réplicas y a echar a perder la representación si la obra no les complacía. En torno al patio, las galerías acogían a las damas de alcurnia y los caballeros. Y en el fondo de "la cazuela", envueltos en sombras, sentados en el suelo entre jarras de cerveza y humo de pipas, se veía a "los hediondos", el maloliente pueblo.

En todo caso, se trataba de un público con más imaginación que el actual o, al menos, buen conocedor de las convenciones teatrales impuestas por la penuria o por la ley. Inspirándose en el severo primitivismo del Deuteronomio, los legisladores puritanos prohibían la presencia de mujeres en la escena. Las Julietas, Desdémonas y Ofelias de Shakespeare fueron encarnadas por jovencitos bien parecidos de voz atiplada, ascendidos a Hamlets, Macbeths y Otelos en cuanto les despuntaba la barba y les cambiaba la voz. Tal era el teatro en que Shakespeare empezó su carrera dramática.

Hacia 1589, Shakespeare comenzó a escribir. Lo hacía en hojas sueltas, como la mayoría de los poetas de entonces. Los actores aprendían y ensayaban sus papeles a toda prisa y leyendo en el original, del que no se sacaban copias por falta de tiempo; de ahí que ya no existan los manuscritos. Como cada tarde se ofrecía una obra diferente, el repertorio había de ser muy variado. Si la obra fracasaba ya no se volvía a escenificar. Si gustaba era repuesta a intervalos de dos o tres días. Una obra de mucho éxito, como todas las de Shakespeare, podía representarse unas diez o doce veces en un mes. Algunos actores eran capaces de improvisar a partir de un somero argumento los diálogos de la obra conforme se iba desarrollando la acción. Shakespeare nunca los necesitó.

Algunas de sus obras: "Hamlet", "Otelo", "Macbeth", "Romeo y Julieta", "El Rey Lear" y "La tempestad", han sido consideradas a través del tiempo como verdaderas joyas de la literatura universal. Después de su muerte, fue publicado el First Folio, volumen recopilatorio de su producción, el cual serviría de base para todas las ediciones posteriores. Murió el 23 de abril de 1616.


GABRIELA MISTRAL


Gabriela Mistral (1889-1957): Educadora, ensayista y, sobre todo, poeta, nacida en Chile, su verdadero nombre era Lucila Godoy. Fue el primer escritor de la América Latina que recibió el Premio Nobel. Durante 20 años se desempeñó como cónsul de su país en diversos países. Su poesía ha sido traducida a muchos idiomas. Poetas como Pablo Neruda y Octavio Paz reconocieron su influencia.


PIECECITOS
Piececitos de niño,
azulosos de frío,
¡cómo os ven y no os cubren,
Dios mío!

¡Piececitos heridos
por los guijarros todos,
ultrajados de nieves
y lodos!

El hombre ciego ignora
que por donde pasáis,
una flor de luz viva
dejáis;

que allí donde ponéis
la plantita sangrante,
el nardo nace más
fragante.

Sed, puesto que marcháis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.

Piececitos de niño,
dos joyitas sufrientes,
¡cómo pasan sin veros
las gentes!


CARICIA
Madre, madre, tú me besas
pero yo te beso más
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...

Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...

Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar...

El estanque copia todo
lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste
me los tengo de gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...


OBRERITO
Madre, cuando sea grande
¡ay, qué mozo el que tendrás!
Te levantaré en mis brazos,
como el zonda al herbazal.

O te acostaré en las parvas
o te cargaré hasta el mar
o te subiré las cuestas
o te dejaré al umbral.

Y ¡qué casa ha de hacerte
tu niñito, tu titán,
y qué sombra tan amante
sus aleros van a dar!

Yo te regaré una huerta
y tu falda he de cansar
con las frutas y las frutas
que son mil y que son más.

O mejor te haré tapices
con la juncia de trenzar;
o mejor tendré un molino
que te hable haciendo el pan.

Cuenta, cuenta las ventanas
y las puertas del casal;
cuenta, cuenta maravillas
si las puedes tú contar...



SENTIDO DEL OFICIO

Yo no exagero si digo que mi fiesta, mayor de Europa me la han dado las artesanías superiores que son las de aquí, las cabales, las perfectas artesanías.

Definición de artesano: el que trabaja el cuero, o la plata, o el oro o las maderas con escrupulosidad. El que trabaja la piel de carnero o la pobre madera de álamo con la misma norma bajo la cual hicieron lo suyo los artistas de las llamadas, con alguna petulancia en el privilegio, "bellas artes".

La norma que viene de ésos, es: llama en la mente, pulso tranquilo, sin alcoholes, mano tan ágil como el alma, tan fácil como el alma; un poco de rito y un poco de juego, es decir, la seriedad del padre componiendo y la alegría del hijo al rematar el éxito; y un gran orgullo si se firma y si no se firma, el mismo orgullo.

Entre las desgracias de América está la de tener, en algunas partes, artesanos escasos, y la de no haberlos visto nacer en otras, todavía. Confundimos artesano con peón, hortelano con "regador", herrero con forjador. El pobre continente manda la plata hacia las orfebrerías de Europa Y no se ha puesto aún a formar sus plateros.

¿Y si consideráramos el oficio como nuestro más efectivo testimonio?

Damos prueba de nosotros en nuestra manera de amistad y de amor, en la elección de un partido político o de una fe; pero todos ésos son testimonios parciales o vagos; el cómo encuadernamos un libro o damos nuestra clase en una escuela, nos dice eso, si da el duplicado de nuestro semblante.

El trabajador puede decir lo que dijo Cristo de sí: "Que mis actos hablen por mí".

El objeto labrado es esquema de los sentidos, del cuerpo y el alma del obrero. La manufactura superior denuncia la justeza del ojo, la barbarie o la docilidad de la palma, la vieja intrepidez de los dedos; cuenta, por la insistencia de tal o cual color, el temperamento de su amo; en la sequedad o la dicha del dibujo, dice sus humores. Hasta el copista se expresa copiando, y hace confesión de sí mismo.

