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lunes, 18 de enero de 2010

HAITI O LA INJUSTICIA



Haití es el ejemplo más evidente de cómo un país, una nación puede ser destruída por los intereses capitalistas, por Estados Unidos. Los tejes y manejes yanquis en centroamérica demandarían varios miles de páginas para escribir la historia de la injusticia en latinoamérica a manos del imperialismo.

La historia muestra que a los alzamientos de esclavos con los cuales se inició la revolución de 1791 en la colonia francesa de Saint Domingue, siguió la revolución que conduciría a la primera independencia de nuestra América, consumada el 1 de enero de 1804, tras una cruenta contienda contra los ejércitos napoleónicos, contabilizada por la historia como una de las más estruendosas derrotas de Bonaparte.

Actuando a modo de tenaza, la joven nación de América del Norte, nacida de la independencia de las trece colonias británicas, se asoció a Francia en el bloqueo de su ex colonia. El novedoso experimento político, admirado por tantos europeos liberales de la época, iba a mantener el régimen de trabajo esclavo en el centro de su economía durante medio siglo más.

A principios del siglo XX, en el contexto ya de su expansión de poder en la región, los Estados Unidos completaron la tarea pendiente en Haití con una ocupación militar que duró cerca de treinta años (1915-1934), dejando el país materialmente desolado y en manos de una dictadura sui generis: la dinastía de los Duvalier.

Paradojas de la historia: la dominación colonial francesa había llevado a Saint Domingue a la opulencia, en tanto la neocolonial norteamericana sirvió para perpetuar la pobreza extrema.

El ejercicio de la presidencia de Jean-Bertrand Aristide fue un buen ejemplo de la interferencia del gobierno estadounidense en los asuntos internos haitianos. Ellos mismos restituyeron a Aristide cuando fue derrocado en 1991, mediante un golpe de estado perpetrado por el general Raoul Cédras, que había establecido una ferrea dictadura militar, y después del boicot a este régimen por la comunidad internacional, viéndose innecesario sostener un dictadura ultraderechista cuando acababa de caer el comunismo y la guerra fría.

En su tercera presidencia de 2001 a 2004 (segunda constitucionalmente hablando), realizó un giro hacia una política izquierdista (con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y acercamiento a la Venezuela de Hugo Chávez) lo que le granjeó la antipatía de Estados Unidos y algunos sectores del país apoyados por el secretario para asuntos latinoamericanos Otto Reich.

En las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2000, el Presidente Jean-Bertrand Aristide y su partido Fanmi Lavalas reivindicaron la victoria, aunque esta elección fue severamente criticada por sectores opositores y algunos que antes le fueron cercanos, pues se calcula que votó sólo alrededor de un 10% de la población. La oposición, así como miembros de la comunidad internacional, impugnaron los resultados y acusaron al Gobierno de manipularlos.

Después, se interrumpió el diálogo entre el Gobierno y la oposición. Para fines de 2003, un movimiento de oposición recién constituido, que comprendía partidos políticos y elementos de la sociedad civil y del sector privado, exigía la dimisión del Presidente. La Comunidad del Caribe (CARICOM) se ofreció como mediadora y, el 31 de enero de 2004, presentó un Plan de Acción Previo, seguido en febrero de un plan de aplicación elaborado por el Grupo de los Seis, en el que participaron las Bahamas por el CARICOM, el Canadá, los Estados Unidos, Francia, la OEA y la Unión Europea.

A principios de febrero de 2004, estalló un conflicto armado en la ciudad de Gonaives y los días siguientes el conflicto se propagó a otras ciudades. Poco a poco, los insurrectos se hicieron con el control de gran parte de la región septentrional del país. Pese a las gestiones diplomáticas, la oposición armada amenazó con entrar en la capital. A primeras horas del 29 de febrero, el Sr. Aristide abandonó el país. El Primer Ministro, Yvon Neptuno, dio lectura a su carta de dimisión.

