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miércoles, 16 de marzo de 2011

ESCAPEMOS EN CALMA, CLARíN






¿En qué quedamos? ¿Escapan de Tokio o están en calma?

¡No nos vuelvas locos Clarín!

Escapar: Salir uno deprisa y a escondidas de un sitio: se escapó por la ventana.

Escapar: Acelerar y adelantarse un competidor con el fin de continuar la carrera y llegar a la meta en solitario, venciendo: el atleta se escapó a los dos kilómetros de la salida.

Escapar: implica miedo, porque uno huye de un peligro, de un encierro, para librarse de algo penoso o perjudicial. Puede ser una excepción no una regla, en cualquier cultura o sociedad humana o animal. Sólo los minerales no escapan.

Escapar en calma es un oxímoron hermoso e improbable, señor Magnetto. Cuando uno escapa, la adrenalina hace de las suyas, y las gotitas de agua salada nos mojan desde la ropa interior hasta la camisa.

Pero es probable que no fuera la intención de la nota. En el desarrollo de la misma, los editores de Clarín mentiroso hacen hincapié en la inhumana resistencia al dolor de los nipones, su estoica resistencia a la fatiga y la explotación capitalista, su entrega a la voluntad patronal, su inusual subordinación a la obediencia debida.

¡Qué hermosos valores para copiar! Se añora la noche dictatorial, el orden neoliberal, la flexibilización laboral, el imperio irrestricto del Dios Mercado, ¿no es cierto Clarín manipulador?

    Lo que ocurrió ayer en Tokio parecía un test de resistencia de los japoneses a la adversidad. ¿Cuánto peligro pueden soportar antes de cambiar sus rígidos códigos de conducta? Es todo un misterio, aunque una cosa quedó clara: respirar una cifra 20 veces superior a la radiación máxima tolerable por el cuerpo humano no es suficiente para conseguirlo.

    En el día más peligroso para su salud en muchísimos años, los tokiotas decidieron que no podían faltar a su puesto de trabajo. Tamaña indisciplina hubiera sido vista por sus superiores como una ofensa intolerable . “Tenemos que trabajar, es nuestra obligación”, explica un joven enfundado en un traje negro impecable. Debe causar buena impresión, tiene una entrevista de trabajo a la que no puede fallar. “También el trabajo nos sirve como válvula de escape a toda esta situación , nos sirve para olvidarnos del miedo”, prosigue con tono serio.


Durante años, el veneno de la subordinación y valor hizo estragos en nuestra patria. Bernardo Neustadt fue uno de los principales promotores de hacer paros trabajando el doble, a la japonesa. ¿Se acuerdan?


Daniel Mancuso

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