Muy torpe, el uso corriente de juzgar a hombre o mujer fuera de su oficio. "Fulano es mal abogado, pero excelente persona". 0, si se trata de un herrero: "No sabe lo suyo, pero es un santo". No, no hay probidad que pueda quedarse afuera del oficio. Quien cojee en su profesión, cámbiela sencillamente, pero hínquese en otra donde pueda alcanzar el último tramo y ser probo, partiendo de su oficio como de un centro.

Eje de la vida, el oficio. Que las demás cosas, consideración social, dinero, etc., sean radios que de ahí partan.

Yo conozco en Chile innumerables sociedades de artesanos sin más objetivo que la ayuda económica o la recreación colectiva. Sociedades cuyo fin primero sea la elevación de la capacidad artesana, no me las he encontrado; locales obreros en cuyas salas estén unas cuantas muestras felices de lo que el gremio ha logrado, cosas que creen el ambiente del gremio y que muestren que ésa es verdaderamente la casa de los forjadores o de los tejedores, tampoco las he visto.

El obrero quiere ser significado por la elevación del salario o por la representación laborista numerosa en un Congreso; pero son sólo un costado de su reivindicación.

Se significará totalmente por medio de su oficio mismo. Artesano con salario alto y que nunca supera el último tipo y no crea un modelo nuevo entre las criaturas industriales, que no conoce la historia de su oficio, con los clásicos del cobre, de la porcelana o el papel; que se queda en albañil pudiendo pasar a constructor; obrero al cual para nada ha servido la herencia enorme de los artesanos españoles de Toledo y de los italianos de Florencia, es peón voluntario y lleva hurtado el nombre de artesano.

Yo también estoy con los que quieren edificar nuevas jerarquías. Que el dinero y la herencia cuenten cada vez menos para dar sitio a los individuos en el mundo y que la cifra 1, la 2, la 3, pasen a ocuparlas los bravamente capaces. Pero cuidado con los nuevos valores de chacota o de mentirijilla. No el maestro por ser campesino, sino el campesino que ha hecho el mejor huerto en el valle de Elqui o de Aconcagua.

Vamos caminando hacia la formación de una aristocracia de técnica que ascenderá sin más presión que la capacidad. Cuidamos que no resulte sólo a medias legítima como las anteriores, y que se vuelva otro cheque girado en falso.

Para la llamada "revisión de valores" tomemos como documento principal el oficio. ¿Cuánto tiempo se le buscó? Porque el oficio debe aprenderse toda la vida; cesa el aprendizaje al acabar el trabajo, a los 50 ó 55 años. ¿Hasta dónde se le conoció? Porque el oficio es cosa fateada como el ojo del insecto o, mejor dicho, tiene diez o veinte estratos, como las gredas, y quedarse arañando el primero es fijarse por sí mismo en la plebeyez. ¿Se le regaló a su raza, dentro de la artesanía elegida, una forma nueva? También se prueba el patriotismo a través del oficio y se le vuelve una honra colectiva. ¿Se puso precio con probidad a la artesanía o se aprovechó cualquier ocasión de lucro fácil, tan fácil como el del bolsista? ¿Se ensamblaron las piececitas del reloj o las del armario con escrupulosidad preciosa, como si cada pieza fuese a cantar el nombre del dueño? Porque la moralidad se comprueba también en la obra artesana.

Yo deseo unas repúblicas futuras en que los motes tontos de "rey del aceite" o "rey del azúcar", se dejen de mano para resucitar, en cambio, estos bellos nombres medievales: el "Maestro del cuero", el "Maestro del cáñamo" o, si se quiere volver a las caballerías, el "Caballero de la forja".

Suelo leer con más interés que las promociones de Bellas Artes a la Legión de Honor, en la prensa francesa, las de Industria: X "horticultor", Z "decorador", por servicios al suelo y a la manufactura francesa. Me pongo a pensar en el artesano chileno que apenas ha nacido, si ha nacido. Ni los patrones se ocupan de cultivar sus habilidades, porque no se engría y cobre más; ni a él mismo le importa mucho mejorarse, porque ignora qué pascua permanente son sus artesanías en Europa; ni el Estado ha hecho gran cosa por su ennoblecimiento, aunque sea el protector natural de las labores manuales, una tras otra.

No es verdad que el maquinismo haya acabado con el artesano y que sea ya imposible que éste ponga sello suyo sobre su criatura. La máquina ha substituido el pulmón del hombre, no su mente, ni siquiera su dedo, a veces. El hombre dicta a la máquina los modelos; la máquina le ha reemplazado los tendones y el sudor sin arrebatarle ni una de sus prerrogativas para dar gusto a su pasión de forma o de color. Sería infame un trabajo en el que la voluntad de crear no pudiera ejercerse nunca y sería estúpida la delegación del hombre completo en la usina.

Bueno será reemplazar algunas de tantas fiestas cívicas nuestras por "festividades artesanas", la del hierro o la de los paños, la del choapino o el sarape. Ir significando en cada ocasión al artesano, hombre esencial de las democracias de cualquier tiempo. Hacer más: abrirles en cada ciudad grande el museo de las artes industriales a fin de que ellos que no viajan, conozcan la nobleza que en otras partes alcanza su propio oficio, de qué millón de motivos es susceptible, cuánto material ha incorporado a la, historia, lo mismo que las llamadas con tonta exclusividad "bellas artes".

Cuando el artesano se vuelva por su capacidad de creación tanto sesos como puños, y corresponda a tal vigor de sus riñones tal fineza de pupila, se caerá solo el muro que ha dividido el trabajo en jerarquías, y broncero superior igualará a compositor de sinfonía y esmaltador de Copenhague a cirujano de Nueva York.