  • Sobre la salida de Aristide existe hasta hoy gran controversia. Sus partidarios y también -en general- los sectores vinculados a la izquierda, califican los acontecimientos del 29 de febrero de 2004 como un secuestro perpetrado por grandes potencias imperialistas, en contubernio con la derecha haitiana y los ex militares. De esta manera, Aristide habría sido obligado a abandonar su cargo y llevado a la fuerza fuera del país.
  • Otras fuentes indican que la salida de Aristide fue una consecuencia inevitable de su errático proceder, a partir de su segunda mandato presidencial. En este caso se acusa a Aristide de haber llevado adelante un gobierno autoritario, personalista y sin disposición para dialogar con la oposición, que cada vez se hizo más numerosa. A ello se agregaría su responsabilidad al haber armado y financiado a bandas de las barriadas populares (chiméres) y el haber utilizado políticamente a la Policía Nacional de Haití para reprimir a la oposición.
A las pocas horas, Boniface Alexandre, Presidente de la Corte Suprema, juró el cargo de Presidente interino, de conformidad con las normas constitucionales sobre la sucesión. El 29 de febrero por la tarde, el Representante Permanente de Haití ante las Naciones Unidas presentó la solicitud de asistencia del Presidente interino, en la que éste autorizaba la entrada de tropas en Haití. Atendiendo a esa solicitud, el Consejo aprobó la resolución 1529 (2004) en que autorizaba el despliegue de la Fuerza Multinacional Provisional (FMP) y declaraba su disposición a establecer una fuerza de estabilización y seguimiento de las Naciones Unidas para apoyar la continuación del proceso político pacífico y constitucional y a mantener un entorno seguro y estable. La FMP inició inmediatamente su despliegue a Haití, como se había autorizado en la resolución.

En consulta con el Presidente interino y el entonces Primer Ministro, se tomaron medidas para formar un Gobierno de transición. El 17 de marzo de 2004, el Primer Ministro, en consulta con el Conseil des sages (grupo de personas eminentes), formó un Gobierno de transición compuesto de 13 miembros.

Con objeto de constituir un amplio consenso político en pro de la labor del Gobierno de transición, el Primer Ministro, en nombre del Gobierno de transición, miembros del Conseil des sages, representantes de diversos grupos políticos y organizaciones de la sociedad civil firmaron un pacto político, el Pacto de consenso sobre la transición política. Los firmantes llegaron a un entendimiento general sobre el período de transición, durante el cual se celebrarían elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales en 2005, que culminarían con la asunción de un nuevo Presidente elegido. Fanmi Lavalas denunció el Pacto. El pacto se fue al demonio.

De conformidad con lo previsto en la resolución 1529 (2004) del Consejo de Seguridad y sobre la base de las conclusiones del equipo multidisciplinario de evaluación que visitó el país en marzo de 2004, el Secretario General recomendó el establecimiento de una operación de estabilización pluridimensional, que se denominará Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).

Atendiendo a las recomendaciones del Secretario General, el 30 de abril de 2004 el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1542, en que se estableció la MINUSTAH por un período inicial de seis meses y pidió que la autoridad de la FMP fuera traspasada a la MINUSTAH el 1º de junio de 2004.

Pero el tiempo pasó y el Secretario General declaró que "...a lo largo de los últimos meses, la MINUSTAH había logrado progresos en la creación de un entorno en que pudiera desarrollarse la transición política. No obstante, esos progresos siguen siendo precarios y habría problemas importantes que afrontar a medida que la transición política entre en una etapa decisiva. Es fundamental que el Gobierno de Transición refuerce su labor de divulgación para ganarse la confianza y el apoyo de la población..."

Sarasasasa... aumentó el número de soldados en Haití, siguió la violencia, la pobreza, el hambre...

No se ha podido encauzar la vida política de la isla y la población sigue sumida en una tragedia de corrupción y miseria.





Frente a la enorme tragedia que se produjo por causa del terremoto, el presidente venezolano, Hugo Chávez, denunció este domingo que Estados Unidos está aprovechándose de la situación tras el terremoto que azotó Haití el pasado martes, para ocupar la nación caribeña y tener el control del Gobierno y les recomendó enviar médicos y equipos de rescate "que bastante tienen".

