buscador

Búsqueda personalizada

lunes, 13 de septiembre de 2010

LOS HERMANOS IACCARINO






Hay quienes afirman que las casualidades no existen. Y mucho menos cuando se trata de un plan sistemático y siniestro como el que se puso en marcha con el golpe de Estado de 1976. Un plan que incluía, además de la aniquilación del 10 por ciento de la sociedad y sumir en el silencio al 90 por ciento restante, quedarse con el núcleo económico no afín a los embates neoliberales de la troupe comandada por José Alfredo Martínez de Hoz.

Y no hay ninguna casualidad en lo que ocurrió la primera semana de noviembre del ’76, apenas a ocho meses de que los militares usurparan el poder. El 2 de noviembre de 1976, en uno de los salones de reuniones del diario La Nación, Lidia Papaleo de Graiver firmó el boleto de compraventa de Papel Prensa a favor de Fapel S.A. al módico precio de conservar la vida de su hija y la suya propia.

El 5 de noviembre de 1976, el empresario textil Federico Gutheim y su hijo Miguel fueron secuestrados por orden de la dictadura. La causa había sido la molestia que ciertas empresas chinas le habían manifestado en su viaje a Hong Kong al entonces ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz con la firma Sadeco (propiedad de los Gutheim). Los cargos, según Videla, fueron: “Desarrollar actividad que atenta contra la paz interior, la tranquilidad, el orden público y los intereses de la República”.

En medio esas dos acciones de la dictadura, exactamente el 4 de noviembre de 1976, los hermanos Rodolfo y Carlos Iaccarino, junto a su padre Rodolfo Genaro, fueron detenidos por la policía (cumpliendo órdenes de la X Brigada de Infantería del Ejército) en la ciudad de Santiago del Estero y trasladados a la Regional Uno a cargo del comisario inspector José Medina. Casi a la misma hora, en Buenos Aires, fueron detenidos el tercer hermano Iaccarino, Alejandro, y su madre, Dora Emma Venturino, por un grupo civil armado y trasladados a la Comisaría 21ª de la Policía Federal. Los hermanos Rodolfo, Alejandro y Carlos Iaccarino eran empresarios de gran prestigio y rotunda contundencia en sus negocios. Contundencia debida a la puesta en práctica de una teoría ideada por Carlos cuando tenía sólo 17 años: el Plan Económico Expansivo General (Peeg).

Alejandro Iaccarino mira fijo y dice: “¿El peor terror, ese que jamás podré olvidar? No saber el motivo por el cual me torturaban casi hasta la muerte”. Pasaron casi 34 años de ese terror, pero ni él ni su hermano Carlos pueden olvidarlo. Mejor dicho: no quieren olvidarlo. Hacen memoria y pelean para que nadie olvide, para que nadie vuelva a decir, ni a pensar siquiera, “por algo será”, ese patético antecedente de la teoría de los dos demonios.

Los hermanos Iaccarino eran prósperos empresarios. En la primera semana de noviembre de 1976, Rodolfo, Alejandro y Carlos fueron secuestrados. Pasaron por 14 cárceles y 4 centros clandestinos de detención durante 22 meses. La dictadura les robó todo, menos la memoria...


Vean también:

CARROÑA CÍVICO MILITAR















Daniel Mancuso

1 comentario:

Flavia dijo...

muy bueno Mancuso. Lo de los graiver lo conocía desde aquellos años pero lo de los Iaccarino en absoluto. Para mí pasó tan desapercibido este drama como tantos otros habrá.
Mire si seguimos revolviendo y jodiendo a los espíritus sensibles con esto de la dictadura, cuánta pus puede brotar aún

aguantan

Gaza nos duele

Gaza nos duele

Tuiter

blogs

blogs N - Z

hermanos

hermanos

blogs F - M

blogs CH - E

blogs A - C

incorregibles

incorregibles

hijos de puta

hijos de puta

en vivo

en vivo
clic en la imagen

medios y democracia

ilumina

ilumina
clic en la imagen