Mayo de 1927.





UNA CARTA ABIERTA DESDE LA TIERRA




"Los tiempos de la naturaleza, los tiempos biológicos del ecosistema tierra agrícola, no tienen nada que ver con los tiempos de los agronegocios, tiempos cada vez más cortos de producción, compra, uso y desechado de los materiales, tiempos acelerados a expensas de los ecosistemas agrícolas y de abuso irracional de la energía."

sábado 28 de junio de 2008



Agobiados por la angustia de estos últimos 100 días transcurridos desde que comenzara la llamada Crisis del campo, y, con el espíritu de no continuar este riesgoso camino de enfrentamientos suicidas, el GRR (Grupo de Reflexión Rural) se dirige a todos aquellos ciudadanos que se sienten rehenes de un conflicto que los supera y que los ha puesto en la disyuntiva de optar por hallar “un culpable” o por tomar o crear un partido. Les proponemos compartir una reflexión que nos ayude, no solo a entender el presente, sino especialmente, a tomar conciencia del futuro inmediato.

Las evidencias técnicas de las últimas década indican que al ritmo del crecimiento de la agricultura actual, en apenas una generación NOS QUEDAREMOS SIN TIERRAS AGRÍCOLAS, es decir, con suelos INCAPACITADOS DE SEGUIR PRODUCIENDO ALIMENTOS EN CALIDAD Y CANTIDAD PARA NUESTRO PUEBLO. Pese a que las cifras de las empresas de agronegocios y el gobierno nacional, nos propone este camino como una oportunidad histórica, lo que NO están diciendo, en medio de una Crisis que oculta la reconfiguración de las dependencias argentinas a los mercados globales, es que este crecimiento económico está siendo subsidiado fuertemente con la FERTILIDAD de las tierras agrícolas argentinas.

Uno de los problemas más difíciles para los ciudadanos suele ser visualizar el suelo, o sea la tierra agrícola, como un ecosistema. Cuando hablamos de ecosistema, inmediatamente nos imaginamos un bosque. En la Patagonia, por ejemplo, la naturaleza es buscada en los Parques Nacionales, en los bosques que rodean los lagos, como si la estepa con sus coirones y neneos, fuera irrelevante. Es difícil a veces demostrar que un pastizal es un ecosistema aunque sea el paisaje más conocido por la mayor parte de los argentinos. Un bosque, en cambio, es percibido por el común de la gente, sin mayor esfuerzo, como un ecosistema. Remarcar esto es muy importante, porque aquello que atenta contra el "bosque", al ser el bosque visualizado como ecosistema por los ciudadanos, es rápidamente identificado como una amenaza hacia el patrimonio de todos. Ante el avance de la frontera agropecuaria, muchos habitantes urbanos "sienten" que están desmontándose "sus" bosques chaqueños, y que están destruyéndose "sus" ecosistemas. Al reconocer el bosque como un ecosistema, nos "duele" el desmonte, nos "duele" la tala de un quebracho o de un algarrobo. El ciudadano común suele percibir al bosque como un patrimonio "suyo". Pero no como un "suyo" mezquino, sino como un "suyo" social y común a todos y por lo tanto, se experimenta el desmonte como algo amoral o delictivo.

Lo cierto es que la tierra agrícola (o suelo), al igual que el bosque, también es un ecosistema, con elementos bióticos y abióticos, con flujos de materia y energía, con miles de pequeños organismos vivos productores y consumidores, con estratos, con biodiversidad, con riqueza: podríamos resumir por analogía "la tierra o suelo es un caso particular de bosque"(ecosistema). Es fácil visualizar los efectos de una fumigación, una pala mecánica o una motosierra sobre un bosque, pero no es tan fácil advertir los daños que la agricultura produce dentro de la tierra, sencillamente porque no podemos percibirlos, no podemos "verlos" a simple vista.

Es fácil entonces, visualizar el desmonte, pero no lo es tanto, la pérdida de diversidad biológica de la tierra agrícola. Podemos entender que el desmonte constituye una "pérdida de hábitat" para las especies silvestres, y nos ponemos tristes cuando desaparecen los Yaguaretés y los Tatú carreta. Son mamíferos, y por su similitud con nosotros o por su aspecto simpático o enternecedor, podemos conectarnos mejor con ellos. Pero nos resulta casi imposible comprender la importancia que los microorganismos terrestres o acuáticos o los insectos tienen para nuestras vidas. A veces, hasta nos resultan desagradables, porque no sabemos de sus beneficios. Siguiendo nuestra analogía de la tierra con el bosque, podemos afirmar que la agricultura industrial en realidad, está generando una "pérdida de hábitat" para los organismos de la tierra agrícola, que son a su vez, los encargados de fabricarla. Si desaparecen los organismos que la fabrican, nos quedaremos con tierras mucho más pobres. Perderemos el ecosistema, porque perdemos a los organismos que lo generan.

Si entendemos que la tierra es un "sistema viviente", por consecuencia, vamos a experimentar la pérdida de lombrices, por ejemplo, como un crimen. Cuando nos manifestamos a favor del "salvemos a las ballenas", deberíamos reclamar aun mucho más todavía, "salvemos a las lombrices” o “salvemos a los microorganismos del suelo”. Si podemos comprender que la tala de quebrachos es una actividad de extracción "minera", entonces entenderemos también, que la devastadora extracción de fósforo y de nutrientes, junto a la silenciosa pero implacable devastación de la vida contenida en los suelos, llevada a cabo por las actuales prácticas agrícolas industriales, es igualmente dañina para la tierra, tal como lo son las minas de la Alumbrera en Catamarca o las que amenazan con poner en marcha en el resto del noroeste y la cordillera de los Andes.