"Estados Unidos se aprovecha de lo que dejó el terremoto para ocupar Haití", reclamó el mandatario en su programa "Aló, Presidente", luego de rechazar "la presencia de miles de marines estadounidenses en el país afectado, armados como si fuera una guerra".

Hizo un llamado a su homólogo, Barack Obama, para que mande a Haití hospitales de campaña y equipos médicos "en vez de tantos soldados armados".

"La prioridad es salvar vidas, no importa tanto el dinero, hay gente todavía atrapada bajo los escombros", exclamó el mandatario y llamó a los pueblos que prestan ayuda a Haití a que se debe vacunar e inmunizar a los damnificados ante el riesgo de un brote de enfermedades.





Haití pone a prueba el espíritu de cooperación

Las noticias que llegan de Haití configuran el gran caos que era de esperar en la situación excepcional creada por la catástrofe.

Sorpresa, asombro, conmoción en los primeros instantes, deseos de prestar ayuda inmediata en los más apartados rincones de la Tierra. ¿Qué enviar y cómo hacerlo hacia un rincón del Caribe, desde China, India, Vietnam y otros puntos ubicados a decenas de miles de kilómetros? La magnitud del terremoto y la pobreza del país generan en los primeros instantes ideas de necesidades imaginarias, que dan lugar a todo tipo de promesas posibles que después se tratan de hacer llegar por cualquier vía.

Los cubanos comprendimos que lo más importante en ese instante era salvar vidas, para lo cual estábamos entrenados no sólo frente a catástrofes como esa, sino también contra otras catástrofes naturales relacionadas con la salud.

Allí estaban cientos de médicos cubanos y, adicionalmente, un buen número de jóvenes haitianos de humilde origen, convertidos en bien entrenados profesionales de la salud, una tarea en la que hemos cooperado durante muchos años con ese hermano y vecino país. Una parte de nuestros compatriotas estaban de vacaciones y otros de origen haitiano se entrenaban o estudiaban en Cuba.

El terremoto superó cualquier cálculo; las casas humildes de adobe y barro ─de una ciudad con casi dos millones de habitantes─ no podían resistir. Instalaciones gubernamentales sólidas se derrumbaron, manzanas completas de viviendas se desplomaron sobre los moradores, que a esa hora, al iniciarse la noche, estaban en sus hogares y quedaron sepultados bajo las ruinas, vivos o muertos. Las calles repletas de personas heridas clamaban por auxilio. La MINUSTAH, fuerza de Naciones Unidas, el Gobierno y la Policía quedaron sin jefatura ni puesto de mando. En los primeros instantes, la tarea de esas instituciones con miles de personas fue saber quiénes quedaban con vida y dónde.

La decisión inmediata de nuestros abnegados médicos que laboraban en Haití, así como de los jóvenes especialistas de la salud graduados en Cuba, fue comunicarse entre sí, conocer de su suerte y saber con qué se contaba para asistir al pueblo haitiano en aquella tragedia.

Los que estaban de vacaciones en Cuba se dispusieron de inmediato a partir, así como los médicos haitianos que se especializaban en nuestra Patria. Otros expertos cubanos en cirugía que han cumplido difíciles misiones se ofrecieron para partir con ellos. Basta decir que antes de 24 horas ya nuestros médicos habían atendido a cientos de pacientes. Hoy 16 de enero, a sólo tres días y medio de la tragedia, se elevaba a varios miles el número de personas afectadas que habían sido ya asistidas por ellos.

En horas del mediodía de hoy sábado, la jefatura de nuestra brigada informó entre otros datos los siguientes:

"…realmente es encomiable lo que están haciendo los compañeros. Es opinión unánime que Pakistán ha quedado pequeño ―allí hubo otro gran terremoto donde algunos laboraron―; en aquel país muchas veces recibían fracturas incluso mal consolidadas, algunos aplastamientos, pero aquí ha sobrepasado todo lo imaginable: amputaciones abundantes, las operaciones prácticamente hay que hacerlas en público; es la imagen que habían imaginado de una guerra."