Si comprendemos los "servicios ambientales" que brinda el bosque, tales como la producción de oxígeno, la mitigación del clima y de los picos de inundación, la conservación de la biodiversidad, la retención de carbono, la producción de alimentos, fibras y otros bienes, etc., etc., podremos comprender asimismo, los "servicios ambientales" que brinda la tierra, en los mismos términos. Es decir, la idea de desmontar el Amazonas nos produce pavor, en parte porque existe una cierta idea de que el planeta entero depende de masas boscosas como la selva amazónica.

La humanidad, estaría en serio riesgo si avanzara el desmonte del Amazonas, tal como pareciera intentar el afán progresista del gobierno brasileño. Pero la tierra agrícola como ecosistema que se está degradando aceleradamente, debería generarnos la misma o mayor conmoción. La humanidad está en grave peligro si se pierden las características ecosistémicas de los suelos. La fertilización química no es jamás, un sustituto del ecosistema perdido, como la forestación con pinos y eucaliptos no es un sustituto de la selva perdida. Destruir el ECOSISTEMA SUELO, resulta tan nocivo para la humanidad, como destruir el ECOSISTEMA SELVA AMAZÓNICA.

Esta aproximación al tema rural, que proponemos, nos exime de seguir la línea argumental del Sistema de Mercado, es decir, de las explicaciones económicas habituales. Sólo con las explicaciones económicas, no es suficiente para tomar plena conciencia del grave peligro en que se encuentra la sociedad nacional. Las explicaciones y disputas económicas actuales son incompletas en sí mismas, porque ni las estadísticas ni los triunfos bursátiles reflejan estas consecuencias. Tampoco ofrecen salida, pues apuntan a la mera obtención de rentabilidades. Este sistema carece de todo porvenir. Los tiempos de la naturaleza, los tiempos biológicos del ecosistema tierra agrícola, no tienen nada que ver con los tiempos de los agronegocios, tiempos cada vez más cortos de producción, compra, uso y desechado de los materiales, tiempos acelerados a expensas de los ecosistemas agrícolas y de abuso irracional de la energía. Tampoco, los tiempos ecológicos se ajustan a los tiempos políticos, apremiados siempre por las futuras elecciones, incapacitados para generar proyectos nacionales, enceguecidos por los mitos del crecimiento sin límites... Tal vez, nos pueda dar la clave para una correcta lectura de lo por venir, lograr entender lo que pasa en esa humilde maceta que tenemos en nuestro balcón, y cuya tierra por falta de cuidados, se apelmaza irremediablemente.

Con las lógicas del mercado seguiremos naufragando en el remolino de viejas discusiones retóricas. Hay que despegarse de los discursos que convocan a la "nueva derecha", a la “nueva izquierda” y a cualquier otro intento de hacer más de lo mismo, aunque venga con maquillaje verde. Hay que prepararse para encarar un futuro SIN CRECIMIENTO ECONÓMICO, y con desarrollos humanos acordes a lógicas ecosistémicas. Es imperativo comenzar a pensar en términos de una economía de escala local, de recuperar el Estado y la Soberanía Alimentaria a partir de los municipios. Debemos prepararnos para afrontar un futuro sin petróleo, y en especial, una agricultura sin aportes químicos, regida por LAS LEYES Y LOS TIEMPOS DE LA NATURALEZA. Sabemos que eso es posible y también sabemos que es la alternativa para que las futuras generaciones puedan tener una posibilidad de vida digna. En este sentido, debemos defender la idea de que el DECRECIMIENTO ECONÓMICO es porvenir y vida posible, y que lo que ahora nos proponen no tiene destino. Recuperemos el valor de uso del ecosistema tierra y de los bienes que obtengamos de ese ecosistema, abandonando el valor de cambio, impuesto por la globalización económica del capital, que solo mide la ganancia en el tonelaje destinado a mercados anónimos e insaciables. Dotemos de nuevos contenidos filosóficos al término "valor”. Será, en todo caso, el "valor del ecosistema tierra del que formamos parte", no solo como una mera extensión del "valor de la vida", en sentido ontológico, sino también como "valor" de supervivencia de la especie humana, en inevitable interdependencia ecológica con la tierra. Eso no tiene precio. O quizá, ése sea, el precio de nuestro futuro. RECORDEMOS QUE EL SUELO ES PATRIMONIO DE TODOS, TAMBIEN DE QUIENES AUN NO HAN NACIDO. NO ES UN RECURSO A SER EXPLOTADO PARA OBTENER MAYORES RINDES Y CONCENTRACIÓN DE GANANCIAS.

Junio de 2008


“Horizonte Sur” es un Programa radial periodístico de opinión. Se abordan temáticas de la actualidad política, de la cultura nacional, del medio ambiente y de los derechos humanos.

Los Domingos de 11 hs. a 12 por AM 870 Radio Nacional
calle Esmeralda 555 Ciudad de Buenos Aires


Conducción y Producción: Jorge Eduardo Rulli, Bernardo Elffman, Wanda Galeotti y el Grupo de Reflexión



sábado, 28 de junio de 2008

HAROLDO CONTI




En la madrugada del 5 de mayo de 1976, una brigada del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino secuestró al destacado escritor argentino Haroldo Conti. Aún continúa desaparecido. Conti formó parte del equipo de la recordada revista Crisis, cuyo fundador y Director Ejecutivo fue el recordado Federico "Fico" Vogelius. Haroldo Conti nació en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1925.

Fue maestro rural, actor, director teatral aficionado, seminarista, empresario de transportes, piloto civil y profesor de filosofía. También estuvo relacionado al cine donde se desempeñó como guionista. Con su novela "Alrededor de la jaula" obtuvo en 1966 el concurso hispanoamericano de la Universidad de Veracruz.

Esta obra fue luego llevada al cine por el realizador Sergio Renán bajo el título "Crecer de golpe". Otra de sus novelas, "Mascaró, el cazador americano" obtuvo el premio Casa de las Américas y también recibió distinciones otorgadas por la revista Life, Fabril Editora y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.





Muerte de un hermano
A mi madre

El viejo ni siquiera sintió el golpe. Solamente un blando adormecimiento que le subía desde los pies. Algunas voces crecieron hacia el medio de la calle y después recularon suavemente.
El hombre se aproximó desde la niebla que lo rodeaba y se inclinó sobre él.
—Juan...
El hombre sonrió.
— ¡Juan!
— ¿Qué tal, hermano?
— ¿De dónde sales, Juan?
Le apuntó con un dedo sin dejar de sonreír.
— ¿No te dije que algún día iba a volver?
—Sí... eso dijiste... ¡claro que sí!
La niebla se agitó detrás de la figura. Varas de sombras avanzaban hacia él pero cuando trató de reconocerlas se comprimieron y juntaron en una franja circular.
—Juan, hermanito...
Movió la cabeza para uno y otro lado.
—Ha pasado tanto tiempo... No tienes idea.
—Lo sé.
— ¡Oh, no!... el tiempo para ti es otra cosa. Me refiero al mío, muchacho... Te esperé, claro que te esperé... Yo le decía a esta gente —trató de señalar—, esta gente...
Entrecerró los ojos y lo miró con fijeza. Era él, no había duda. El mismo rostro duro y franco.
—Yo también llegué a dudar, ¿sabes? —reconoció entonces por lo bajo.
Y la voz se le quebró en la garganta. —Bueno, se comprende.
—Supongo que sí...
—Pero en el fondo sabías que iba a volver, ¿no es así, hermanito?
Le apuntó otra vez con el dedo y una vieja llama brotó dentro de él.
— ¡Claro! ¡Claro que sí!
Trató de incorporarse y abrazar a aquel hermano que había vuelto por fin, pero le fallaron las piernas. La verdad que ni siquiera las sentía. Entonces se abandonó sobre el pavimento aguantándose apenas con las manos, nada más que para no perder de vista ese rostro querido.
— ¿Y cómo te ha ido por ahí, muchacho? —preguntó con una voz complacida.
Trataba de parecer natural. En realidad se sentía mejor que nunca en mucho tiempo y el viejo cuerpo no pesaba ahora absolutamente nada.
—Bien, bien...
— ¡Este Juan!... ¿Eso es todo?
—Nunca hablé demasiado.
—No, es verdad... Apenas un poco más que el viejo... dos o tres palabras más.
Y sonrió recordando al viejo y al Juan de aquel tiempo, casi igual a este Juan. O tal vez igual del todo.
—Pero cantabas muy bien, eso sí ¿Todavía conservas esa linda voz?
—Creo que sí.
— ¿Y cantas también?
—Todavía. El que anda solo como yo, siempre canta alguna cosa.
—Aquí hay mucha gente sola, si te refieres a eso, pero no canta casi nunca...
Hizo una pausa porque sentía un gran cansancio.
—A veces me acordaba de ti y cantaba. A decir verdad, últimamente era la única forma de acordarme.
Inclinó la cabeza hacia el pavimento y añadió por lo bajo:
—Nadie ve con buenos ojos que un viejo cante porque sí... Yo les decía... trataba de explicarles. Pero tú sabes cómo es esta gente. Va y viene todo el día... Creo que el cabo me entendió una vez. Por lo menos sonrió y me dijo: "Siga, viejo. Cante de nuevo esa cosa."
Volvió a levantar la cabeza.
—Juan, hermanito, yo también he caminado mucho.
Y una gruesa lágrima rodó por su mejilla.
Juan extendió una mano en silencio y lo palmeó suavemente a pesar de que era una mano ancha y poderosa.
—Creí que ya no vendrías. Ésa era la verdad. Perdóname, pero lo llegué a creer.
—¿Qué importa eso ahora? El hecho es que he venido y te voy a llevar.
—¡Es lo que yo decía! ¡Repítelo, Juan, quiero que lo oigan todos!
—Eso es...
—Vendrá Juan, decía yo, vendrá mi gran hermano y nos iremos un día... ¿Qué pasa? ¡Juan! ¡Juan!
—Aquí estoy, muchacho. No te preocupes.
—Creí que te habías ido.
—No te preocupes.

Volvió a ponerle la mano sobre el hombro.

Ése era Juan. No había que explicarle nada. Lo comprendía y lo abarcaba todo. De una vez. Y su gran mano sobre el hombro despedía una corriente, algo que lo traspasaba a uno. Era como un árbol con la firme raíz y los sonidos de la tierra por un lado y los pájaros y los cielos por el otro.
Años atrás, la mano también sobre el hombro, le había dicho casi lo mismo. "No te preocupes. Volveré por ti un día." Estaban sobre el camino de tierra, en el límite del campo, una mañana de otoño. Juan no había querido que lo acompañase nadie más que él. Atravesaron el campo en silencio y no se volvió una sola vez. Después salieron al camino, ya de mañana, y cuando apareció el coche le puso la mano sobre el hombro y le dijo aquellas palabras. Después desapareció en un recodo.

Él se preguntó más de una vez de dónde le había nacido la idea. Era un hombre de la tierra, como el viejo. Tal vez la proximidad del camino, aquella franja pardusca que salía y entraba en el horizonte y sobre la que de vez en cuando veían deslizarse algún carro soñoliento o la figura más pequeña y más lenta de algún vagabundo que los saludaba con la mano en alto y después desaparecía en el recodo y tenía todo el camino para él, de una punta a otra, y además lo que no se veía del camino, es decir, el resto del mundo.

De cualquier forma, había en él, en ese rostro duro y confiado, algo que no había en los otros, una marca o señal que se iluminaba por dentro cuando miraba el camino o cuando simplemente hablaba de él. De manera que un día cualquiera Juan se marchó.

Algo después el camino se llevó a su madre en un carruaje de tristeza. Y después vinieron los años difíciles. La tierra se hizo dura y esquiva y el viejo un ser taciturno. Partió en la misma carroza que su madre el invierno del 37.