"…el hospital Delmas 33 ya está funcionando; el mismo tiene tres salones quirúrgicos, con plantas eléctricas, áreas de consulta, etcétera, pero está absolutamente repleto."

"…12 médicos chilenos se han incorporado, uno de ellos anestesiólogo; también ocho médicos venezolanos; nueve monjitas españolas; se espera la incorporación, de un momento a otro, de 18 españoles a los cuales la ONU y Salud Pública haitiana les había entregado el hospital, pero les faltaban recursos de urgencia que no habían podido arribar, por lo que decidieron sumarse a nosotros y comenzar de inmediato a trabajar."

"…fueron enviados 32 médicos residentes haitianos, seis de ellos iban a ir directo a Carrefour, un sitio totalmente devastado. También viajaron los tres equipos quirúrgicos cubanos que llegaron ayer."

"…estamos operando las siguientes instalaciones médicas en Puerto Príncipe:

Hospital La Renaissance.

Hospital del Seguro Social.

Hospital de la Paz."

"…funcionan ya cuatro CDI (Centros de Diagnóstico Integral)."

En esta información se transmite sólo una idea de lo que están haciendo en Haití el personal médico cubano y de otros países que laboran con ellos, entre los primeros que llegaron a esa nación. Nuestro personal está en disposición de cooperar y unir sus fuerzas con todos los especialistas de la salud que han sido enviados para salvar vidas en ese pueblo hermano. Haití podría convertirse en un ejemplo de lo que la humanidad puede hacer por sí misma. La posibilidad y los medios existen, pero la voluntad falta.

Cuanto más tiempo se dilate el entierro o la incineración de los fallecidos, la distribución de alimentos y otros productos vitales, los riesgos de epidemias y violencias sociales se elevan.

En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan.

Un cambio climático amenaza a toda la humanidad. El terremoto de Puerto Príncipe, apenas tres semanas después, nos está recordando a todos cuán egoístas y autosuficientes nos comportamos en Copenhague.

Los países observan de cerca todo lo que ocurre en Haití. La opinión mundial y los pueblos serán cada vez más severos e implacables en sus críticas.







Fidel Castro Ruz

Enero 16 de 2010
7 y 46 p.m.




Hoy, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, pidió al Consejo de Seguridad aumentar en 3.500 efectivos las fuerzas de paz en Haití, devastado por un sismo que dejó más de 100 mil muertos.

Ban Ki-Moon presentó hoy un informe sobre la situación en el país caribeño, donde antes del terremoto la fuerza tenía 9.000 hombres, incluidos 7.000 militares de 18 nacionalidades, de los cuales varias decenas perecieron en la catástrofe.

Entre los muertos figuran el jefe de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), Hedi Annabi, de nacionalidad tunecina, y su adjunto brasileño Luiz Carlos da Costa.

"Las cosas desgarradoras que vi ayer (domingo) nos obligan a actuar rápida y generosamente", dijo Ban Ki-Moon , que visitó Haití el domingo y regresó a Nueva York con los restos de Annabi y da Costa.

Las operaciones de rescate se aceleran en el país caribeño, donde una fuente gubernamental anunció que se abrirán 280 centros de urgencia para ayudar a los damnificados por el terremoto que el 12 de enero devastó el país. Un mal mucho más viejo, la garra norteamericana, viene desde hace décadas haciendo tanto daño como el último terremoto, o más...

Sarasasasa... aumentará el número de soldados en Haití, siguirá la violencia, la pobreza, el hambre...

No se ha podido encauzar la vida política de la isla y la población sigue sumida en una tragedia de corrupción y miseria.




Daniel Mancuso


13 comentarios:

mimita dijo...