Hasta que una mañana de agosto salió al camino él también y esperó el coche y se marchó por fin. La casa desapareció detrás del recodo, para siempre. La mayor parte de su vida venía después, pero eran años desprovistos de recuerdos, apenas un poco más miserable uno que otro. Diez años de pobreza, miseria. Pobreza, miseria y vejez de ciudad.

En realidad quizá fue un poco feliz cuando aceptó toda esa miseria. La gente no puede entender esto. Pero al cabo del tiempo él era feliz, o casi feliz, a su manera. Toda su preocupación consistía en estar a las seis de la tarde en la puerta del asilo y cuidar que ningún vago le birlara la cama junto a la ventana. A esa hora y desde ese lugar los enormes y blancos edificios parecían boyar en la luz amable de la tarde. Después se oscurecían lentamente. Después las luces erraban en la noche a confusas alturas y en cierto modo la ciudad desaparecía y pensaba en la casa lejana, el campo joven y abundoso.

Entonces volvía a ver el camino y recordaba las palabras de Juan. No siempre lograba recordar al Juan entero porque tenía que ayudarse con canciones y vislumbres más propios del día. Pero de todas maneras su hermano había crecido dentro de él y era una cosa mucho más viva que él, a pesar de la ausencia.

Había una hora y un lugar, precisamente cuando los viejos y los vagos se reunían frente al asilo y esperaban a que se abriesen las puertas. Entonces, vaya a saber por qué, Juan reaparecía entero o casi entero en medio de toda aquella miseria. Y eso, por lo menos, le daba impulso para alcanzar la cama al lado de la ventana.

Sólo que últimamente la imagen había empalidecido y algunos días no aparecía siquiera. Y si conseguía la cama no era por el Juan sino porque ya nadie quería disputársela. Para decir la verdad, hacía un tiempo que había perdido interés en el asunto. Ni más ni menos. Los años habían terminado por doblegarlo. Estaba seco por dentro y se dejaba llevar y traer como un casco viejo.

Miró a Juan y trató de sonreír.

—Las cosas lo llevan y lo traen a uno como un casco viejo. Es eso...
—¿De qué estás hablando?
—Me pregunto cómo sucedió todo esto.
—¿Qué importancia tiene, muchacho?
—Ninguna, por supuesto. Quise decir simplemente que las cosas sucedieron sin que yo me propusiera nada.
Hablaba con una voz mansa y dolorida.
—Bueno, es lo que pasa por lo general.
—No a ti, no a ti, muchacho... Tú saltaste sobre la vida y la domaste como a un potro. ¿Eh, Juan?
—No fue así. Bueno, yo sé cómo fue realmente. Lo que pasa es que nunca me pregunto esas cosas... La tomaba como venía.
—Eso es, muchacho. Eso es. ¡Cerrabas el puño y te la metías en el bolsillo! Juan, ¿estás ahí?
La figura parecía oscilar y alejarse.
—Aquí estoy.
—¿Quisieras darme la mano?
—Claro que sí.
Ahora casi no veía su rostro. Pero sintió la mano áspera y dura.
No tenía idea de la hora pero de cualquier manera le resultaba extraño aquel silencio en esa calle de la ciudad.
— ¿Qué se habrá hecho de la gente? —se preguntó sin verdadera curiosidad mientras trataba de sostener la cabeza que parecía querer escapársele—. Debe ser muy tarde.
La figura osciló hacia adelante y entonces con el último hilo de voz preguntó todavía:
—¿Vamos, Juan?
Sintió la voz muy cerca de él.
—Cuando quieras, muchacho.
—Vamos ya...





"Sin temor a errores"

Informes secretos y argumentos para prohibir y asesinar de la direccion de inteligencia bonaerense muestran como y por que se censuraba a escritores y dramaturgos. Haroldo Conti, Eduardo Galeano, Roberto "Tito" Cossa y Tato Pavlovsky son algunos de los escritores que estuvieron bajo la lupa de la censura de la Policía Bonaerense en el ’76.

En el legajo 2516, elaborado por la Asesoría Literaria de la Dipba en 1975, se "analiza" Mascaró, el cazador americano, de Haroldo Conti. Según el informe, la novela "propicia la difusión de ideologías, doctrinas o sistemas políticos, económicos o sociales marxistas tendientes a derogar los principios sustentados en nuestra Constitución Nacional". Las actitudes del escritor –que se desprenden de la trama de la novela– son calificadas como apologéticas, respecto de los revolucionarios y guerrilleros, y como críticas o negativas, respecto de la represión, de la tortura indiscriminada y de la Iglesia Católica. Además de citar ejemplos textuales, el informante llega a una temeraria conclusión sobre los contenidos de Mascaró... Afirma que el libro "presenta un elevado nivel técnico y literario" y añade que Conti "luce una imaginación compleja y sumamente simbólica". (...) "La novela consiste en las aventuras de un grupo de ‘locos’ que adquieren un circo (llamado Del Arca) y viajan por distintos pueblos (todos en estado de miseria y despoblación, donde aparece el ‘edificio’ de la Iglesia, pero nunca ningún sacerdote), y van ‘despertando’ en los pueblos que visitan el espíritu de una ‘nueva vida’ o bien podría interpretarse ‘una vida revolucionaria’ –precisa el asesor literario–. La novela es muy simbólica, contada además en un tono épico, no definida en sus términos, pero con significados que dan lugar a pensar en su orientación marxista (apoyada por la Editorial Casa de las Américas, de La Habana, Cuba)." Y aunque hacia el final de las conclusiones reitera que "no existe una definición terminológica hacia el marxismo", el asesor dictamina que "la simbología utilizada y la concepción de la novela demuestran su ideología marxista sin temor a errores".


RODOLFO WALSH


Rodolfo J. Walsh nació en 1927 en la localidad de Choele-Choel, provincia de Río Negro. Fue escritor, periodista, traductor y asesor de colecciones. Su obra transita magistralmente el género policial, periodístico y testimonial, con célebres obras: Operación Masacre, Caso Satanowsky y Quién mató a Rosendo. Walsh es para muchos el paradigmático producto de una tensión resuelta: la establecida entre el intelectual y la política, la ficción y el compromiso revolucionario.

El 25 de marzo de 1977 un pelotón especializado emboscó a Rodolfo Walsh en calles de Buenos Aires con el objetivo de aprehenderlo vivo. Walsh, militante revolucionario montonero, se resistió, hirió y fue herido a su vez de muerte. Su cuerpo nunca apareció. El día anterior había escrito lo que sería su última palabra pública: la Carta Abierta a la Junta Militar.

Walsh no sólo hacía periodismo, aunque algunos busquen acotarlo a esa etiqueta ocultando su rol de militante popular. Era también un destacado escritor que supo mezclar la ficción aplicándola a la realidad. En el mundo de las academias de periodismo se enseñaba la obra de Truman Capote, «A sangre fría» (1966) como la primer novela periodística, inaugurando un género que sería explotado de ahí en más. Pero esto fue producto de entregarle el premio a un escritor de un país central. Sin quitarle méritos a Capote, en los últimos años y en el mundo entero, «Operación Masacre» es aceptada como la primer obra en su género y Walsh como fundador del mismo, y camino que seguiría transitando en trabajos como «¿Quién mató a Rosendo?» o «El caso Satanowsky».





CARTA ABIERTA A LA JUNTA MILITAR
(Escrita 24 horas antes de su asesinato)

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1

Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.

De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.

La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2

Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.

Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.

Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.

El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3

Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.

Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4

El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5

Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.

Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6

Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8

La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9

La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.

A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.

Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13

Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.




NOTAS:

1 Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.


2 El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de Ia boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba".

3 "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977.

4 Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga".

5 En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000.

6 Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.

7 "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.

8 El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo".

9 El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro.

10 Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.

11 Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.

12 Diario "Clarín".

13 Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.

14 Prensa Libre, 16-12-76.


viernes, 27 de junio de 2008

FEDERICO GARCÍA LORCA




LA COGIDA Y LA MUERTE
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)


A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en Punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!



LLUVIA


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!



ELEGÍA

Como un incensario lleno de deseos,
pasas en la tarde luminosa y clara
con la carne oscura de nardo marchito
y el sexo potente sobre tu mirada.

Llevas en la boca tu melancolía
de pureza muerta, y en la dionisíaca
copa de tu vientre la araña que teje
el velo infecundo que cubre la entraña
nunca florecida con las vivas rosas
fruto de los besos.

En tus manos blancas
llevas la madeja de tus ilusiones,
muertas para siempre, y sobre tu alma
la pasión hambrienta de besos de fuego
y tu amor de madre que sueña lejanas
visiones de cunas en ambientes quietos,
hilando en los labios lo azul de la nana.

Como Ceres dieras tus espigas de oro
si el amor dormido tu cuerpo tocara,
y como la virgen María pudieras brotar
de tus senos otra vía láctea.

Te marchitarás como la magnolia.
Nadie besará tus muslos de brasa.
Ni a tu cabellera llegarán los dedos
que la pulsen como
las cuerdas de un arpa.

¡Oh mujer potente de ébano y de nardo!
cuyo aliento tiene blancor de biznagas.
Venus del mantón de Manila que sabe
del vino de Málaga y de la guitarra.

¡Oh cisne moreno! cuyo lago tiene
lotos de saetas, olas de naranjas
y espumas de rojos claveles que aroman
los niños marchitos que hay bajo sus alas.

Nadie te fecunda. Mártir andaluza,
tus besos debieron ser bajo una parra
plenos del silencio que tiene la noche
y del ritmo turbio del agua estancada.

Pero tus ojeras se van agrandando
y tu pelo negro va siendo de plata;
tus senos resbalan escanciando aromas
y empieza a curvarse tu espléndida espalda.

¡Oh mujer esbelta, maternal y ardiente!
Virgen dolorosa que tiene clavadas
todas las estrellas del cielo profundo
en su corazón ya sin esperanza.

Eres el espejo de una Andalucía
que sufre pasiones gigantes y calla,
pasiones mecidas por los abanicos
y por las mantillas sobre las gargantas
que tienen temblores de sangre, de nieve,
y arañazos rojos hechos por miradas.

Te vas por la niebla del otoño, virgen
como Inés, Cecilia, y la dulce Clara,
siendo una bacante que hubiera danzado
de pámpanos verdes y vid coronada.

La tristeza inmensa que flota en tus ojos
nos dice tu vida rota y fracasada,
la monotonía de tu ambiente pobre
viendo pasar gente desde tu ventana,
oyendo la lluvia sobre la amargura
que tiene la vieja calle provinciana,
mientras que a lo lejos suenan los clamores
turbios y confusos de unas campanadas.

Mas en vano escuchaste los acentos del aire.
Nunca llegó a tus oídos la dulce serenata.
Detrás de tus cristales aún miras anhelante.
¡Qué tristeza tan honda tendrás dentro del alma
al sentir en el pecho ya cansado y exhausto
la pasión de una niña recién enamorada!

Tu cuerpo irá a la tumba
intacto de emociones.
Sobre la oscura tierra
brotará una alborada.
De tus ojos saldrán dos claveles sangrientos
y de tus senos, rosas como la nieve blancas.
Pero tu gran tristeza se irá con las estrellas,
como otra estrella digna de herirlas y eclipsarlas.




El 5 de junio de 1898 nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros, provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero. Será el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concha e Isabel.

1915-1917 Estudios de Filosofía y Letras y de Derecho en la Universidad de Granada. Inicia su amistad con el compositor Manuel de Falla, quien fija su residencia en Granada.