Impresionante lo que posteaste, una verdadera lección de historia no difundida de un país tan sufrido.
De terror lo que menciona Chávez acerca de la instalación de tantos marines. La actitud de Cuba y sus médicos, invalorable. También me emocionó saber que el gob. cubano permitió el uso de su espacio aéreo para ayudar a Haití.
Esto que decís es muy terrible más allá de lo impresionantemente desdichado del terremoto. Además estoy triste por Chile. Punta de lanza para SudAmérica?
En fin, prefiero no pensar mucho, estoy vieja y me hace mal.
todo mi cariño

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Excelente panorama de la tragedia. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Muy interesante,todo lo leído, me causa escalofrío pensar aunque parezca muy loco si habrá sido un terremoto natural, o naturalmente creado por estos señores del norte aprendices del demonio.

Anónimo dijo...

Si, Anonimo 1: EEUU tiene maquinas que mueven las placas tectonicas a su antojo...

Anónimo dijo...

EEUU hace rato que viene moviendo todo a su antojo, ahora solo me acuerdo de Hiroshima, que te causa tanto asombro o descreimiento, o crees que van a venir a contarte de todos sus experimentos? si me cuentan que una boa puede comerse hasta una oveja, tendría que verlo para creerlo, pero ésto no me resulta tan imposible. jejeje no todas sus películas son parte de la fantasía.lamentablemente.

Anónimo dijo...

Para mi no es que solo parece, yo creo Chaves que si están ocupando Haiti,y quizás en algún noticiero y en algún momento veamos a uno de estos pobresitos niños con una banderita yanki en señal de agradecimiento a sus ¿salvadores? como se ha visto otrora en el tiempo a los niños en Vietnam. Ojalá me equivocara,ojalá.Gracias Mancuso muy oportuno el video.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Para Anónimo 1 y 3:
dejame recordarte que ya había terremotos antes que existieran los Estados Unidos.
Está bien tener fantasías pero tampoco hay que exagerar.

Anónimo dijo...

Marmaduke, yo deseo ralmente que algunas fantasías fueran solo eso, pero cuantos grandes hombres en la historia fueron catalogados de locos fantasiosos etc.etc y luego realmente hicieron historia. Salvo que en el caso expuesto sería mucho mejor que se quedara ahí ¡en una fantasía! lo que pasa que uno ya está curado de espanto.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Anónimo: que bueno que te consideres al nivel de "grandes hombres de la historia". Siempre he sostenido que uno de los vicios más peligrosos y que más daño le hace a la humanidad es la falsa modestia.

Anónimo dijo...

Marmaduke, interpretás todo mal lo que digo, decididamente no nos entendemos-No hablaba de mí, solo exponía un ejemplo de descreimiento en cosas que en su momento no se les dió crédito y luego resultaron realidad. Nada más que eso.

Anónimo dijo...

Mi modesta opinión,para nada de acuerdo con Marmaduke que sostiene que uno de los vicios más peligrosos y que más daño le hace a la humanidad es el de la falsa modestia, que a mi entender no es un vicio sino un defecto que solo afecta al que lo padece. Creo que lo mas peligroso y dañino para la humanidad es y será la "MENTIRA" Porque el que la practica conoce a la perfección como aplicarla, de hecho gracias a ella muchos han logrado lo que de ninguna otra manera hubieran podido hacerlo. Detras de la mentira hay maldad! he ahí el verdadero daño.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Anónimo:
Por favor, lo mío fue una ironía. De todos modos, quiero aclarar:
Le pregunté a mi amigo Oliverio, que es sanjuanino, gordo, enólogo por vocación y sismólogo por profesión.
Dice Oliverio que la única fuerza de las hasta ahora desarrolladas por el ser humano que podría provocar un sismo es la energía nuclear. De hecho, me dijo, las pruebas nucleares subterráneas que en otra época hacían USA y la URSS provocaron pequeños estremecimientos. Pero la cantidad de energía que se necesitaría para producir un terremoto como el haitiano desataría una contaminación atmosférica tal que una nube radiactiva hubiera envuelto al planeta en 24 horas con las consiguientes catastróficas consecuencias.
En resumen (y afortunadamente), todavía no estamos en condiciones de fabricar semejante arma.

Anónimo dijo...

Marmaduke. Totalmente agradecida por tu buena onda, me dejás mas tranquila, igual, siempre es mejor pensar en positivo, y desear que lo mejor sea la verdad. Un abrazo.

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