1918 Publica en Granada su primer libro Impresiones y Paisajes y escribe algunos poemas que aparecerán más tarde en su primer libro de versos, Libro de Poemas.

1919 Se instala en la Residencia de Estudiante de Madrid, donde vivirá hasta 1928. En estos años conocerá a Luis Buñuel, Salvador Dalí, José Moreno Villa, Emilio Prados, Pedro Salinas, Pepín Bello....

1920 El estreno en el Teatro Esclava de Madrid de su obra El maleficio de la Mariposa supone un total fracaso. Se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras. Inicia la redacción de las Suites. 1921 Publica Libro de Poemas. En noviembre escribe la casi totalidad del Poema del Cante Jondo. Juan R. Jiménez incluye en su revista Indice poemas de Lorca.

1922 Lee, en el Centro Artístico de Granada, su conferencia El Cante Jondo. Primitivo canto andaluz. 13-14 de junio: se celebra en la plaza de los Aljibes de la Alambra de Granada la "Fiesta-concurso del cante jondo". Empieza la redacción de la tragicomedia de Don Cristóbal y la señá Rosita.

1923 Enero: con ocasión de la fiesta de los reyes Magos, se celebra en su casa una función de Títeres organizada por él y por Falla. Primeros dibujos. Asiste, en Madrid, al banquete en honor de Ramón Gómez de la Serna. En junio se licencia en Derecho por la Universidad de Granada. En el otoño Salvador Dalí llega a la Residencia de Estudiantes. Amistad con el pintor Gregorio Prieto y con Rafael Alberti. Juan Ramón Jiménez le visita en Granada.

1925 Termina Mariana Pineda. Primavera: Primera estancia en Cadaqués, en casa de la familia Dalí.

1926 Realiza numerosas excursiones, principalmente por las Alpujarras, con Manuel de Falla. La familia adquiere la Huerta de San Vicente, en la vega granadina, donde para frecuentes temporadas. La Revista de Occidente publica su Oda a Salvador Dalí. Lee en el Ateneo de Valladolid poemas de sus libros en preparación (Suites, canciones, Cante Jondo y Romancero Gitano).

1927 Publica el libro Canciones. Segunda estancia en Cataluña. La compañía de Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro Goya de Barcelona. El grupo de L´Amic de les Arts (S. Gasch, J.V.Foix, L. Montanya, S. Dalí,...) organiza, en las Galerías Dalmau de Barcelona, una exposición de sus dibujos. La compañía de Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro Fontalba de Madrid.

1928 Un grupo de intelectuales granadinos, dirigidos por Federico García Lorca, funda la revista Gallo, de la que se publicarán dos números. Publica en la Revista de Occidente su primer Romancero Gitano. Publica, de modo parcial, la Oda al Santísimo Sacramento del Altar. Lee en la Residencia de estudiantes la conferencia Canciones de Cuna Españolas.

1929 Segunda edición de Canciones. Estreno de Mariana Pineda en Granada. Junio: Sale para los Estados unidos, vía París-Londres, en Compañía de Fernando de los Ríos, arribando a Nueva York. Se matricula en la Universidad de Columbia. Frecuenta teatros, cines, museos y se apasiona por el jazz.

1930 De vuelta a España, estrena en Madrid la versión breve de La Zapatera prodigiosa.

1931 Publica algunos poemas de Poeta en Nueva York. Publica el Poema del Cante Jondo. Termina Así que pases cinco años. Dirige y funda con Eduardo Ugarte el teatro universitario ambulante La Barraca.

1932 Conferencias en Valladolid, Sevilla, Salamanca, La Coruña, San Sebastián y Barcelona. Escribe Bodas de Sangre. Exposición de dibujos en el Ateneo Popular de Huelva. Primera salida de La Barraca que representa obras del teatro clásico español en varios pueblos de la península.

1933 Estreno de Bodas de Sangre en el teatro Beatriz de Madrid, y de Amor de Don Perlimplín en el español. Se publica en Méjico la Oda de Walt Whitman.

1933-1934 Triunfal estancia en Argentina y Uruguay. En Buenos Aires da conferencias y asiste a las clamorosas representaciones de Mariana Pineda, Bodas de Sangre y la Zapatera prodigiosa. Conoce a Pablo Neruda. Bodas de Sangre alcanza un gran éxito, sobrepasando las cien representaciones. Estancia en Montevideo donde pronuncia varias conferencias. Regresa a España en el mes de Mayo. Muere en la plaza de toros de Manzanares, Cuidad Real, su amigo el toreo Ignacio Sánchez Mejías. Continúan las representaciones de La Barraca. Pasa a limpio el original de Diván del Tamarit. Estreno triunfal de Yerma en Madrid por la compañía de Margarita Xirgu.

1935 Publica el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Trabaja en Doña Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores. Estancia en Barcelona, donde da conferencias y asiste a las representaciones de Yerma y Bodas de sangre. Estrena Doña Rosita la Soltera y trabaja en los Sonetos. La compañía de Lola Membrives estrena La Zapatera prodigiosa en el teatro Coliseum de Madrid.

1936 Publica Primeras Canciones. Concluye La Casa de Bernarda Alba, que no se representa hasta 1945 en Buenos Aires. participa en un homenaje a Luis Cernuda. 13 de julio: sale de Madrid hacia Granada. 18 de julio: Alzamiento militar contra el Gobierno de la República. 16 de agosto: es detenido. 19 de agosto: Federico García Lorca es asesinado en Víznar (Granada).


buscador

Búsqueda personalizada

aguantan

Gaza nos duele

Gaza nos duele

blogs

hermanos

hermanos

blogs N - Z

blogs F - M

blogs CH - E

blogs A - C

incorregibles

incorregibles

en vivo

en vivo
clic en la imagen

medios y democracia

ilumina

ilumina
clic en la imagen

hijos de mierda mal nacidos

hijos de mierda mal nacidos